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Existen pequeños componentes en el habitáculo de un automóvil que, a pesar de estar constantemente a la vista y al alcance de la mano, pasan completamente desapercibidos para la mayoría de los usuarios. Uno de los ejemplos más evidentes es el pequeño botón o disco de plástico plano que se encuentra cosido o termosellado directamente sobre la banda textil del cinturón de seguridad. A primera vista, muchos conductores asumen que se trata de un simple remache de fabricación o un mero remate estético.

Este pequeño disco de material sintético cumple una misión práctica fundamental relacionada con el confort diario y la inmediatez de uso de uno de los sistemas de seguridad activa y pasiva más importantes.

Hace «de tope»

La función primordial de este botón de plástico es actuar como un tope mecánico para la hebilla metálica del cinturón. El tejido trenzado de la banda del cinturón está diseñado para ofrecer una bajísima resistencia al rozamiento, permitiendo que el carrete del pretensor pirotécnico o el carrete de inercia recoja la cinta de forma suave y rápida cuando el usuario se desabrocha. Si el cinturón careciera de este tope, la gravedad haría que la pesada hebilla metálica de anclaje cayera de forma libre a lo largo de toda la banda textil hasta terminar depositada en la zona más baja del pilar B, encajonada entre el asiento y el suelo del habitáculo.

Al integrar este botón a una altura determinada, se limita el recorrido descendente de la lengüeta metálica. Cuando el cinturón se recoge por completo en su posición de reposo, la hebilla se detiene exactamente sobre el botón circular de plástico. Esto garantiza que, la próxima vez que el conductor o el acompañante accedan al vehículo, la pieza metálica de enganche se encuentre siempre suspendida en una zona de fácil acceso, tanto a nivel visual como a la hora de coger el cinturón.

Imagen de Freepik

Algunos mitos

En torno a este diminuto componente han estado siempre rondando varios mitos. Uno de los más extendidos afirma de forma errónea que el botón de plástico tiene una función de rotura controlada durante un accidente. Esto quiere decir que está creado para romperse bajo una gran carga de tensión y liberar unos centímetros extra de banda textil para amortiguar el impacto del tórax contra el airbag. Teniendo en cuenta un impacto desde su perspectiva física, esta teoría es completamente falsa.

Durante una deceleración fuerte, el control de la elongación de la cinta y la deceleración controlada del cuerpo se confían de manera exclusiva a los limitadores de esfuerzo integrados en el propio eje del carrete del cinturón y a la activación del pretensor pirotécnico. El botón de plástico es una pieza ajena a la resistencia estructural del sistema, por lo que su presencia no altera el trenzado de hilos de poliéster de alta resistencia ni debilita la banda. Este componente plástico trabaja únicamente en situaciones estáticas y de reposo, demostrando que incluso las soluciones más económicas y sencillas son cruciales para simplificar la interacción diaria entre el ser humano y la máquina.

Qué hacer si el botón de suelta

Al tratarse de una pieza sometida al roce continuo de la hebilla, es factible que con los años el plástico se fatigue, se agriete y termine desprendiéndose. Cuando esto ocurre, la lengüeta metálica cae hasta el suelo del coche, ya que el botón que hace de tope no está en su sitio.

Afortunadamente, solucionarlo es sencillo y muy económico. No es necesario, en ningún caso, sustituir la banda textil ni el mecanismo del cinturón en el taller. En tiendas de recambios o portales especializados se comercializan estos botones de parada de cinturón, que constan de dos piezas plásticas (macho y hembra). Para instalarlos, basta con localizar el orificio original que dejó el botón antiguo en la tela, encajar ambas mitades a presión a través del tejido y, con la ayuda de unos alicates o aplicando un leve calor con la punta de un destornillador para derretir el pasador central, sellar el nuevo tope de manera permanente.