Hoy domingo 15 de marzo, el precio medio de la gasolina de octano 95 es de 1,74 € y el del gasóleo A, de 1,86 €. La escalada bélica en Oriente Medio, con Irán como epicentro del conflicto desde hace unas semanas, ha provocado una reacción inmediata en los mercados energéticos globales. Para el conductor español, esta tensión se traduce en un incremento directo del precio por litro en las estaciones de servicio, que se acerca vertiginosamente a los dos euros.
Para comprender por qué el precio reacciona con tanta volatilidad, es necesario desgranar los mecanismos de mercado y la logística que rige el flujo del petróleo.
El mercado del crudo no se mueve únicamente por la disponibilidad física actual de petróleo, sino por las expectativas de disponibilidad futura. El Brent, que es el crudo de referencia en Europa, es un activo financiero que cotiza en mercados de futuros. Ante un conflicto en una zona que produce o transporta una parte sustancial de la energía mundial, los inversores compran seguridad, elevando el precio ante el riesgo de un desabastecimiento inminente, incluso si los tanques de reserva están llenos en ese momento.
Estrecho de Ormuz, la clave
Es la clave de la subida actual de los precios de la gasolina y el gasóleo. El principal factor que explica el incremento de precios no es solo la capacidad de producción de Irán, sino su posición geográfica estratégica. El estrecho de Ormuz es el punto de paso más crítico a nivel mundial para el comercio de petróleo. Por este angosto paso marítimo transita aproximadamente el 20 % del consumo mundial de petróleo líquido y una proporción similar del gas natural licuado.
En un escenario de guerra como el que presenciamos, el riesgo de cierre o de bloqueo parcial de este estrecho es una amenaza real para el suministro global. Si el flujo por Ormuz se viese interrumpido, los países exportadores como Arabia Saudí, Kuwait o Irak no podrían dar salida a gran parte de su producción por vía marítima. Esta posibilidad obliga a las navieras a pagar primas de seguro de guerra exorbitantes, un coste logístico que se traslada directamente al precio del barril. Además, la búsqueda de rutas alternativas, en caso de que existan, implica más días de navegación y un mayor consumo de combustible de los propios buques, encareciendo toda la cadena de suministro antes de que el crudo llegue siquiera a las refinerías europeas.

¿Cómo sube el precio?
El precio no sube de manera proporcional, es decir, si el barril de Brent sube un 10 %, el precio de la gasolina en España no sube exactamente en la misma proporción. La realidad es más compleja debido a la estructura de costes de los carburantes. En el precio final que paga el consumidor en el surtidor intervienen tres factores principales: el coste de la materia prima (que incluye la cotización internacional y el margen de refino), los costes de logística y comercialización y, finalmente, la carga impositiva.
Los impuestos (IVA e impuestos especiales) suponen una parte fija y porcentual muy relevante del precio final, alrededor del 50 %. Dado que el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos es una cuantía fija por cada mil litros, hace de amortiguador: cuando el petróleo sube, el peso porcentual del impuesto baja, lo que evita que el precio final se dispare tan drásticamente como la materia prima.
Sin embargo, en el lado opuesto, el efecto de la cotización del dólar frente al euro puede agravar la situación. Dado que el petróleo se negocia en dólares, si el conflicto de Irán hiciese perder valor al euro (desde que empezó la guerra, la cotización euro-dólar ha pasado de 1,16 a 1,15), el coste de importación para las empresas españolas se dispararía por partida doble: por el aumento del precio del barril y por la pérdida de poder adquisitivo de nuestra moneda.
Por tanto, la subida de precios que estamos viendo, que a viernes 13 de marzo hace prácticamente imposible encontrar una estación que ofrezca el litro de gasolina 95 por debajo de 1,60, sobre todo en las grandes ciudades, es una suma de muchos riesgos. Por un lado, a nivel geopolítico, pero por otro, por el incremento en los costes de transporte marítimo e incluso por la respuesta especulativa de los mercados de futuros.
Mientras el conflicto en Irán mantenga la incertidumbre sobre la seguridad del Estrecho de Ormuz, la presión sobre el bolsillo de los usuarios de vehículos de combustión seguirá siendo elevada, independientemente de que el suministro físico real hacia las refinerías europeas se mantenga, por ahora, garantizado por las reservas estratégicas.
