Liux aparca el proyecto inicial de fabricar y vender el Animal. El Animal estaba previsto que fuera un coche eléctrico 100%, de cinco puertas y cinco asientos. Este proyecto lo presentó a prensa e inversores en octubre-noviembre de 2022. El nuevo proyecto de LIUX es fabricar y vender un cuadriciclo de la categoría L7 para el que no es necesario carnet de conducir turismos. El coche previsto en este nuevo proyecto recibe la denominación Geko y según el proyecto la batería tendrá una capacidad de 13 kWh, con un peso total del coche, baterías incluidas de 550 kg. LIUX anuncia que la autonomía alcanzará los 150 kilómetros, lo que implica un consumo inferior a 9 kWh cada cien kilómetros, cifra muy muy baja, incluso para un vehículo de 550 kg de peso (más ocupantes y equipaje). La potencia máxima del motor, para cumplir con la legalidad, está limitada a 15 kW.



Antonio Espinosa, fundador y consejero delegado explica los motivos de este cambio radical de planes. «La tendencia al alza de demanda de vehículos ligeros urbanos se dispara en 2021, continuando en 2022 (20% de crecimiento anual del segmento), y empieza a proyectarse un crecimiento muy fuerte de la categoría a principios de 2022, que se confirma a final de año, con un informe especialmente esclarecedor de Mckinsey que se llama “Mini Mobility, the next big thing?” y que proyecta un crecimiento del 13% anual durante toda la década. Nuestro valor como startup es ser flexibles y poder pivotar rápido para adaptarnos a las realidades tan volátiles y cambiantes. Nos hemos pasado unos meses encerrados cambiando el rumbo entero del proyecto para adaptarnos a todo lo que ha ido viniendo.Y, en general, la respuesta de nuestros inversores actuales y la de los que estamos negociando la siguiente ronda ha sido súper positiva. Si algo valoran en la capacidad de adaptación en un momento tan complicado, que es lo que los grandes no tienen.»

15 millones de euros de capital

Este cambio radical de planes también supone una reducción enorme de las necesidades de financiación. De los aproximadamente 60 millones previstos para lanzar el Animal, Liux requiere ahora únicamente 15 millones de euros, entre fondos propios y deuda, para desarrollar su plan de negocio con el Geko. «Con mucha menos inversión podemos fabricar de forma competitiva, entre otras cosas porque nuestra competencia no son grandes fabricantes. No necesitamos ni la escala de fábrica, ni la barbaridad de automatización para ser competitivos, ni tantísimas estaciones de fabricación y ensamblaje porque el coche es mucho más sencillo. Eso aligera muchísimo las inversiones. De hecho, como la fábrica es bastante más pequeña, no tenemos que construir una nave ad-hoc, podemos usar naves existentes, solo con eso nos ahorramos 15M€ de inversión en nave.»

LIUX anunció este cambio de estrategia en una nota de prensa publicada a finales de abril de 2023 (gracias, Pakillo, porque como consecuencia de este comentario me enteré de que existía esa nota de prensa). Como ocurrió con el Animal, este anuncio debe ponerse en entredicho hasta que LIUX consiga cerrar adecuadamente la ronda de financiación que permita poner en marcha su proyecto.

Todas las imágenes mostradas en este artículo están creadas por ordenador. Todavía no existe ninguna unidad real del Geko

Sacamos el Animal de la lista de precios de km77

Hasta que LIUX no construya la fábrica que tiene prevista y podamos ver la producción y homologación de coches, en km77 vamos a quitar sus modelos (con precios) de nuestra lista de modelos en venta y los vamos a pasar a la lista de prototipos. Lo mismo haremos con la información del Animal. Es responsabilidad mía que nos precipitáramos al poner al Animal en nuestra lista de precios. Juan F. nos reprocha en este comentario que el coche figure en km77 como coche con precio y tiene toda la razón. Nunca debió aparecer en nuestra lista de coches en venta, nunca antes de estar homologado. Que nos dieran un precio desde la marca me hizo cometer el error. Nos ha pasado en alguna ocasión más. Error mío. Nunca un coche no homologado tiene que aparecer en nuestra lista de precios. Pido disculpas a nuestros lectores, porque es un error que no debiéramos haber cometido.

