Cuando nos sentamos a los mandos de un coche, la atención suele dirigirse a las grandes pantallas, los mandos principales y los difusores de ventilación móviles, que son los encargados de proyectar el caudal principal del aire acondicionado o la calefacción. Sin embargo, si se observa con detenimiento la superficie del salpicadero, la base del parabrisas o las molduras próximas a las puertas, es habitual encontrar pequeñas rejillas fijas, ranuras o zonas perforadas que no se pueden orientar ni cerrar.
Esas pequeñas rejillas auxiliares cumplen funciones importantes relacionadas con la climatización automática y los sistemas de audio.
Sensores y desempañado
Una de las funciones más importantes de estas pequeñas aberturas, especialmente aquellas que se sitúan en la zona media del salpicadero o integradas en la propia consola central cerca de los mandos de control, es albergar y proteger los componentes electrónicos de medición del climatizador automático. Para que el sistema gestione la temperatura interior con precisión, necesita analizar constantemente la atmósfera térmica del habitáculo.
Detrás de estas sutiles rejillas, siempre ubicadas en zonas de sombra y protegidas de las corrientes directas de los difusores, se encuentra el sensor de temperatura interior. Para evitar que el aire se estanque y la medición se desfase respecto a la realidad del habitáculo, todos los sistemas automáticos incorporan un minúsculo ventilador interno detrás de la ranura. Este componente aspira de forma activa y constante un flujo de aire hacia el sensor, garantizando que la centralita reaccione de inmediato a los cambios térmicos de la cabina sin verse influenciada por la inercia térmica de los plásticos expuestos al sol. Por su parte, el sensor de humedad y condensación se desplaza habitualmente a la base del espejo retrovisor interior, midiendo de forma directa la temperatura de la cara interna del parabrisas.
Por otro lado, las ranuras alargadas y fijas que se encuentran en los extremos del salpicadero, apuntando directamente hacia las ventanillas delanteras, tienen una misión de seguridad activa de primer orden: el desempañado lateral. Estas canalizaciones fijas dirigen un flujo constante de aire seco hacia la porción del cristal a través de la cual el conductor consulta los espejos retrovisores exteriores. Su objetivo es garantizar de forma continua la visibilidad lateral en condiciones de alta humedad o lluvia intensa.

Sistemas de audio y presión
El segundo gran propósito de estas perforaciones en la arquitectura del salpicadero y los pilares delanteros está ligado exclusivamente a la acústica y al comportamiento del sonido. En los vehículos modernos, los ingenieros de sonido diseñan estas rejillas con el único fin de alojar los altavoces de agudos o tweeters.
La física del sonido determina que las frecuencias agudas son extremadamente direccionales, a diferencia de los tonos graves. Para que los ocupantes perciban el escenario sonoro con naturalidad y nitidez, es imprescindible que estos altavoces estén elevados, lo más cerca posible de la altura de los ojos y la cara. Al ubicarlos en la base del pilar A o en los extremos del salpicadero, se consigue además que el sonido rebote de manera limpia contra el cristal del parabrisas, elevando la escena acústica de forma notable.
Por último, es necesario aclarar que el salpicadero no interviene en la evacuación de aire para evitar la sobrepresión cuando el habitáculo actúa como un contenedor estanco (por ejemplo, al encender la ventilación a la máxima potencia o al cerrar las puertas de golpe). Esa función neumática recae de forma exclusiva en unas trampillas plásticas unidireccionales ocultas en el maletero, tras el paragolpes trasero. En los vehículos de tres volúmenes con luna trasera fija, la comunicación del aire entre la cabina y el maletero se realiza a través de discretas perforaciones en la chapa de la bandeja trasera, garantizando la descompresión pasiva del habitáculo sin penalizar el aislamiento acústico del vehículo.
No se quién o que lo ha escrito, pero el artículo está lleno de erratas.
1. Las rejillas que hay en la cara superior del salpicadero no están ahí para proteger ningún sensor del climatizador. En la parte superior del salpicadero el único sensor de climatización que suele ponerse es el de incidencia solar, y ese no esta protegido por ninguna rejilla pq necesita recibir luz directa.
2. El sensor de temperatura interior no se monta en la cara superior del salpicadero precisamente pq el sobrecalentamiento del salpicadero al recibir luz solar directa y la inercia térmica del propio salpicadero falsean la lectura. Suele estar cerca de los mandos del climatizador. Se usa esa ubicación pq es un sitio a la sombra y libre de corrientes. Y el ventilador para forzar un flujo constante no es algo que tengan algunos coches, sino todos. Si el el aire se estanca y el sistema no reacciona a tiempo a los cambios de temperatura interiores.
3. El sensor de humedad suele estar my cerca del parabrisas, normalmente en la base del espejo retrovisor. Se suele combinar con un sensor de temperatura de la cara interior del parabrisas. En función de la relación entre la temperatura en esa zona y la humedad, el sistema decide cuando es necesario activar el desempañado, y con que intensidad.
4. Las salidas de aire que apuntan hacia las ventanillas delanteras no tienen nada que ver con evitar o eliminar hielo en el evaporador. Están ahí simplemente para desempañar las ventanillas laterales delanteras.
5. Las rejillas finas en el salpicadero no se aprovechan para el sistema de audio, están ahi solo y exclusivamente para el sistema de audio. Y aunque en algunos coches se aprovecha la acustica que se genera al rebotar el sonido en el parabrisas, el principal motivo para montar los tweeters en esta zona es pq los sonidos agudos son muy direccionales y para que se escuche con naturalidad deben estar situados a la altura de la cara.
6. No hay ningún orificio en el salpicadero para evitar sobrepresión. Estos orificios, q en realidad son una especie de trampillas unidireccionales, se encuentran en el maletero, en un hueco que hay detras del paragolpes. En vehiculos en los que la luna trasera es fija hay unos orificios en la bandeja trasera (en la chapa, junto a la base de la luneta trasera), que comunican el habitáculo con el maletero.
Hola Pedro,
Gracias a tu comentario hemos visto que no estaba bien matizado y hemos reescrito el artículo para que tenga la precisión y el rigor adecuados.
Un saludo.