Sube rápido, baja lento
El efecto cohete-pluma: subida inmediata, bajada progresiva. Las estaciones intentan anticipar los costes futuros, subiendo el precio del litro inmediatamente. Cuando el precio del petróleo baja, siguen vendiendo combustible comprado previamente a precios más altos, lo que redunda en un incremento de su margen comercial.
Pero conviene tener en cuenta que, en este juego, normalmente las estaciones de servicio son las que menos beneficio consiguen porque su margen comercial es pequeño. En la cumbre de la pirámide están las grandes refinería (empresas como Repsol o Shell). La mayoría, además, no solo controlan el refino, sino que también son extractoras, distribuidoras y poseedoras de redes de servicio propias. Y el Estado, claro (gracias @Juan).
En la cumbre de la pirámide está el fisco, que ve crecer sus ingresos sobre la parte más importante del precio de la gasolina, que son impuestos.
En la cumbre de la pirámide está el fisco, que ve crecer sus ingresos proporcionalmente sobre la parte más importante del precio de la gasolina, que son impuestos.
Os olvidais de la principal razón de la subida, LAS PETROLERAS SON UNOS SINVERGUENZAS. La energia, como el agua debiera decestar nacionalizado.
Que culpa tendrá el fisco, si los sinverguenzas son las petroleras. Ya esta bien de quitarnos dineros de lis servicios para compensar los mega beneficios de estos oligopolios.
Lo propio del capitalismo: las grandes empresas se benefician desmesuradamente a costa de la población; el Estado con las manos atadas; el ciudadano medio manipulado por los medios de comunicación para culpar a Hacienda; y las guerras beneficiando a la élite de los países más poderosos. Nada nuevo bajo el sol.
Ya se había hablado de las consecuencias del bloqueo del estrecho de Ormuz. Era cuestión de tiempo que lo iban a hacer. La guerra entre poderosos siempre se basa en robar los bienes del otro para ver quién la tiene más larga. Desde la época de las cavernas ha sido así. Al final, bueno y desde el principio la clase trabajadora lo va a pagar todo y así será una clase más precaria. Los que hacen las guerras y sus secuaces están unidos fuertemente, una unión férrea y cada vez más, porque saben que contra más precarias sean las clases de abajo, ellos van a ser más fuertes y poderosos.
Por lo tanto antes de hacer una guerra hacen un análisis de toda la situación. Y que iban a subir los carburantes y todos los precios, ya se sabía. He visto a gente comprar en el supermercado grandes cantidades, porque saben que las subidas en todos los precios va a ser de mayor abuso que en la pandemia.
Y seguirán haciendo pandemias, guerras, catástrofes, abusos de todo tipo…porque la guerra por el máximo poder nunca se acaba.
Yo no lo noto, siempre echo 20€ 🤭
Que fijación «enfermiza» tienen algunos con los impuestos….ES IMPRESIONATE !! todavía no nos hemos enterado de quien manda en el mundo, quien hace y deshace, quien manipula con total impunidad con oligopolios y con todo lo que pueden y más, ( medios de in-comunicación, aladíes expertos en energía y «caniches» mansos al poder real…. A los dos días de que un perturbado decidiera «mear de nuevo fuera del tiesto», los «gasolineros» y toda la tropa «en el ajo» ya estaban prestos a «robar un poquito más», cuando lo que estaban vendiendo y venden, son refinos de barriles de hace meses…..Te roban en tu cara, con total impunidad y descaro……Pero claro………. seguramente esto es un tema de IMPUESTOS de algún gobierno perverso…
Tras leer el artículo sigo sin tenerlo claro.
Que suba el precio de los futuros no afecta al precio de compra. El litro que hoy pagamos a 1,74€ es de una gasolina que se compró hace varios meses a un precio «barato», con lo que los actores de la cadena están generando un margen extra gracias a la Guerra y a costa de los consumidores. Luego, con a bajada «pluma» se garantizan de nuevo otro margen en la desescalada.
¿es tan descarado como esto o me pierdo algo?
Pues es descarado, aunque te pueden contar milongas y razones extrañas, como en cuarto milenio.
Es una demostración de poder brutal, y cada vez harán más. Los beneficios son inmensos y por supuesto que si bajan en un futuro será muy lentamente para seguir teniendo beneficios. El precio que fijarán en un futuro será bastante superior al que había antes de la guerra por el petróleo y demás. Pero esta prueba de abuso la han ensayado hace años observando el comportamiento de los de abajo. Y como no reacciona la gente, van subiendo el listón y por lo tanto todos los precios. Si las clases de abajo están mal, ellos siempre están mejor sometiendo a su antojo a las clases esclavas a su antojo. Están viviendo una época dorada, espléndida, los poderosos, por supuesto.