Desconozco si LIUX conseguirá el dinero para poner en marcha su proyecto. En los últimos meses el mercado de dinero se ha endurecido mucho con la inflación, el descalabro de un banco norteamericano y la alta rentabilidad de las deudas públicas. LIUX no lo tiene fácil. Sin embargo, Antonio Espinosa es optimista y cree que para después del veranos habrán cerrado la ronda de financiación y podrán empezar con el desarrollo del proyecto.

Un proyecto arriesgado y precioso

En mi artículo sobre LIUX del pasado octubre, me mostraba entusiasta sobre el proyecto y decía que me gustaría que consiguieran la financiación necesaria. Sigo pensando exactamente igual. Me encantaría que un proyecto así consiguiera dinero de inversores que arriesgan, porque el mayor error que cometemos muchas veces es pretender no equivocarnos nunca. Equivocarse es imprescindible y es bueno.

El pasado octubre escribí: «Podrá fallar. Todo proyecto implica riesgos. Lo sé bien. Pero yo, que tengo buen olfato, en este caso veo una elevada probabilidad de que triunfe. Decir que considero que existe una elevada probabilidad de que triunfe no significa mucho. Pongamos (un suponer) que de todos los proyectos que empiezan en el mundo triunfan un 20% después de 10 años. En ese caso, cualquier probabilidad superior a un 20% sería elevada. Por tanto, no quiero hacer pensar que existe una probabilidad elevada absoluta. ¡¡Qué más querría yo que tener capacidad para estimarla y para acertar en esa estimación!! Lo único que quiero decir es que me parece un proyecto serio, aparentemente bien planteado, con personas entusiastas que lo gestionan y que lo intentan poner en marcha tras un análisis del entorno y del mercado que me parece acertado.»

Ya entonces, con todo mi entusiasmo, cifré las probabilidades de éxito en torno al 20%. Mi buen olfato me decía que una elevada probabilidad de que triunfe es tener una probabilidad superior al 20%. Que triunfen proyectos como este de LIUX es muy difícil. Ni entonces ni ahora he querido engañar a nadie. Lo que dije entonces, y repito ahora, es que me encantaría que triunfaran.

La oportunidad de equivocarse y aprender.

¿Qué significa para mí que triunfen? Para mí un triunfo no consiste en que saquen un coche a la calle. No necesito tanto para considerar que un proyecto triunfe. Para mí un triunfo sería poder aprender mucho como empresa, como país, como sociedad. En un mundo en constante evolución el aprendizaje es más importante que el triunfo empresarial. Aprender a utilizar todos lo materiales que proponen, poder probar coches hechos con estos materiales, poder realizar esas fábricas modulares… en definitiva, tener oportunidad de equivocarse y aprender.

Pido disculpas de nuevo por los errores que he cometido yo y que hayamos cometido en km77 sobre este asunto. También dejo claro que mi entusiasmo por que este proyecto funcione sigue siendo elevado. Me encantaría que hubiera muchos proyectos como este en Epaña, no sólo relacionados con los coches. Proyectos así en tecnología de internet (Twitter hace 15 años parecía una locura similar a muchísimas personas), asumir un riesgo así en ciencia, en literatura, en ciencias sociales… Arriesgar es sinónimo de avance, de romper barreras y hasta de diversión.

Una sociedad conservadora, una sociedad que pretende no equivocarse nunca, es una sociedad que se equivoca siempre. Los agoreros, los pobres de espíritu, los que nunca asumen riesgos, son un lastre para todos. Una inversión de 15 millones es una inversión ridícula para un proyecto rompedor. Destinar 15 millones a equivocarse y a aprender, puede ser muy rentable.