La evolución de los sistemas de infoentretenimiento y asistencia a la conducción está experimentando un cambio de rumbo estructural. Si en los últimos años la prioridad de la industria automotriz fue la conectividad básica y la ampliación de las pantallas táctiles y las funciones que permiten controlar, el siguiente paso está en la comprensión del entorno. En el marco de las jornadas tecnológicas del sector, Volvo Cars y Google han presentado una colaboración orientada a crear una nueva generación de experiencias de conducción contextuales mediante el uso de la inteligencia artificial.
La demostración técnica, realizada sobre la plataforma de desarrollo del nuevo Volvo EX60, muestra la integración de la tecnología de cámara para vehículos de Google Gemini. El propósito de este desarrollo es permitir que, mediante los permisos pertinentes del usuario, el sistema del vehículo sea capaz de ver, procesar y entender el entorno físico exterior en tiempo real desde la perspectiva del propio automóvil. Para lograrlo, la arquitectura de software del vehículo combina la comprensión multimodal de la IA con la capacidad de cálculo local.
¿Cómo lee el entorno?
El funcionamiento de este asistente no se limita al reconocimiento de patrones de imagen simple, como hacen los lectores de señales de tráfico actuales basados en cámaras de vídeo. La clave está en la comprensión multimodal, una capacidad de la IA que permite cruzar e interpretar flujos de datos heterogéneos, como comandos de voz, imágenes tomadas en directo y datos cartográficos dinámicos, para asimilar una situación.
Para que este proceso sea viable con la rapidez (fracciones de segundo) que exige la conducción, el Volvo EX60 recurre a una Unidad de Procesamiento Neuronal o NPU dedicada. Lo que hace este hardware es ejecutar las tareas pesadas de inteligencia artificial en el propio vehículo, para así evitar la latencia que supondría enviar constantemente imágenes de alta definición a la nube para su análisis.
Un ejemplo práctico de esta capacidad se está en la gestión del aparcamiento en zonas urbanas congestionadas. Al aproximarse a una plaza de estacionamiento, las cámaras del vehículo registran las señales verticales y las marcas viales. El sistema procesa la información en tiempo real, desglosando las restricciones temporales, los permisos de residentes necesarios o las tarifas aplicables para ofrecer al conductor una indicación clara sobre si puede o no estacionar en ese punto exacto. Del mismo modo, el software puede recordar el significado de señales ambiguas o aportar información sobre comercios y puntos de referencia.

Navegación e indicaciones
Junto con la integración de Gemini, la firma sueca será de las primeras en implementar la denominada navegación inmersiva de Google Maps, lo que supondrá una gran actualización de la interfaz cartográfica. Esta función sustituye la clásica representación plana o en perspectiva esquemática por una vista tridimensional dinámica del entorno que dibuja con fidelidad edificios, túneles, pasos elevados y cruces de vías complejos. Este recurso gráfico es útil en zonas urbanas con edificios, donde la abundancia de intersecciones y rascacielos suele entorpecer la orientación espacial del conductor.

Además, las instrucciones de guiado por voz se han rediseñado para que sean más parecidas al lenguaje natural humano. El navegador deja de limitarse a la medición métrica de las distancias para apoyarse en la fisonomía real de la calle. De este modo, el sistema generará instrucciones unidas a puntos de referencia físicos visibles, indicando, por ejemplo, que el giro debe realizarse tras superar un semáforo específico o una vez rebasado un edificio en concreto. Por ejemplo, podrá indicarte que gires tras llegar al edificio amarillo y rojo.
Esta tecnología de navegación inmersiva está iniciando su despliegue comercial en los modelos EX60, EX90 y ES90 de Volvo. Aunque el desarrollo abre la veda a un entorno de conducción con mayor soporte digital, los modelos de IA predictiva pueden incurrir en imprecisiones de lectura. Corresponderá a la arquitectura definida por software del vehículo acotar los márgenes de error para que estas herramientas operen con la rigidez y fiabilidad que requiere la seguridad vial.
Todo este sistema de asistencia, software y de tecnología instalado tiene el fin de que el conductor esté constantemente concentrado en la conducción.
La Unión Europea aprobó un proyecto denominado Visión Cero con el que se quiere conseguir reducir en un 50% las víctimas mortales en carretera registradas entre 2020 y 2030 con las que fallecieron entre los años 2010 y 2020. El objetivo último es alcanzar las cero muertes en 2050.
Pues bien, por si no tuviéramos suficientes pitidos en los coches nuevos, a partir del próximo mes de julio, vamos a tener más. En esta tercera fase del plan de la Comisión Europea para incorporar ADAS obligatorios en los coches nuevos, llega el ADDW, un sistema que se llama así por las siglas en inglés de Advanced Driver Distraction Warning.
El objetivo del ADDW es detectar distracciones del conductor para avisarle y que vuelva a centrarse en la carretera. ¿Como detecta esas distracciones? Muy fácil, a través de cámaras y sensores que monitorizan constantemente al conductor. Algunas marcas ponen esta cámara en el pilar A y otras la instalan detrás del volante, en la parte superior de la columna de dirección.
Para que te hagas una idea: si vas conduciendo un coche con este sistema y giras un segundo la cabeza para mirar al acompañante, vas a escuchar una alerta y el cuadro del coche va a mostrarte un mensaje para informarte de que te estás distrayendo. Un segundo, no hace falta más para que escuches el pitido.
Por todo esto, no es de extrañar que los coches de segunda mano suban de precio. Hay gente que vende el coche que ha comprado nuevo y lo vende al poco tiempo por tanto intrusismo de la tecnología, que va a ir a mucho más.
La estrategia creada es infalible con beneficios suculentos. El aumento de precio de los coches nuevos, justificado por todo el aumento de tecnología y el aumento de los coches de segunda mano de gente que no quiere tecnología intrusiva. Hay mucho mayor margen de beneficios para los accionistas y digamos que estamos en la era de oro de los accionistas. Sacan más beneficio de las marcas europeas y también de los coches eléctricos, ya sea fabricados en China o en otro país donde la mano de obra es muy baja y las jornadas de trabajo muy largas.
Las marcas y la Unión Europea lo hacen por el bien del conductor, para que esté atento, lo hacen por tu bien, no lo olvides.
Te gusta conducir???
@1,
«si vas conduciendo un coche con este sistema y giras un segundo la cabeza para mirar al acompañante, vas a escuchar una alerta y el cuadro del coche va a mostrarte un mensaje para informarte de que te estás distrayendo. Un segundo, no hace falta más para que escuches el pitido»
Falso
Supongo que será aproximadamente, pero pitidos van a ver al cubo. El conductor va a ser un autómata y va a estar dirigido constantemente. Habrá de todo, gente que le guste todo tipo de tecnología intrusiva dentro del coche, gente que le guste a medias y gente que no le guste nada. Eso sí, quién compre coche nuevo que sepa que habrá subidón al cubo de precios, porque la tecnología es un lujo. Un lujo que te controla constantemente y que si molesta a los acompañantes, pues se tendrán que fastidiar.
Te gusta conducir?
Te gusta estar controlado a cada segundo?
Lo hacen por tu bien…como la pandemia…
Es el futuro…