@Oriol Los precios en los mercados no se fijan sumando costes e impuestos… sino a partir de las curvas de oferta y demanda, a corto y medio plazo. Si por cualquier circunstancia, se reduce en un 20% la oferta de cierto producto esencial, y la mayoría de la población reacciona tratando de acapararlo, en lugar de ser consciente del problema, y reducir su consumo a corto y medio plazo en un 20% o más, para solidarizarse con aquellos que lo necesitan por trabajo o por supervivencia, es «normal» que se produzcan esos incrementos de precios tan notables.
¿Cuántos de los contertulios de este foro, llenaron el depósito cuando conocieron las implicaciones de este conflicto armado, para «ahorrarse unos pocos euros», en lugar de ser consciente de este problema económico global, y repostar la misma cantidad de siempre, o incluso un poco menos, y cambiar sus hábitos de transporte en la medida de sus posibilidades (practicando una conducción más tranquila y eficiente, o usando más el transporte público, o el «coche de San Fernando»)?
@Vicente G
Parece que has cedido a la tentación de culpar a la gente y salvar al sistema capitalista o neoliberal. La culpa, según tu análisis, es del ciudadano que, atemorizado e intoxicado por los medios de comunicación, intenta ahorrar unos euros en el contexto de su vulnerable situación económica (el 98 por ciento de los ciudadanos somos vulnerables a los cambios y crisis políticas mundiales).
Este análisia deja fuera al sistema que nos ha hecho llegar a esa reacción atemorizada: alguien agrede, alguien se ve favorecido, alguien manipula la información y acabamos justificando todo en unas supuestas ‘leyes del mercado’ que no se someten a juicio.
Pasa lago parecido, en un contexto doméstico, con la crisis de la vivienda.
@Borja El «sistema capitalista liberal», en el que todos los ciudadanos disponen de una información estadística detallada de todos los contratos de bienes y servicios, y de la propiedad de minas, tierras de cultivo, industrias, viviendas, infraestructuras… de modo que todos podemos tomar decisiones de compra, inversión, o laborales, de forma libre y argumentada, nunca ha existido.
Sin mercados abiertos y transparentes, y libres, no hay «capitalismo liberal»… sino oligopolismo o monopolismo, derivado del antiguo «mercantilismo feudal».
Y estas normas del «mercado» son las que llevan aplicándose, nos gusten más o menos, en el «mercado» inmobiliario, agrario, pesquero, minero, industrial… desde siempre, incluso en los «regímenes burócratico – autoritarios» de cualquier índole.
En España se consumen aproximadamente 1,2 millones de barriles diarios. De cada barril salen unos 70 litros de gasolina y 90 de gasoil. Las reservas de petróleo son de unos 3 meses.
Desde el inicio de la guerra ya se subió descaradamente el precio de los combustibles. Si hacemos un cálculo aproximado veremos que los beneficios son abismales. Por lo tanto hay unos pocos que se benefician de la guerra y la amplia mayoría sufre los incrementos de todos los precios.
Alguien da la orden de subir los precios y los políticos europeos pues no hacen nada y siguen sin hacer, dejando a los grandes magnates que hagan lo que les venga en gana. Bueno esto no es nuevo, siempre suelen dejar los políticos hacer a los poderosos grandes magnates. «Laissez faire, laissez passer”, ya hace muchos años que se practica. Y por supuesto que salen muy beneficiados algunos.
Las consecuencias serán las mismas de siempre: unos países saldrán más perjudicados y otros beneficiados. En Europa, como siempre los países del Mediterráneo salen más perjudicados, que también podríamos llamar la nueva América del Sur, porque se les aplica un mayor desgaste económico, que les viene muy bien a los países del Norte para venir y pasarlo en grande.
Tampoco es nada nuevo, pero claro que suban los combustibles al siguiente día de lanzar el primer misil, pues es sospechoso y por lo tanto una demostración de poder brutal de los magnates del petróleo.
Lo suben porque son los que mandan y subirá todo el coste de todos los productos y lograran que vaya desapareciendo el llamado…bienestar social?
Que buenos fueron los años 80 y 90!!!
Lo que también es una gran manipulación decir que el precio del barril es el más caro, estando a 103 dólares, cuando en el 2008 estaba a 146 dólares y estaba la gasolina en 1.28€ el litro.
