A simple vista, el neumático de un coche eléctrico parece idéntico al de uno de combustión tradicional. Conserva la misma morfología circular, el caucho negro y los canales en la banda de rodadura para evacuar el agua. Sin embargo, las exigencias físicas a las que se somete una rueda cambian mucho cuando se utilizan en coches eléctricos.
El auge de los vehículos eléctricos ha obligado a los fabricantes de neumáticos a desarrollar familias de productos específicas. Y no se trata de una estrategia de marketing, ya que un compuesto convencional montado en un eléctrico de gran autonomía puede llegar reducir notablemente su vida útil y penalizar gravemente la eficiencia energética del vehículo. Hay que tener en cuenta que la masa del vehículo y la entrega de par son diferentes, lo que es clave.
Estructura reforzada
El primer reto al que se enfrentan los ingenieros de neumáticos es el peso de los coches. Las baterías de tracción actuales, habitualmente ubicadas en el piso del chasis, añaden una masa extra que suele oscilar entre los 300 y los 500 kilogramos frente a un coche térmico equivalente. Soportar de forma constante esta inercia, especialmente en fases de apoyo en curvas y frenadas, exige una rigidez estructural superior y un mayor índice de carga.
Para mitigar este problema, los neumáticos específicos para vehículos eléctricos cuentan con carcasas reforzadas mediante lonas de materiales compuestos de alta resistencia (como el aramida o nailon de alta densidad) y flancos más robustos. Esto evita que el neumático se deforme en exceso bajo cargas laterales, garantizando una huella de pisada óptima y un comportamiento dinámico predecible sin comprometer la estabilidad del vehículo.

El segundo factor crítico es el par motor. A diferencia de un propulsor de gasolina o diésel, que requiere subir de revoluciones para alcanzar su zona óptima de empuje, el motor eléctrico entrega su par máximo desde las cero revoluciones por minuto (si bien algunos motores limitan la entrega inicial). Esta transferencia de fuerza inmediata somete a la banda de rodadura a un importante esfuerzo de torsión y cizallamiento cada vez que el conductor arranca desde parado. Para evitar un desgaste prematuro y garantizar la motricidad, los compuestos de sílice y caucho de estos neumáticos están optimizados, y los bloques del dibujo están diseñados para limitar la deformación de los tacos de goma bajo aceleraciones fuertes.
Resistencia y problema de sonido
Más allá de la resistencia mecánica, la eficiencia energética es la clave del éxito en un coche eléctrico. Cada pequeño incremento de resistencia al avance se traduce de forma directa en una pérdida de kilómetros de autonomía. Aquí entra en juego el coeficiente de resistencia a la rodadura.
Los fabricantes utilizan mezclas químicas avanzadas en el flanco y en la banda que minimizan la histéresis del neumático, es decir, que reducen la cantidad de energía que se disipa en forma de calor cuando la goma se deforma y recupera su forma al rodar contra el asfalto. Conseguir un bajo rozamiento sin sacrificar el agarre en mojado (el denominado «triángulo mágico de los neumáticos») es uno de los mayores logros de la ingeniería de materiales en los últimos años.
Por último, no debemos olvidar el factor acústico, que en los eléctricos cobra especial importancia. Al prescindir del ruido de combustión y de los sistemas de escape, el habitáculo de un coche eléctrico es notablemente más silencioso a baja y media velocidad, lo que hace que el ruido de rodadura (el impacto del aire atrapado en los canales del dibujo y la vibración de la carcasa) sea mucho más protagonista en cada viaje.
Para solucionar este inconveniente, los neumáticos para vehículos eléctricos modifican la secuencia de los bloques de la banda para romper las frecuencias de sonido y, con frecuencia, incorporan una capa de espuma de poliuretano en su interior (pegada a la estructura interna de la banda). Esta esponja actúa como un absorbente que amortigua las resonancias del aire dentro de la cavidad del neumático, reduciendo el ruido que se filtra al habitáculo hasta en 9 decibelios.
QUE NEUMATICOS RECOMENDAYS PARA EL BYD ELECTRICO MODELO DOLPHIN
Por poner un ejemplo Tesla model 3 premium gran autonomía y BMW M340d, son berlinas de similar tamaño, potencia, tracción awd y peso.
Así que menos milongas con lo de los neumáticos. No es más que el último truco de marketing para sablarte más dinero.