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Quien en los últimos dos años haya comprado un coche eléctrico y haya vendido (o achatarrado) uno de combustión, puede tener derecho a cobrar una ayuda económica de aproximadamente 600 a 750 euros (formulario de solicitud) gracias a los Certificados de Ahorro Energético, más conocidos por sus siglas CAE.

Los CAE son unos certificados que reconocen un ahorro de energía. En este caso, el ahorro se produce al sustituir un vehículo de combustión por uno eléctrico puro. Como un coche eléctrico necesita menos energía para desplazarse que uno de gasolina, Diesel, gas o híbrido, esa diferencia se puede medir y transformar en unos certificados con valor económico.

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Qué es un CAE

Un CAE es un documento electrónico que acredita un ahorro anual de energía. Cada CAE equivale a 1 kWh de ahorro de energía al año. Si una actuación permite ahorrar 7000 kWh anuales, puede generar 7000 CAE.

Este sistema existe porque determinadas empresas del sector energético tienen la obligación de contribuir al Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE). Estas empresas —sujetos obligados— pueden realizar la contribución al FNEE mediante una aportación directa (transferencia) o entregando CAE. Esa es la razón por la que los CAE tienen un valor: sirven para que los sujetos obligados cumplan con una parte de sus obligaciones al FNEE.

El particular que cambia un coche de combustión por uno eléctrico genera un ahorro de energía, ahorro que el Gobierno reconoce. Ese particular se convierte entonces en sujeto ahorrador o propietario del ahorro. Para monetizarlo, no tiene que tratar directamente con la administración; en su lugar, cede sus derechos de ahorro a un sujeto delegado (en este caso Lersa, la empresa que patrocina este artículo) mediante un convenio. A cambio, el ahorrador recibe una compensación económica directa que ayuda a sufragar una parte de coste del vehículo eléctrico.

Requisitos para cobrar los CAE por un coche eléctrico

El requisito principal es haber sustituido un vehículo de combustión por un coche 100 % eléctrico. Es importante lo de «100 % eléctrico». Un híbrido enchufable (PHEV) está considerado como vehículo de combustión, no importa los muchos o pocos kilómetros de autonomía eléctrica que tenga.

El vehículo eléctrico puede ser nuevo o usado. Ahora bien, si es nuevo tiene que haber sido matriculado después del 25 de enero de 2023. Si es usado, antes de esa fecha. El precio del coche eléctrico, sin embargo, no importa. Es decir, esta ayuda es aplicable a un Dacia Spring, a un Tesla Model 3 y también a un Rimac Nevera de más de dos millones de euros.

En cuanto al vehículo de combustión, puede ser de gasolina, Diesel, gas, híbrido o híbrido enchufable. Es imprescindible que este haya estado a nombre del solicitante durante un periodo mínimo de un año.

Otro punto importante son las fechas. La venta o el achatarramiento del coche de combustión debe producirse dentro de un margen concreto respecto a la compra del eléctrico: tres meses antes o seis meses después. Por ejemplo, si el coche eléctrico se compró el 1 de abril de 2025, el vehículo anterior tendría que haberse vendido o achatarrado entre el 1 de enero y el 1 de octubre de 2025.

Por último, cada vehículo de combustión solo puede generar CAE una vez. Si un propietario anterior ya lo utilizó para este trámite, no se puede volver a emplear para obtener otra compensación.

Cuánto dinero se puede recibir

La cantidad no es fija. Depende del ahorro energético que se atribuya a la sustitución concreta. Cambiar un Porsche Cayenne Turbo S del año 2002 por un Tesla Model 3 genera más ahorro que cambiar un Toyota Yaris Hybrid por un Mercedes-Benz Clase G eléctrico. El ahorro generado en el primer caso es superior y la cantidad de dinero a percibir, también.

La compensación suele moverse, de forma orientativa, entre 600 y 750 euros, aunque repetimos, la cifra final depende de los vehículos intercambiados.

Cómo se solicita

Este proceso se debe realizar a través de una empresa autorizada por el Gobierno de España, como Lersa. Es necesario rellenar el formulario disponible en este enlace y aportar una documentación que acredite la venta (o achatarramiento) del vehículo de combustión y la venta de uno eléctrico.

Una vez enviada la documentación, Lersa revisa el caso y contacta con el cliente en caso de que falte algún dato. Cuando el expediente está completo, se tramitan los certificados y se abona la cantidad correspondiente. El plazo puede variar, pero conviene contar con unos tres o cuatro meses hasta recibir el dinero.

Lo esencial

Los CAE son una forma de cobrar por un ahorro energético que ya se ha producido. No sustituyen al MOVES ni al AutoPlus, de hecho, con compatibles y pueden añadirse a otras ayudas si se cumplen las condiciones de cada programa. Además, es una ayuda que no está sujeta a los Presupuestos Generales del Estado, por lo que no dependen de acuerdos políticos entre las diversas fuerzas del parlamento.

Para quien ya haya comprado un coche eléctrico y haya vendido o achatarrado uno de combustión, merece la pena comprobar si cumple los requisitos. La tramitación es sencilla y el beneficio es elevado. Si el cambio de coche ha reducido el consumo de energía, ese ahorro puede tener valor económico.