Ahora el barril está a 103€ y la gasolina a 1,85€ y el gasoil a 1,95€ aproximadamente. Y por supuesto amenazando los medios de comunicación con más subidas, para mentalizar al personal.
Por lo tanto el enriquecimiento sí que es un récord a costa de todos los ciudadanos.
Esta estrategia la idearon hace tiempo y fue empezar la guerra y a subir precios para someter a los países de la clase baja.
No es cuestión de partidos, ni derechas, ni izquierdas, ni arriba, ni abajo, ni extremas…es cuestión de que los poderosos son los que someten a todos los gobiernos del mundo. Ya se demostró en la gran prueba de la pandemia donde encerraron a todos los países que se les antojó.
El gran teatro de la política hace que se oculte la realidad.
Los tiranos son los que dominan el mundo y utilizan a los gobiernos a su antojo.
Ya, luego el coste de reposición no importa si es a la baja, y las empresas se forran de por medio. Lo mismo pasa con el chocolate (mirad el mercado de futuros a día de hoy… pero todavía valen el doble en el súper), con el aceite de oliva (que también debe de venir por el estrecho de Hormuz), etc. Todo es un timo y una tomadura de pelo, y en la tele siempre hay alguna razón por la que nos tenemos que fastidiar y pagar más impuestos, gasolina, comida, vivienda, todo; siempre es algo y lo pagamos los que tenemos nómina, trabajo autónomo o pyme, para beneficio de todos los que no por arriba y por abajo.
@Miguel Los precios se fijan según las curvas de oferta y demanda, según el poder adquisitivo de cada nación, de cada ciudad, de cada barrio.
Y si cierto porcentaje de la población está dispuesta a pagar «precios elevados» por cualquier producto (gasolina, gasóleo, chocolate, aceite de oliva…), porque la oferta se reduce por cualquier razón, los que «dominan los mercados» mundiales, tratarán de maximizar beneficios, vendiendo la mayor cantidad de cada producto, preferentemente, a estos países y sectores sociales «privilegiados», cuya demanda es más «inelástica»… mientras que los países, ciudades y barrios «más pobres» no tienen más remedio que reducir su consumo, hasta que la oferta o la producción crezca lo suficiente, como para que lo más óptimo sea reducir precios (pero siempre de forma pausada y progresiva, para maximizar beneficios).
Desafortunadamente, en la «economía de mercado» actual (más o menos oligopolista, o monopolista, ya sea privada o público – burocrática), los beneficios mandan, y la «conciencia social» queda en un segundo plano («socialismo totalitario»), tercer plano («capitalismo pseudo liberal»), o ni siquiera se considera («capitalismo neoliberal o anarcocapitalismo»)
La guerra entre los poderosos viene causada porque quieren tener más riqueza y poder en el mundo. Para ello utilizan la fuerza de los ejércitos. Siempre ha sido así desde la época de las cavernas. Los instintos y valores de los poderosos son los más miserables y primitivos. Estos poderosos son una especie que no evoluciona, ni quiere evolucionar y se comportan como aquellos Australopithecus de la época primitiva. O quizás fueran de una especie desconocida que solo empleaba la fuerza.
En la guerra por el petróleo y todos los bienes ya se sabía que iban a tener repercusiones para la gente que quiere paz (que son la gran mayoría). Pero esa especie no mira nunca por los demás, solo miran su ansia voraz por tener el máximo poder. Y el gran problema es que el grupo que les rodea, les alaban y les dan la razón aunque no la tengan. Sobre esa especie despiadada, egoísta, maliciosa, criminalmente…no se habla. Los científicos y psicólogos no informan en los medios que son una especie enferma, sin escrúpulos, que utiliza los ejércitos de los países a su antojo y que deberían de extinguirse. Pero mientras que hayan trepas, mamones y palmeros, los enfermos poderosos seguirán haciendo todo el mal que a ellos les apetezca.
Claro que sabían que las personas que no quieren guerras iban a asumir las consecuencias, pero a esa especie de insaciable ansias de poder le da igual.
El sistema lo maquillan como capitalismo, libre mercado, neoliberalismo, y un sinfín de palabras para enmascarar la verdad. La verdad es sencilla, uno o varios poderosos quieren tener más y van a robar a otros.
Todo lo que inventan para enmascarar esto no son más que milongas para confundir y manipular a los ciudadanos.