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BYD introducirá en España (y en otros mercados europeos) durante 2026 su tecnología de carga ultrarrápida de hasta 1.000 kW (1 MW) a través de su marca premium Denza.

Un megavatio de potencia de carga significa que, en condiciones ideales, se podrían recuperar alrededor de 400 kilómetros de autonomía en unos cinco minutos. Hablamos, por tanto, de tiempos de espera muy reducidos, próximos a los que requiere repostar un vehículo de combustión.

No obstante, esa es la cifra teórica máxima. En la práctica, la potencia de 1 megavatio solo se alcanzará durante breves intervalos y dependerá de factores como el estado de carga y la temperatura de la batería. Además, no todos los modelos eléctricos actuales están preparados para aprovechar niveles de carga tan elevados.

Sea como fuere, Denza promete potencias muy superiores a las disponibles actualmente en España, donde los puntos de carga pública más potentes alcanzan hoy en día los 400 kW. La tecnología denominada «Flash Charging» ya está avanzada en China; lo más relevante a día de hoy es que sabemos que comenzará su despliegue en Europa a partir de 2026. Los primeros cargadores se instalarán previsiblemente en concesionarios y en ubicaciones estratégicas de las principales vías de comunicación. El objetivo anunciado por BYD es alcanzar 300 de puntos en un plazo que podría estar rondando el año y medio.

Estos cargadores de megavatio son instalaciones distintos a los habituales de menor potencia. Para suministrar esa potencia utilizan incorporan sistemas de almacenamiento energético estacionario (baterías). Estas baterías se cargan desde la red cuando la demanda es baja y liberan grandes cantidades de energía cuando un vehículo se conecta. Esta solución evita que el cargador tenga que «tirar» directamente de la red, lo cual sería costoso y difícil de implementar a gran escala.