El próximo 1 de octubre, Tesla presentará la segunda generación del Roadster. Aunque Tesla ya mostró un primer prototipo a finales de 2017 con la promesa de llevarlo a producción en 2020, desde entonces el proyecto ha sufrido numerosos retrasos, ya que la compañía ha dado prioridad al desarrollo de la pick-up Cybertruck, del vehículo autónomo Cybercab y del camión Semi.
Tesla ha compartido un primer adelanto en el que se puede observar que el diseño del Roadster definitivo no se corresponderá exactamente con el del prototipo; no en vano, han pasado ya nueve años de su debut, y desde entonces el lenguaje estético de la marca ha sufrido una importante evolución. Sus últimas creaciones hacen gala de unas líneas más angulosas y futuristas, y el Roadster no será una excepción.
Ha publicado una única imagen de la zaga del vehículo parcialmente oscurecida. Se pueden apreciar unos pilotos continuos, un alerón de grandes dimensiones, y lo que parecen unos propulsores de gas frío como los que utilizan los cohetes de SpaceX, en este caso ubicados en el techo del coche.

El Tesla Roadster de segunda generación lleva nueve años de retraso
A lo largo de los años, Elon Musk ha prometido en varias ocasiones el empleo de esta tecnología en el Roadster con el objetivo de mejorar la aceleración, la frenada y el paso por curva, llegando incluso a afirmar que permitirá al vehículo «levitar». Eso sí, los propulsores de gas frío en un principio formarán parte de un paquete opcional que previsiblemente será muy costoso.
En 2017, Tesla prometió que el Roadster de segunda generación sería capaz de homologar una autonomía de aproximadamente 1000 km bajo el ciclo estadounidense EPA. Dicha cifra se conseguía gracias al uso de una batería de 200 kWh formada por dos pisos de celdas (en realidad se trataba de dos paquetes de 100 kWh procedentes de un Model S).

Su sistema de propulsión estaba formado por tres motores eléctricos (uno en el eje delantero y dos en el trasero), configuración que se terminó utilizando en las versiones Plaid de los Model S y Model X. Aunque no se llegó a anunciar su potencia, Tesla prometía una aceleración de 0 a 60 mph (0 a 96,6 km/h) en menos de 2 segundos, así como una velocidad punta superior a los 400 km/h.
Para reservar el nuevo Tesla Roadster, es necesario realizar un depósito de 43 000 euros dividido en dos pagos: una señal inicial de 4000 euros, y un segundo pago de 39 000 euros para formalizar la reserva. Aunque en 2017 Tesla anunció que el Roadster costaría 200 000 dólares, no sería la primera vez que la empresa eleva notablemente el precio final respecto a lo prometido inicialmente, algo que ya ha ocurrido con la Cybertruck y el Semi.
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