Al fijarse en el parque automovilístico actual, llama la atención un detalle de equipamiento que parece distribuirse de forma asimétrica entre los diferentes segmentos del mercado. Mientras que la práctica totalidad de los vehículos de tipo SUV, compactos y familiares cuentan con un brazo limpiaparabrisas en la luneta trasera, las berlinas tradicionales de tres volúmenes (con maletero separado) prescinden por completo de este elemento. A primera vista, un conductor podría interpretar esta omisión como un simple ahorro de costes por parte de los fabricantes o como un peaje estético para no romper la fluidez de las líneas de la zaga.
Sin embargo, la realidad es que esta decisión responde directamente a las leyes de la aerodinámica. No es que las berlinas no necesiten limpiar su cristal trasero por capricho, sino que, debido a su fisonomía, el propio flujo del aire ayuda a mantener la luneta libre de agua y suciedad durante la marcha.
Caída del techo
Para comprender por qué un SUV o un compacto requiere obligatoriamente un limpialuneta, hay que examinar cómo se comporta la corriente de aire cuando el vehículo rueda a alta velocidad. En los coches con un diseño de dos volúmenes (donde el techo termina de forma abrupta y vertical en el portón trasero), el flujo de aire que recorre la carrocería se corta de golpe al llegar al final del techo.
Esta interrupción drástica de las líneas de flujo genera una zona de baja presión inmediatamente detrás del vehículo, lo que en dinámica de fluidos se conoce como una zona de succión o vacío aerodinámico. Este vacío aspira las corrientes de aire turbulentas que provienen de los bajos del coche y de los laterales. Al circular sobre asfalto mojado, este remolino posterior succiona de forma constante el agua pulverizada, el hollín de los escapes, el polvo y la suciedad de la carretera, incrustándolos directamente sobre la superficie de la luneta trasera. Sin un brazo mecánico y un sistema de lavado dedicado, la visibilidad hacia atrás quedaría anulada en pocos kilómetros de conducción lluviosa.

Autolimpieza aerodinámica
El escenario físico cambia por completo al analizar la silueta de una berlina clásica de tres volúmenes. En estos vehículos, el aire que fluye por el techo no se desprende de forma caótica, sino que acompaña suavemente la sutil curvatura descendente de la luneta trasera hacia el tercer volumen (la tapa del maletero). Este diseño permite que el flujo de aire permanezca pegado a la superficie del cristal durante más tiempo, barriendo y empujando de forma pasiva las gotas de lluvia gracias a la propia velocidad del coche.
La zona de baja presión y el consiguiente remolino de succión que levanta la suciedad del asfalto también existen en las berlinas, pero se desplazan por completo hacia atrás, localizándose exclusivamente en la pared vertical del paragolpes y los pilotos traseros, lejos de la zona acristalada. Al no existir un vacío tan grande sobre la luneta, el agua sucia pulverizada por las ruedas traseras es menos probable que termine arremolinarse contra el cristal. Por tanto, añadir un motor eléctrico, un brazo mecánico y un surtidor en esa zona no aporta demasiado valor (al menos a velocidades altas) y penaliza ligeramente la aerodinámica.
Diría que mayormente se prescinde del limpia solo en las berlinas clásica con tapa de maletero independiente, las berlinas de 4 puertas de toda la vida.
Lo digo porque, hace unas décadas, cuando era normal encontrar versiones de 4 y 5 puertas de una berlina (me viene a la cabeza el Opel Vectra, que tenía ambas), las versiones de 5 puertas sí que llevaban limpias traseros, aunque la caída de la luna fuera incluso más suave e inclinada que en los modelos con maletero independiente.
Entiendo que el efecto que comentas se produce por el tercer volumen más que por la inclinación de la luna trasera. Cuanto más alejado está el «final» del coche respecto del final de la luneta, menos necesario es el limpia.
Ahora veo que ya comenta lo de los 3 vólumenes en el primer párrafo del artículo… es lo que tiene no fijarse.
Perdón xD
Siempre que sale este tema de berlinas de tres volúmenes sin limpia trasero me vienen a la cabeza dos modelos de los años 90, como el Ford Orion y el Peugeot 306 sedán que sí lo llevaban. Quedaban como el cul0, pero lo incluían…
Para mi el limpia trasero es un MUST da igual la tipologia de coche, 4, 5 ó 3 puertas…
Aunque quede más o menos feo, todos los coches deberían llevarlo. Lo del efecto aerodinámico de autolimpieza queda anulado a baja velocidad, como el post indica, por ejemplo en conducción urbana, que seguramente es cuando más importa que la visibilidad hacia atrás sea buena porque el tráfico suele ser más denso.
Entiendo que los fabricantes no lo ponen sobre todo por temas estéticos y de ahorro de costes.
Hace años tuve un Xsara vts y tenía limpia trasero que no le hacía falta.
A partir de unos 20-30 km/h no caía ni gota en la luna trasera por mucho que lloviese.
#3 Pues yo juraría que el Orion lo he visto sin limpia. Un tío mío tenía uno y lo recuerdo así, por alguna razón me llamaba la atención ese detalle – igual que la franja azul en el parabrisas del Kadett. Quizá es según el año.
Del 306 supongo que es porque partía de un compacto y la luna posterior era compartida.
Yo siempre había creído que, en los modelos que contaban con ambas versiones (como el Ford Mondeo o el Opel Insignia), la ausencia de limpiaparabrisas trasero en las versiones de 4 puertas se debía a la posible complicación que podría surgir al abrir la tapa del maletero, ya que las berlinas con versión de 5 puertas sí que lo llevan en la propia luneta.
En el caso del Seat Toledo de última generación, las primeras series salieron sin él simplemente porque Seat se quedó sin materiales (algunos no tenían control de elevalunas traseros en la puerta del conductor, otros venían con frenos de tambor traseros en vez de discos..)
Creo que el Honda Accord tampoco llevaba limpia en la luneta trasera. Ya hace años que algunas marcas los eliminaron. Podría ser por disminuir costes y tener más beneficio. Todo lo que sea aumentar beneficios siempre vale.
En los coches eléctricos según dicen es una necesidad, para aumentar la aerodinámica y por lo tanto la autonomía, porque este es el handicap de los mismos.
Debería ser opcional, pues siempre tiene su utilidad ante cualquier situación inesperada que se ensuciara o mojara la luneta trasera, con agua o cualquier otro líquido.