La DGT ha incorporado estos dispositivos a su estrategia de señalización conectada, dispositivos diseñados para geolocalizar incidencias en la vía y alertar a los conductores con antelación de una obra o un corte de carril, antes incluso de que tengan contacto visual con los mismos. Las actuaciones de conservación y mantenimiento se desarrollan en entornos especialmente sensibles desde el punto de vista de la seguridad vial, ya que obligan a modificar temporalmente las condiciones normales de circulación y aumentan el riesgo tanto para los trabajadores como para los conductores.
Este nuevo equipamiento, a diferencia de las balizas V-16, está enfocado exclusivamente a empresas concesionarias y servicios de conservación de carreteras. Sin embargo, su funcionamiento es similar: informar de la ubicación exacta de una incidencia a la plataforma DGT 3.0 para su difusión inmediata.
Geolocalización vía satélite
A simple vista, un cono conectado mantiene la apariencia de uno convencional. La diferencia está en su interior, donde incorpora receptores de localización vía satélite compatibles con las redes GPS, Galileo y EGNOS. La DGT exige que tengan una precisión suficiente para geolocalizar con exactitud la zona afectada.
La conectividad es el pilar de este sistema. Cada cono dispone de una tarjeta eSIM integrada que transmite los datos de ubicación en tiempo real al Punto de Acceso Nacional (NAP) y a la plataforma DGT 3.0. Esta integración permite que la incidencia se refleje de forma automática y casi instantánea en los paneles de mensaje variable de la carretera y pueda ser distribuida a los sistemas compatibles conectados a DGT 3.0.

Estos dispositivos deben contar con una luz LED amarilla de 360 grados de destello intermitente y funcionan mediante baterías reemplazables o pilas internas. Tráfico exige una autonomía mínima de 15 horas de funcionamiento ininterrumpido para validar el modelo. La DGT ya ha certificado las primeras unidades comerciales, entre las que destacan el modelo Cono Conectado DGT V01 de API Movilidad S.A. y el NDS-C01 de Netun Solutions, S.L., empresa conocida por su implicación en la fabricación de balizas V-16.
Despliegue estratégico
La implementación de estos conos inteligentes responde a una necesidad de seguridad urgente. Cada año se realizan aproximadamente 23 000 actuaciones de mantenimiento y obras en las carreteras españolas, convirtiendo estos tramos, de forma temporal, en puntos de alto riesgo para usuarios y operarios.
La DGT ya exige el uso de estos dispositivos geolocalizados en los nuevos pliegos de contratación de obras públicas. Es fundamental aclarar que no será obligatorio sustituir todo el balizamiento clásico de un tramo afectado. Según ha establecido Tráfico, La DGT prevé que únicamente una parte del balizamiento convencional incorpore conectividad, siendo suficiente un número reducido de conos conectados para geolocalizar el tramo.
El sistema cuenta además con mecanismos de alerta instantánea, por lo que si un cono es desplazado accidentalmente o se cae, los centros de gestión de tráfico reciben un aviso inmediato para que se tomen las medidas oportunas.
Al integrar estos dispositivos en la plataforma DGT 3.0 y permitir la alerta anticipada directamente en los vehículos conectados o paneles, se reduce la incertidumbre y el riesgo de colisiones por alcance en las zonas de obras. Esta tecnología se une a las balizas V-16 que ya se hicieron obligatorias a principios de este año, y continúa con la estrategia de la DGT de reducir al mínimo los riesgos en carretera.
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