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Cuando probamos un coche, nuestro trabajo no solo trata de describirlo y contaros sus puntos fuertes, también hay que señalar los mejorables bajo una expectativa: que si el análisis es acertado —que puede no serlo—, el fabricante corrija o mejore aquello que bajo nuestro criterio no es correcto.

Durante años, muchas de las críticas tenían que ver con la dinámica. Hoy ese tema está prácticamente superado: la mayoría de los coches «van bien». La dinámica ha sido reemplazada en nuestra diana por la ergonomía. Mejor dicho, por la falta de esta: no me refiero a que el volante esté achatado, ni a que el asiento quede demasiado alto/bajo, me refiero al abuso de las pantallas y en la cantidad de distracciones que generan.

Cualquiera que lea habitualmente nuestras pruebas o vea nuestros vídeos sabe que nos quejamos de ello. Yo, particularmente, añado otro lamento: Este planteamiento también se ha trasladado a los cuadros de instrumentos digitales.

La libertad de diseño que permite una pantalla es infinita, y en algunas marcas han permitido que el diseño vaya por delante de la función. El efecto wow por encima del uso. El marketing pisando el cuello a la ingeniería.

Cuadro de un Serie 5 2024 y cuadro de un Serie 5 2007, ¿con cuál te quedas?

No todos los fabricantes han caído en este error y hay ejemplos bien resueltos. Aun así, son más los que deberían replantearse seriamente la legibilidad de la información. Sin efectos gráficos innecesarios.

En más de una ocasión he comentado con compañeros que podemos aceptar que el cuadro tenga algunos diseños impresiona-vecinos, pero ¿por qué no nos dan la alternativa de elegir también un diseño clásico, sin artificios? No es una cuestión de nostalgia, sino de funcionalidad.

Esta vez, parece que alguien ha oído mis plegarias (y seguro que las de mucha más gente): Volkswagen ha mostrado el aspecto que tendrá el interior de su nuevo ID. Polo y en una de las fotografías se ve esto:

Cuadro del nuevo Volkswagen ID. Polo.

¡Toma ya! Puedes elegir un diseño de cuadro que simula al del primer Golf. No sé qué opináis vosotros, pero a mí me parece un acierto y espero que sea el primer paso en una tendencia de recuperar lo que funciona mejor, aunque sea menos vistoso, en aquellas marcas que esa premisa se había abandonado.

Por cierto, Volkswagen también ha recuperado algunos botones físicos en la consola y los del volante; además, cada elevalunas tiene su propio mando en la puerta del conductor. Doble enhorabuena. Este enlace da acceso a la galería de imágenes del interior del Volkswagen ID. Polo.

Os invito a participar en los comentarios y a compartir cuál os parece el cuadro de instrumentos mejor resuelto de la actualidad y cuál, en vuestra opinión, es el peor.