Se mantiene en el puesto 17 del ranking mundial, lejos aún de los líderes
La transición al vehículo eléctrico es uno de los objetivos a nivel mundial para reducir emisiones. Por ello, Arval Consulting realiza un informe para analizar el estado de la adopción del vehículo eléctrico por países, estudiando no solo la cantidad de coches eléctricos vendidos, sino también el coste total de propiedad (la comparación en el coste total de uso y propiedad entre un vehículo eléctrico y uno de combustión interna), la infraestructura de recarga, la penetración del coche eléctrico, la intención de compra y la descarbonización energética. En este informe «Puntuación de madurez en transición energética», Europa sigue encabezando la transición. España mejora su puntuación, aunque se mantiene en la tercera categoría del informe.
El informe divide a los países en cinco categorías: primer grupo (países plenamente preparados para la adopción de vehículos eléctricos); segundo grupo (países preparados para una mezcla de eléctricos e híbridos enchufables); tercer grupo (avanzado en la transición, listo para la combinación de eléctricos y motores de combustión interna); cuarto grupo (en transición, adecuado para híbridos pero aún no para vehículos eléctricos) y quinto grupo (no preparados para la introducción de vehículos eléctricos).
España encabeza el tercer grupo
El país español consigue una puntuación de 51 sobre cien puntos, un punto por delante de la media europea, que se queda en cincuenta. Es, por tanto, una mejora, aunque sigue sin subir a la segunda categoría, que lo convertiría en un país ya bastante avanzado en esta adaptación. Se queda, por tanto, como «país avanzado en la transición, listo para la combinación de eléctricos y motores de combustión interna», lastrado principalmente por la infraestructura.

España tiene una puntuación muy pobre en cuota de vehículos eléctricos (4/100), en ventas acumuladas (9/100) y especialmente en red de recarga, la cual impide que suban las ventas (15/100). Esa falta de puntos de carga es uno de los principales problemas a mejorar para aumentar las ventas de coches eléctricos, pero no es la única.
Según el Observatorio Cetelem, la sociedad española está descontenta con las ayudas a la compra de coches eléctricos, con un 70% que considera que no están claras. Además, un 76% cree que las políticas en este aspecto son muy inestables. Como contrapartida, España se coloca como un país muy preparado en cuanto a la competitividad energética, con un 84/100 en descarbonización eléctrica y un 91/100 en coste total de propiedad.
Europa lidera… pero con desigualdades
El viejo continente es sin duda el más concienciado con el cambio en la movilidad. Eso se demuestra con sus normativas de emisiones y planes de prohibición de ventas de vehículos de combustión en un futuro, entre otras cosas. Por ello, no sorprende que los países europeos aparezcan arriba en la clasificación, aunque hay variaciones entre zonas. Los países del norte y oeste se muestran más preparados para esta transición, debido a sus fuertes incentivos y planes de infraestructura. Por su parte, la zona sur y este aún no está lo suficientemente preparada, aunque se ven avances.


Noruega destaca por tanto como el país más preparado, seguido por Países Bajos. Sorprende encontrar a Israel en tercer lugar ( según Arval Consulting), el único que aparece en el informe de Oriente Medio. El otro país no europeo que se encuentra en la primera categoría es China, algo que no sorprende, ya que es el líder en producción, ventas y fabricación de baterías a nivel mundial.
¡Qué incongruencia e hipocresía lo de Noruega! Fianancian la implantación del coche eléctrico a base de vender su petróleo a otros paises.
Pues sí, aparte de ser un país con renta per cápita alta, tienen petróleo y exportan. Pero es ahí donde radica y se origina la mayor barbaridad. Pero si lo miras desde el punto de vista de la manipulación es un gran triunfo de los poderosos. Porque la mayor diversión de ellos es manipular a la gran masa y al gran rebaño. Siempre ha sido así y será. No es suficiente la grandes fortunas, posesiones y el gran poder. Su mayor satisfacción es la manipulación de las mentes y celebrarlo con los suyos. Porque a parte de petróleo, hacen guerras, mandan naves según dicen a la luna y muchas más aberraciones contaminantes. Así es como enseñan a sus hijos cómo tratar al rebaño manipulándolo y dominando a su antojo. Eso es poder, porque el dinero y las posesiones no les contentan y satisfacen. Aunque tienen que tenerlo para ser los máximos. Y al final les tienes que dar la razón, porque la mayoría se lo traga todo.