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España atraviesa las semanas con más frío del año, y las nevadas ya están dejando los paisajes blancos desde primera hora de la mañana, sobre todo en zonas cercanas a la montaña. Consecuencia de esto, las carreteras también se cubren de nieve, lo que exige adaptar la conducción y el equipamiento del vehículo a un terreno mucho más desafiante.

Aunque los neumáticos de invierno, de los que ya hablamos en un artículo anterior, son una solución muy eficaz y cómoda, no todos los conductores los llevan montados. Es ahí donde las cadenas y sus diferentes variantes son un elemento clave, sobre todo si se quiere conducir por nieve en un momento puntual. Han de montarse en el eje motriz del vehículo, y si la tracción es a las cuatro ruedas, recomendamos revisar lo que dice el manual de usuario.

Sin embargo, no todas funcionan igual ni ofrecen el mismo nivel de seguridad, durabilidad o facilidad de montaje. A continuación, repasamos los principales tipos de cadenas disponibles en el mercado, con sus ventajas e inconvenientes, y explicamos en qué situaciones resulta más recomendable montar cada una.

Antes de explicar cada tipo de sistema, es importante recordar que, para que sean válidos, tienen que estar homologados. Para ello, deben contar con el marcado UNE EN 16662-1, que es la norma europea que regula los dispositivos antideslizantes para vehículos de carretera y que sustituye a las antiguas homologaciones nacionales. Dicho marcado debe estar grabado en el propio producto, en la documentación o en el embalaje del mismo, junto con la indicación de la medida de neumático compatible.

Cadenas metálicas de eslabones

Son las más conocidas y también las más antiguas. Entre sus principales características, destacan:

  • Están fabricadas en acero.
  • Su principal ventaja es la capacidad de tracción. Son las que mejor funcionan sobre la nieve compacta y el hielo, y las que ofrecen mayor resistencia en condiciones exigentes.
  • Suelen ser las más económicas dentro de las soluciones homologadas.
Imagen referencia de producto de Amazon

Sin embargo, son las más difíciles de montar, especialmente si no se tiene práctica. Requieren colocar parte de la cadena por detrás de la rueda y tensarla correctamente, algo poco cómodo en condiciones de frío, poca luz o tráfico. También son ruidosas y generan vibraciones al circular, además de poder dañar llantas y pasos de rueda si no están bien ajustadas o si se usan sin suficiente nieve. En la mayoría de los casos, la velocidad máxima recomendada es de 50 km/h.

Fundas de nieve o cadenas de tela

  • Están fabricadas con tejidos técnicos de alta resistencia.
  • Se colocan como una funda que cubre el neumático.
  • Son muy fáciles de montar y usar. Se colocan en pocos minutos, sin necesidad de mover el coche en muchos casos, y sin apenas esfuerzo.
  • Son ligeras, silenciosas y no dañan llantas ni suspensión.
  • Son una buena solución para usos puntuales.
Imagen de Rodi Motor Services

El principal inconveniente es su durabilidad. Funcionan bien sobre nieve, pero se estropean muy rápido si se circula por asfalto limpio o zonas con poca nieve. Tampoco ofrecen el mismo nivel de tracción que la cadena metálica. Aun así, están homologadas y son válidas cuando la señalización exige el uso de cadenas.

Cadenas de material sintético

Se sitúan a medio camino entre las metálicas y las textiles.

  • Utilizan eslabones de plástico técnico, poliuretano u otros materiales compuestos, a veces combinados con pequeños elementos metálicos.
  • Son más fáciles de montar que las cadenas tradicionales y más duraderas que las textiles.
  • Suelen ser compatibles con vehículos con poco espacio entre rueda y paso de rueda.
Imagen referencia de producto de Leroy Merlin

Eso sí, su precio suele ser más elevado y, aunque mejoran claramente a las textiles en resistencia, no alcanzan la eficacia de una cadena metálica pura en condiciones extremas. También requieren respetar estrictamente las indicaciones del fabricante para evitar roturas.

Cadenas tipo araña

Este tipo se fija a un adaptador anclado previamente a la llanta con los tornillos de la rueda.

  • El montaje es rápido y limpio, y una vez colocado el sistema base, retirar el resto es muy sencillo.
  • Son muy útiles para quienes circulan con frecuencia por zonas con riesgo de nevadas.
Imagen referencia de producto de Amazon

Como inconvenientes, suelen ser caras y necesitan que el sistema sea compatible con el coche concreto.

¿Cuál es la mejor opción?

No existe una cadena perfecta para todos los casos. Para un uso ocasional y urbano, las textiles son prácticas y suficientes. Para viajes frecuentes a la nieve o carreteras de montaña, las metálicas siguen siendo la referencia por su gran capacidad de tracción. Las de tipo araña y sintética son más cómodas y sencillas de instalar, pero su precio es mayor.

En cualquier caso, es fundamental comprobar la compatibilidad con el vehículo, practicar el montaje antes de necesitarlas y retirarlas en cuanto desaparezca la nieve para evitar daños y sanciones.