Seleccionar página


Mobility City inauguró el pasado 27 de marzo una exposición que no se ve todos los días —y que probablemente no vuelva a repetirse en España—. Coincidiendo con el 140 aniversario de Mercedes-Benz, el espacio reúne algunos de los coches de competición más emblemáticos de su historia (más información sobre horarios).

Mercerdes-Benz F1

Desde el W 25 original, conocido como «Flecha de Plata», hasta el Fórmula 1 W07 Hybrid, uno de los monoplazas que cimentaron la era dominante de Mercedes en la Fórmula 1. Este en concreto fue el que ganó el campeonato del mundo de 2016, pilotado por Nico Rosberg.

Mercedes-Benz Clase C DTM y Mercedes-Benz CLK DTM

Pero la exposición no se queda solo en la F1. También hay espacio para los turismos de competición, con modelos que pasaron por el DTM o los rallies, además del C 291, el prototipo del Grupo C con el que Mercedes compitió en el Mundial de Resistencia.

Entre las piezas más curiosas destaca un carruaje motorizado Daimler de 1886, considerado el primer automóvil de cuatro ruedas con motor de combustión. Y en el otro extremo del tiempo, un Mercedes-AMG GT Black Series P One Edition, una edición reservada a los clientes del ya de por sí exclusivo AMG One.

Mercedes-AMG GT Black Series

También se puede contemplar un 190 E 2.3-16. Este modelo fue protagonista de uno de los momentos más recordados del automovilismo. En mayo de 1984, Mercedes organizó una carrera en el nuevo Nürburgring con 20 unidades idénticas y una parrilla llena de pilotos de Fórmula 1. Todos con el mismo coche. Uno de ellos, que acababa de debutar ese año, consiguió ganar a figuras como Alain Prost, James Hunt o Niki Lauda: Ayrton Senna.

En total, dieciséis vehículos con mucha historia y que harán disfrutar durante un rato a los amantes del automovilismo.

Además, el propio espacio es parte de la experiencia. Mobility City combina museo y centro divulgativo con la mirada puesta en la movilidad del futuro, y está ubicado en el Puente Zaha Hadid, en Zaragoza. Una (carísima) estructura de 270 metros de longitud —una de las quince que cruzan el Ebro en la ciudad— diseñada por la reconocida arquitecta y construida para la Expo 2008.