Durante décadas, determinados modelos han sido auténticos pilares para los fabricantes: coches reconocibles, con grandes volúmenes de ventas y una clientela fiel. Sin embargo, en los últimos años estamos viendo cómo varias marcas deciden eliminar del catálogo algunos de sus modelos más icónicos sin ofrecer un relevo directo. El caso del Ford Focus es uno de los ejemplos más recientes y representativos, pero no es ni mucho menos el único.
La desaparición de estos coches no responde a una única causa, sino a la combinación de varios factores que están cambiando la industria del automóvil en Europa.
Ford cambia su catálogo
Ford dejó de fabricar su popular modelo Focus a finales de 2025, cesando su producción tras 27 años. Se trata de una decisión especialmente significativa si se tiene en cuenta que este compacto ha sido, durante años, uno de los modelos más vendidos del continente y una referencia en su segmento. Y, por el momento, no habrá un sustituto directo, a la espera de ver si la marca americana decide introducir una versión eléctrica del exitoso compacto.
La estrategia de Ford pasa ahora por apostar por modelos con mayor margen de beneficio, como los SUV y los vehículos eléctricos, dejando atrás los compactos tradicionales. Este movimiento no es aislado: antes del Focus, la marca ya retiró el Mondeo en 2022 y el Fiesta en 2023, dejando así un catálogo muy distinto al que Ford ofrecía hace apenas una década.
Retirada de otros vehículos populares
En los últimos años, otros fabricantes han tomado decisiones muy similares a las de Ford:
- Volkswagen Passat Berlina: Aunque el nombre Passat sigue vivo en su versión familiar, la carrocería berlina ha desaparecido del mercado europeo, sin un reemplazo equivalente. Sin embargo, en el mercado chino sigue presente.
- Opel Insignia: fue retirado en 2022 y, por ahora, no ha tenido un sucesor claro dentro del segmento de las berlinas medias.
- Otros ejemplos de coches representativos, aunque con menor volumen de ventas, son el Audi TT o el Audi R8 (por el momento, Audi no tiene ningún cupé en su catálogo, aunque más adelante habrá uno eléctrico, basado en el prototipo Concept C). También podría entrar dentro de esta categoría el mítico Nissan GTR, con la retirada del R35 el pasado año.
En la mayoría de los casos, no se trata de fracasos de ventas, sino de productos que ya no encajan con las tendencias del mercado. Si bien es cierto que estos últimos ejemplos no representan para sus fabricantes lo que era y sigue siendo el Focus, siguen una misma tendencia.


¿Por qué se descatalogan?
Uno de los factores clave es una normativa europea de emisiones cada vez más rígida, y en esa línea, mantener en catálogo modelos con motores térmicos exige inversiones cada vez mayores para cumplir los límites de CO₂, especialmente en segmentos donde el precio final es muy sensible. Para muchos fabricantes, el retorno económico no justifica ese esfuerzo.
A esto se suma el cambio en las preferencias del mercado, con los SUV y los crossover como principales beneficiados, concentrando una gran parte creciente de la demanda, mientras que los compactos y las berlinas tradicionales pierden peso año tras año.
La electrificación también juega un papel decisivo. Adaptar plataformas pensadas para motores de combustión a sistemas eléctricos o híbridos avanzados no siempre es viable.
Tras años de priorizar el volumen de ventas, muchas marcas han cambiado el enfoque hacia la rentabilidad. Reducir el número de modelos simplifica la producción, la logística y la gestión de inventarios.
Por tanto, nos queda un mercado que, para el consumidor, ofrece menos opciones tradicionales, pero para la industria supone un paso más hacia modelos más caros, electrificados y que cumplen con las nuevas normativas.
Buenas,
Como antiguo propietario de focus I (restyling) y actual propietario de focus III (restyling) me da mucha pena y me parece asombroso que la marca retire modelos tan bien posicionados y tan populares como el mondeo o el propio focus.
Me parece un tiro en el pie, pero claro, ya habrán sopesado lo suyo los «estrategas» de la marca antes de tomar decisiones de ese tipo.
Un focus V, híbrido autorrecargable con el 1.5T de 4 cilindros y cambio de doble embrague, por ejemplo, me parecería una opción acertadísima. Pero parece que no va a ser así.
Lo dicho, una pena!
Y os dejáis también el ATECA, otro que dejan de fabricar…
Deberían haber seguido la estrategia del Puma para el Focus. Un SUV con toque deportivo como el Formentor y entre que está de moda y que lleva el nombre Focus, habría vendido genial.
Tengo un Ford y el pobre ya se pone malito y me hace agujeros en la cuenta corriente cada poco tiempo, y recuerdo estar en el concesionario esperando a la receta que me iban a poner, sin anestesia, y viendo los modelos que tenían en exposición me pregunté cómo funciona ahora un vendedor de Ford, había un Focus, pero poco le queda, un Puma, que no me convence(me dejaron uno dos días y me dio malas vibraciones, un explorer, gigante, el capri, gigante… Me voy a Toyota y tienes todos los modelos, te vas al grupo VW y sales con coche pero te vas a la Ford y es un cromo la marca, no sé qué les ha pasado.
