El desarrollo del vehículo autónomo en España ha dado un paso grande: la Dirección General de Tráfico (DGT) ha concedido a la plataforma de movilidad Uber la autorización administrativa necesaria para iniciar ensayos en vías públicas de la capital con vehículos dotados de sistemas de conducción automatizada de nivel 4 SAE. O lo que es lo mismo: sin nadie a los mandos.
El proyecto, articulado mediante una alianza de colaboración que integra a la Comunidad de Madrid y a los socios tecnológicos WeRide y Avomo. En Múnich, Uber ha puesto en marcha un plan parecido, pero con otros socios: Autobrains Technologies y NVIDIA.
Pero ni Madrid ni Múnich son las primeras ciudades europeas con robotaxis. Zagreb (Croacia) tiende desde mayo de 2026 un servicio comercial de Pony.ai y Verne, aunque los vehículos, como ocurrirá en Madrid, circulan con una persona a bordo como medida de seguridad.
Claves del nivel 4
El nivel 4 de automatización según el estándar SAE (Society of Automotive Engineers) define aquellos sistemas en los que el vehículo asume el control dinámico completo de la conducción en condiciones específicas y dentro de un dominio de diseño operativo acotado (más información sobre los niveles de conducción autónoma). En este escenario, el sistema informático es capaz de tomar decisiones críticas, trazar trayectorias e intervenir para evitar colisiones sin exigir la atención del usuario en las zonas autorizadas.
Sin embargo, la llegada del vehículo autónomo a un entorno de tráfico abierto y denso requiere una fase preparatoria exhaustiva:
- Mapeo de alta definición: Antes de activar las funciones autónomas, la flota debe recorrer y digitalizar al milímetro la infraestructura urbana. Estos mapas tridimensionales integran datos estáticos como el ancho exacto de los carriles, el peralte, la ubicación de bordillos y señales de tráfico, así como elementos dinámicos que servirán de referencia para el cotejo continuo con los sensores de a bordo.
- Sensores: La tecnología desarrollada por WeRide combina telémetros láser (LiDAR) para generar nubes de puntos 3D de alta precisión, radares de ondas milimétricas para medir la velocidad de otros usuarios de la vía bajo cualquier condición meteorológica y cámaras ópticas de alta resolución para la interpretación de semáforos e hitos visuales.
- Despliegue inicial controlado: La fase inicial contará con una flota de alrededor de una veintena de vehículos. En cumplimiento estricto de los protocolos de seguridad vial fijados por la DGT, cada unidad incorporará un conductor especialista de seguridad tras el volante, capacitado para monitorizar la telemetría del sistema y asumir el control manual de forma inmediata ante cualquier fallo del sistema.

¿Se podrá pedir este Uber?
El plan estratégico de Uber y WeRide en Madrid contempla cubrir trayectos urbanos predefinidos en zonas de alta demanda de la Comunidad de Madrid, evaluando la interacción del software con el resto de usuarios de la vía: peatones, ciclistas, transporte público y vehículos convencionales. La capital española se convierte así en la cuarta urbe en la que ambas compañías colaboran de forma conjunta, tras Abu Dabi, Dubái y Riad, dentro de una hoja de ruta internacional que prevé alcanzar 15 ciudades en el horizonte de 2030.
El objetivo anunciado por la operadora es completar la validación de las rutas y la calibración del guiado para poner en marcha un servicio comercial en pruebas antes de que finalice 2026.
El modelo seleccionado para estas pruebas es el WeRide GXR, una furgoneta 100 % eléctrico de unos 4,7 metros concebida expresamente para servicios de transporte compartido con nivel 4 de autonomía, sin plaza del copiloto, para ganar habitabilidad y espacio de carga, admitiendo hasta cinco ocupantes en las filas traseras. Este vehículo lo fabrica Farizon, una marca del grupo Geely (propietaria, entre otras, de marcas como Volvo, smart y Lotus)
Más allá de la prestación directa del servicio de transporte de pasajeros, los datos telemáticos recabados durante estos ensayos serán determinantes para la administración y la industria: sentarán las bases para el marco normativo de certificación, homologación y eventual venta de vehículos de conducción autónoma en el mercado comunitario europeo.
«Mapeo de alta definición: Antes de activar las funciones autónomas, la flota debe recorrer y digitalizar al milímetro la infraestructura urbana. Estos mapas tridimensionales integran datos estáticos como el ancho exacto de los carriles, el peralte, la ubicación de bordillos y señales de tráfico, así como elementos dinámicos que servirán de referencia para el cotejo continuo con los sensores de a bordo.»
No, esto no es necesario tal y como se describe. Hoy dia la tendencias usar Mapas SD.
En un entorno cambiante no basta con haber mapeado la ciudad. Es necesario adaptarse a circunstancias cambiantes: obras que cortan carriles, señalización tapada, señales inventadas por el concejal de turno, conductores torpes o “fitipaldis”, etc.
Para mí es temerario implantar la conducción autónoma sin haber homogeneizado previamente la infraestructura y la señalización.
@2
No es necesario