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Lo primero que nos ocurre —sin haberlo decidido— es dónde nacemos. Ese hecho azaroso marca el futuro de todos. Unos hemos tenido la fortuna de nacer en países prósperos. Otros, en cambio, nacen en países que no lo son y viven toda su vida bajo unas condiciones mucho más difíciles. Solo unos cientos de kilómetros en esa lotería natal son suficientes para decidir nuestro destino. Incluso 14,4 kilómetros bastan. Esa distancia, la que separa a España de Marruecos entre los puntos más cercanos del Estrecho de Gibraltar, marca el futuro.

La aventura del Desierto de los Niños 2026 comienza en un ferry que conecta estos dos países, navegando desde Tarifa rumbo a Tánger.

DIA 01 _ Subiendo al Ferry en Tarifa_014

El viaje

Durante la Semana Santa se ha llevado a cabo el Desierto de los Niños 2026, en su vigésima edición. Es un viaje que combina el turismo, la conducción off-road y la solidaridad. Y lo hace con una particularidad: su orientación familiar, para que toda la familia aprenda, disfrute y se implique. En la web de El Desierto de los Niños explican su origen así:

«En 2004, la revista Autoverde 4×4 organiza en Semana Santa un viaje a Marruecos para sus lectores. A este viaje acuden 16 vehículos todoterreno y en uno de ellos viajan dos pequeños de 7 y 9 años, Macarena y Carlos (Carlitos). Disfrutan del viaje como el que más y, viendo cómo se deleitan con cada momento, al organizador de la travesía y director de la revista, Nacho Salvador, se le pasa por la cabeza por qué los padres tienen que “colocar” a sus hijos para hacer un viaje de estas características. Así, a la luz de la luna en las dunas, decide que para el próximo año el viaje se diseñará para que lo puedan disfrutar niños y mayores».

DIA 04_128_Ruta en valles

El principal «culpable» de esta aventura es Nacho Salvador. A algunos quizás os suene por su faceta de copiloto (Campeón del Mundo de Rally TT y cinco participaciones en el Dakar); a otros por su trayectoria periodística en la revista Aventura 4×4; e incluso puede que alguno se acuerde de él porque un año nos contó aquí, en km77, casi en tiempo real, un Dakar.

Nacho lleva 20 años al mando de este viaje acompañado de un equipo maravilloso. Esta labor solo se ha interrumpido en 2021 y 2022 por la pandemia (aunque mantuvieron las labores de ayuda). En 2026 han sido 146 personas (45 de ellas, niños de menos de 14 años) y 42 coches (más un camión) los que han cruzado el Mediterráneo.

Uno de esos 146 participantes ha sido Mireia Belmonte, embajadora de Hyundai. Lejos de su medio habitual (por si existe alguien que no la conoce, es campeona del mundo y olímpica en natación), ha vivido la experiencia con un Hyundai Kona (Mireia, sigo pensando que el chiste era muy bueno).

Los SUV solo sirven para subir bordillos

Cuántas veces hemos escuchado esa frase en alguna conversación sobre los SUV. No hay mejor respuesta para los cuñados: Hyundai lleva participando desde 2006 con sus modelos SUV en el Desierto de los Niños.

Un año antes, un Terracan —un todoterreno— fue el coche empleado por la organización. Al siguiente, Hyundai decidió apostar por un SUV: la segunda generación del Santa Fe, que acababa de ser presentada. Desde entonces, sus modelos han sido tanto el coche oficial de la organización como de varios de los expedicionarios.

Año tras año, una variada gama de modelos de la marca surcoreana recorre por Marruecos más de tres mil kilómetros en poco más de una semana, distancia a la que hay que sumar el trayecto por España. Son kilómetros de asfalto, de pistas rotas, con piedras, por barro o por arena.