No se preocupen, el «Focus» volverá. Eso sí, será un engendro de SUV eléctrico de 5 metros y 2.8 toneladas, sin volante y con asientos giratorios para jugar a la Play Station en familia mientras conduce solo. Es decir, la antítesis de lo que era el Focus.
Si algo han aprendido las marcas a hacer espléndidamente bien es a mancillar nombres con solera en modelos que nada tienen que ver con sus originales.
Da mucha pena ver lo que eran los coches hasta hace poco y en lo que se han convertido.
A veces no se puede entender que hacen las marcas, porque la estrategia e información solo la tienen unos pocos de la propia marca. Si antes se creía que cuando comprabas un móvil Xiaomi solo parecía una única marca, después se informó que la marca REDMI Y POCO también pertenecían a esa marca. Por eso, puede parecer que algunas marcas de coches estén de capa caída, pero quizás trabajen otras marcas chinas o de otra nacionalidad para esa marca. Los grandes capitalistas del automóvil saben cómo hacer las cosas y tienen siempre el control de todo. Por lo tanto creo que esta evolución de hace unos años y la que está sucediendo está pensado y diseñado por las grandes marcas. Pero sí que pienso que están retirando buenos diseños que han triunfado y están presentando otros que da pena verlos. Para gustos los colores y para mejor época de diseños y motores, los años 80 y 90. Es mi humilde opinión.
Entre las mentes «pensantes» de las marcas automotrices y sus decisiones ingenieriles, constructivas y sus políticas postventa de terror, los CEO, que por muy mal lo que hagan, por mucho que la caguen, cobran su bonus y se piran en el mejor de los casos y los burócratas de la UE con sus planes descerebrados y sus normativas, únicas en el planeta y absurdas a partes iguales, nos tienen a los curritos de Europa hasta los mismísimos de tanta chorrada y de tanto tiro en el pie a nuestra propia industria y a nuestro porvenir.
Cargándose la agricultura y ganadería del país y trayéndola de fuera ganan más dinero los poderosos. Cargándose los automóviles de Europa y trayéndolos de fuera ganan más. La mano de obra en China está tirada y las jornadas de trabajo son interminables. El beneficio es astronómico. El objetivo siempre es el mismo, aumentar los beneficios de los inversores al máximo y si para eso hay que destruir la economía de un país, pues se destruye. Capitalismo salvaje y destrucción de la economía donde haga falta para obtener máximo beneficio. Lo del capitalismo moderado pasó a la Historia hace años. Fabricar coches en países donde los salarios son bajísimos y las jornadas muy largas hace años que se hace. Entre la India, China y países asiáticos suman casi 3500 millones de personas. Ahí está la cantera para aumentar beneficio. Y allí sigue sin llegar la Revolución Industrial en el año 2026.
El único que ha quitado los modelos icónicos y está hundiendo la marca hasta que termine desapareciendo es el fanático de Jim Farley, ha destrozado FORD. Lo que no se explica es como los accionistas o el consejo de administración no han expulsado a este psicópata. Quitar el Fiesta y el Ford es absurdo, mientras las demás marcas siguen siendo superventas como el Corolla, Yaris, el Clío, el Megane, el León, el Ibiza…. El único que ha retirado casi todos sus modelos es Ford, los demás tienen para todos los gustos. Entras en un concesionario de Ford y da pena con sus ridículos eléctricos con nombres de clásicos que encumbraron la marca, unos juguetes a pilas que nadie quiere
Da la sensación que muchas marcas europeas están decayendo, retirando modelos y según dicen no tener la tecnología apropiada. Y claro, no me lo puedo creer. Es cierto que desaparecen modelos, pero muchas marcas europeas trabajan con marcas chinas. Y de esta forma el beneficio comercial es mucho más grande para los inversores. Acaso les importan a los inversores los demás? Lo único importante es sacar el máximo beneficio en cualquier operación.
Volvo según dicen ahora es de Geely Automobile, o sea, que de la noche a la mañana se vende. Supongo que los inversores de Volvo tendrán más beneficios porque ahora la mano de obra la tienen super barata y la jornada de trabajo de un asiático superlarga. Y así muchas marcas Europeas. Lo de Volvo salió a la luz. Pero cuántas marcas europeas actúan como marcas chinas y no lo dicen? Lo único que buscan es máximo beneficio.
@ richi: Volvo pertenece a Geely desde 2010
Ya, es una forma de escribir, pero mucha gente no lo sabe. Supongo que la estrategia les ha hecho multiplicar su inversión notablemente. Los asiáticos son muy productivos y sus salarios son muchísimo más bajos que en Europa y que decir de las superjornadas y horarios brutales que hacen. Y supongo que otras marcas europeas son las que dominan las supuestas marcas chinas y asiáticas. Testaferros, empresas enmascaradas, empresas siamesas, empresas con submarcas, siempre ha habido, pero los beneficios siempre son para los mismos. Que no es que esté en contra, pero que no nos vendan la burra con especulaciones y estrategias que no se las creen ni los que las cuentan.