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Mercedes comercializa dos versiones híbridas enchufables (PHEV) del GLC, una con 313 CV y otra con 333 CV. Tienen la misma batería de 25 kWh de capacidad útil. ¿Por qué Mercedes-Benz ofrece dos versiones casi iguales?

La respuesta está en el motor, en el de combustión: uno es de gasolina (versión 300 e) y el otro es Diesel (300 de). Lo que ofrece Mercedes es una auténtica rareza, no hay en el mercado ninguna otra marca que ofrezca un coche híbrido enchufable asociado a un motor Diesel.

El motor de gasolina desarrolla 204 CV y el Diesel 197 CV; el motor eléctrico es el mismo en los dos y su potencia pico es de 156 CV. El consumo es de 2,1 y 1,6 l/100 km. Estas cifras de la prueba de homologación WLTP no sirven de nada para tener una referencia del consumo real de estos híbridos enchufables, pero sí valen para poder compararlos entre sí.

La prueba de consumo la hemos hecho con el 300 de, el Diesel, montado en la carrocería cupé, una de las dos disponibles en la gama GLC (ficha comparativa de los cuatro). El nombre comercial exacto de esta versión es Mercedes-Benz GLC 300 de 4MATIC Coupé con tecnología híbrida EQ.

¿Cómo medimos el consumo en km77?

En km77 medimos el consumo de todos los coches que probamos. Siempre el mismo recorrido por autovía realizado a una media de 120 km/h (que no es lo mismo que a velocidad constante). Una prueba que llevamos haciendo toda la vida —y son ya 25 años—, aunque con una variación en la distancia recorrida. Asó podemos comparar el consumo de todos los coches (más información sobre esta prueba).

A esa prueba de consumo en autovía la acompañamos, en ocasiones, de otra prueba de consumo en ciudad. Hacer pruebas en ciudad no es tan sencillo porque hay un elemento que está fuera de nuestro control, el tráfico; en la prueba por carretera, salvo ocasiones puntuales en las que no nos queda más remedio que repetirla (accidentes u obras), todo es siempre igual. Solo las condiciones meteorológicas quedan fuera de nuestro alcance. En ciudad, un atasco en una calle puede arruinar la prueba.

Para intentar tener controlada esa variable, realizo la prueba de consumo urbano a media mañana, en un momento que no es hora punta y en el que rara vez el tráfico es muy distinto de un día a otro.

¿Cuánto gasta el Mercedes-Benz GLC 300 de en ciudad?

Consumo eléctrico en ciudad.

Como es habitual en los híbridos enchufables, el consumo en modo eléctrico es notablemente más alto que en un eléctrico puro. Tras completar el trayecto el ordenador del coche indicaba 25,5 kWh/100 km, un dato muy parecido al de Audi e-Hybrid Quattro 299 CV (26,1 kWh/100 km). En cambio, el EBRO s800 PHEV consumió mucho menos: 14,4 kWh/100 km

Con ese consumo, dada la capacidad de la batería, la autonomía del GLC PHEV Diesel es de unos 100 kilómetros.

Consumo híbrido en ciudad.

Esta prueba la hago con la batería completamente descargada, para que no influya en el resultado final. El Audi Q5 que he mencionado anteriormente gastó 6,3 l/100 km. Ese Audi tiene un motor de gasolina, así que la mayor eficiencia del Diesel debería salir a relucir. Y lo ha hecho, pero con un margen tan pequeño que casi se puede ignorar: 6,1 l/100 km. Además, el GLC tuvo una ligerísima ventaja porque el tráfico fue especialmente fluido y tardó cuatro minutos menos en completar el recorrido que el Audi.

Un híbrido no enchufable como el Honda CR-V consumió 5,0 l/100 km. Un EBRO s800 PHEV gastó mucho menos: 4,3 l/100 km.

¿Cuánto gasta el Mercedes-Benz GLC 300 de en autovía?

Los resultados en ciudad del híbrido enchufable Diesel de Mercedes-Benz no reflejan ninguna ventaja definitiva frente a uno convencional de gasolina como es el Audi Q5 e-hybrid. ¿Será en carretera donde saca provecho de su ciclo?

El consumo tras finalizar el trayecto ha sido de 6,4 l/100 km. Es mucho menos que lo que consumió el Audi —9,1 l/100 km—, un Honda CR-V —8,5 l/100 km— y el EBRO s800—7,9 l/100 km—

La conclusión más evidente es que esta versión Diesel PHEV es interesante para quien tenga que hacer muchos kilómetros de carretera. En ciudad, no hemos constatado ninguna ventaja, al menos respecto a un modelo de la competencia.