DIA 02_047_Parada para comer y repostar

La confianza de Hyundai en sus coches es tal que en 2023 fue un poco más allá y un IONIQ 5, un modelo eléctrico, fue el coche empleado por la organización. Posiblemente los del Desierto de los Niños fueron los primeros «chalados» en irse al desierto en un coche que dependía de un enchufe. Este año, Pedro Martín, compañero de profesión, ha bajado con un IONIQ 9 que ha completado casi 4000 km de viaje sin ningún problema, empleando en el sur de Marruecos los cargadores instalados por Hyundai en varios hoteles de la cadena Xaluca.

El IONIQ 9 acompañaba a otros 17 coches de Hyundai: Kona, Tucson, Santa Fe y una Staria, el único modelo que no es 4×4. Ninguno de estos coches lleva una preparación especial, más allá de la decoración y las características llantas de color naranja; la excepción ha sido el IONIQ 9 que llevaba una plancha para proteger la batería. Por exigencias lógicas de la organización se obliga a que todos los coches cuenten con una rueda de repuesto del mismo tamaño que las otras cuatro.

Ninguno de estos Hyundai ha tenido que darse la vuelta ante un obstáculo en la ruta ni ha tenido problemas, más allá de un par de pinchazos que sirvieron para que los más pequeños vieran por primera vez cómo se cambia una rueda de un coche.

Hyundai Santa Fe

Han sido casi 5000 kilómetros al volante de este SUV, en su versión híbrida no enchufable de 215 CV con tracción a las cuatro ruedas.  

He pasado dentro de él unas 10 horas al día, por asfalto y sin él, con jornadas de incluso mil kilómetros, y sí, he acabado cansado, pero por la cantidad de tiempo sentado en él, no por la suspensión ni los asientos. Ambos elementos contribuyen a que el confort de viaje sea bueno.

Otro aspecto destacable de este modelo es la amplitud interior, suficiente para cinco pasajeros, todo su equipaje y una enorme nevera. El climatizador funciona muy bien, es de esos que no necesitas estar reajustando cada poco rato porque te hace pasar frío y calor intermitentemente. La ventilación del asiento también se agradecía en los días más cálidos… y la calefacción del volante en alguna mañana fría.

Como todoterreno, los SUV tienen una limitación evidente: la altura libre. En el caso del Santa Fe son 177 mm: en pistas con roderas era fácil que la parte central pudiera rozar contra el suelo. Un recorrido más grande de la suspensión también sería de ayuda a la hora de intentar absorber los inesperados agujeros que te encuentras en las pistas marroquíes.

DIA 04_106_Ruta hacia valles

Pensando precisamente en quien necesite esa altura extra en un Santa Fe, Hyundai España va a ofrecer una versión del Santa Fe llamada XRT con un kit que eleva el coche 38 mm, protectores de cárter, de caja de cambios y de diferencial trasero y que incluye unos neumáticos de mayor diámetro de Hankook, una marca que colabora con el Desierto de los Niños aportando los de todos los coches de Hyundai. Y para poner a prueba esta variante, Hyundai bajó una unidad del Santa Fe XRT a Marruecos.

Los consumos han sido muy moderados en carreteras marroquíes, donde lo habitual era gastar menos de 6,5 litros cada 100 kilómetros. En autovía, ligeramente por encima de los 120 km/h, ha gastado 9,2 l/100 km. Como el depósito de combustible tiene 67 litros de capacidad, la autonomía no ha supuesto ningún problema.

El peor escenario es la arena: 16 l/100 km. En este terreno las ruedas deslizan y además se hunden, por lo que el motor tiene que trabajar mucho más. No está nada mal para un coche de casi cinco metros y dos toneladas, con cinco personas y cargado hasta los topes.

DIA 03_093_Cruzando río

La arena, esa alfombra dorada

Aunque yo estoy acostumbrado a conducir por pistas áridas, lo de hacerlo por la arena es algo que solo he podido disfrutar en unas pocas ocasiones. Si no has tenido la oportunidad de hacerlo nunca, te cuento dos cosas que llaman la atención la primera vez:

A los pasajeros, la suavidad: el coche deja de ser sacudido por piedras y agujeros y pasa a circular por un terreno uniforme. A mí como conductor, me parece que es una de las superficies más complicadas en las que he llevado un coche. No me refiero a seguir las huellas que ha dejado ya otro (esto es fácil si llevas la presión de ruedas adecuada) sino a navegar con el coche por las dunas sin que nadie te marque el camino. No solo tienes que «saber» conducir, sino que también necesitas tener la habilidad de identificar la firmeza de la arena y tener claro si estás en el lado suave de la duna antes de superar su cresta (las dunas tienen un lado con pendiente suave (barlovento) y otra con pendiente muy fuerte (sotavento) por la que te puedes caer. Supongo que, con el tiempo, la experiencia cambia esa sensación.

