La Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo ha aprobado una propuesta consensuada por los grupos conservador (Partido Popular Europeo), socialdemócrata (Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas) y liberal (Renew Europe) para revisar los objetivos de reducción de emisiones de dióxido de carbono en turismos y vehículos comerciales ligeros.
Frente al objetivo original de lograr para 2035 una reducción de emisiones del 100 % en turismos, los eurodiputados han acordado rebajar dicho porcentaje al 87,5 % respecto a los niveles de 2021. Para alcanzar una reducción de hasta el 95 %, los fabricantes podrán compensar un 7,5 % adicional mediante el uso de acero de bajas emisiones producido en Europa. En el caso de las furgonetas, el objetivo se reducirá del 100 % al 80 %.
Además, de cara al año 2030, los fabricantes de vehículos comerciales ligeros finalmente deberán lograr una reducción de emisiones del 35 % respecto a los niveles de 2021, frente al 50 % estipulado en la normativa vigente. Aunque el proyecto se ha aprobado con 48 votos a favor, 30 en contra y 2 abstenciones, deberá ser ratificado en diciembre por la asamblea general de la Eurocámara.

Más impulso a los coches eléctricos pequeños y/o altamente eficientes
Uno de los puntos más polémicos de esta propuesta, que forma parte de un paquete más amplio que busca mejorar la competitividad y la sostenibilidad de la industria automotriz europea, es la decisión de que aquellos vehículos con motor de combustión interna que funcionen exclusivamente con combustibles renovables (biocombustibles, combustibles sintéticos…) sean clasificados como cero emisiones, igual que los coches eléctricos.
En paralelo, se buscará dar impulso a los coches eléctricos pequeños y/o eficientes mediante la concesión de créditos de emisiones: los modelos eléctricos de hasta 4,2 metros de longitud se contabilizarán como 1,4 vehículos a la hora de calcular la media de emisiones de los fabricantes, mientras que los automóviles eléctricos altamente eficientes contarán como 1,2 vehículos.
En ambos casos, solo podrán beneficiarse de estos créditos adicionales los modelos fabricados en la Unión Europea. Además, si los vehículos se matriculan a través de un programa de arrendamiento social como el de Francia, los multiplicadores se incrementarán respectivamente a 1,5 y 1,3.

La Comisión de Medio Ambiente apuesta por un enfoque más flexible
«Nuestro acuerdo marca un punto de inflexión para la industria automovilística europea. Seguiría siendo posible matricular vehículos con motor de combustión sin obligaciones de compensación, protegiendo la libertad tecnológica y recuperando las perspectivas para toda la cadena de suministro», afirma el ponente Massimiliano Salini, de Forza Italia (PPE).
«La descarbonización no implica la imposición de una única tecnología; también reconocemos como vehículos cero emisiones a aquellos propulsados exclusivamente por combustibles renovables que cumplan la directiva de energías renovables, al igual que los eléctricos. El acero bajo en carbono fabricado en Europa podrá utilizarse […], premiando la producción europea y reforzando la autonomía estratégica de la Unión».
La Comisión de Medio Ambiente apuesta por un enfoque más flexible (menudos sinvergüenzas)
En este viejo continente, dirigen el cotarro unos verdaderos mafiosos que se dejan comprar y sobornar por lobbies y multinacionales.
Nadie piensa en los trabajadores del sur de Europa, muchos de los cuales las pasan putas para llegar a fin de mes y por supuesto ni pueden comprar un coche nuevo, ni tienen garaje, ni donde enchufar el puto coche eléctrico o hibrido enchufable.
De estos, de los que «no podemos» cambiar de coche (y menos, a uno nuevo) cada vez hay más, sobre todo en estados bananeros como este, desde donde escribo.