Impresiones del interior
Sentado en su interior, no es un coche que dé sensación de amplitud delante, independientemente de que quepan ocupantes altos. Se va algo encajonado entre la puerta, la consola puente y un salpicadero que queda alto. No da sensación de agobio ni se siente la estrechez de un Peugeot 408, pero hay opciones en las que se va más desahogado (como el BYD Dolphin Suf). Supongo que esto es algo que CUPRA ha buscado deliberadamente, porque el ID. Polo da una sensación de mayor espacio.
Los asientos delanteros sujetan bien el cuerpo. Los de la versión VZ son distintos porque envuelven más el cuerpo (CUPRA los llama Asientos Cup-Bucket 3D Knit). Los de las versiones de 211 caballos tienen unos soportes laterales menos marcados, pero también sujetan bien el cuerpo y son cómodos.
Según nuestras mediciones, el espacio para los pasajeros es bueno teniendo en cuenta el tamaño de la carrocería. En las plazas traseras hemos medido 65 cm de espacio para las piernas, 133 cm de anchura entre puertas y 95 cm de espacio libre hasta el techo. O lo que es lo mismo, 5 cm menos que un Born en sentido longitudinal y prácticamente lo mismo tanto de anchura como de altura. Frente al SEAT Ibiza las diferencias son aún más ajustadas (prácticamente empata en todas las cotas), mientras que al Renault 5 E-TECH le aventaja en todas ellas. Mediciones del interior.
El maletero del Raval es muy grande en relación con el tamaño de la carrocería. Tiene 441 litros de capacidad y, por lo tanto, se sitúa como el mejor de entre los modelos que tienen un tamaño similar (listado de turismos de entre 3,9 y 4,1 metros de longitud ordenados por capacidad de maletero). Un SEAT Ibiza, que en este sentido ya está bien posicionado entre sus alternativas, tiene 355 litros, un 21 % menos.
Ese volumen que queda dividido en dos espacios separados por una pieza móvil que hace de piso de la parte superior. Esta pieza se puede colocar a dos alturas (separadas 24 cm) o extraer, en cuyo caso hay unos 80 cm de altura disponible hasta la bandeja que oculta el maletero, lo cual es mucho. El portón se acciona manualmente.

El diseño del habitáculo es vistoso, al menos en las versiones en las que nos hemos subido, por la combinación de materiales y texturas. En este sentido el Raval es un coche más elaborado que la media. También por el sistema de luces ambientales, que incluye unos proyectores en las puertas que generan distintos juegos de luces.
Tiene recubrimientos blandos en la parte superior del salpicadero y las puertas (solo en las delanteras). La zona de la consola donde tocan las rodillas también está mullida.