El Desierto de los Niños no es una ruta de todoterreno extremo y no se hacen dunas para evitar accidentes, pero la organización nos ha llevado por una zona arenosa con subidas y bajadas en la que hemos disfrutado tanto conductores como acompañantes. Solo por ese rato, el viaje merece la pena, sin desmerecer a los espectaculares paisajes que hemos visto en el Atlas, los valles de las Rosas, el del Dades y del Todra o la puesta de sol subidos a unas dunas.

Los niños, protagonistas

Una faceta importante del viaje tiene que ver con la solidaridad. La Asociación Niños del Desierto (AND) lleva a cabo varios proyectos cuya finalidad es ayudar a los niños del sur de Marruecos, pero también a la sociedad en general. Entre ellos: placas solares para la escuela y centro social de Ouzina, bombas de agua para escuelas en varios pueblos, reparto de 2000 mochilas reflectantes en escuelas y asociaciones, la reconstrucción de la guardería de Tamaarkite o una escuela en Erfoud, para niños con discapacidad intelectual. Este año Hyundai ha apadrinado dos asociaciones de personas con discapacidad en Boumalne Dades y Erfoud.

Este año el camión de Bujarkay ha transportado material a una escuela, juguetes, libros, equipamiento para dos centros de discapacitados y baterías para sillas de ruedas. Los participantes colaboramos descargando el material, montando los muebles y las máquinas de gimnasia. La implicación por parte de todos es total.

DIA 05_114_Jornada de convivencia

Otra tarea importantísima va de la mano de la Fundación ALAIN AFFLELOU. Se encargan de revisar la vista a niños y mayores en esas zonas donde la falta de protección contra los rayos ultravioletas y el polvo dañan inmisericordemente la vista. Este año, una Hyundai Staria era el vehículo en el que viajaban las Aflelusas, mote cariñoso empleado para referirnos durante el viaje a las voluntarias ópticas optometristas encargadas de revisar la vista a los habitantes de las aldeas con menos recursos del desierto marroquí.

Este año han hecho nada menos que 790 revisiones. De esas, 430 personas necesitan gafas, en algunos casos dos (de cerca y de lejos), que serán entregadas posteriormente cuando se fabriquen y a las que se añadirán otras 359 gafas, en este caso de sol.

Pero quizás lo más emotivo del viaje es ver cómo los niños interactúan, haciendo gala de una espontaneidad de la que la mayor parte de los adultos carecemos. Para el recuerdo quedará el 5-5 del partidillo entre las «selecciones» española y marroquí en la escuela de Fezzou, uno de los lugares a los que se llevó ayuda y donde se aprovechó para disfrutar de una jornada de convivencia con los niños de ahí.

DIA 05_091_Jornada de convivencia

Y es que, sin ninguna duda, los que más han disfrutado del viaje han sido ellos, los niños. Conocen un país muy distinto al suyo, ven dromedarios, hacen la croqueta en las dunas, generan nuevas amistades, trasnochan, madrugan, juegan y también son conscientes, quizás por primera vez en su vida, de que son unos privilegiados.

DIA 05_117_Jornada de convivencia

Si estás interesado en participar en esta aventura del Desierto de los Niños, la organización ya está preparando el viaje de 2027. Y si además, o solo, quieres colaborar con la Asociación del Desierto de los Niños, que es quien se encarga de canalizar la ayuda de empresas como Hyundai y de particulares, puedes ponerte en contacto y pedir más información en esta dirección: asociacion@desiertoninos.com.

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