Android Auto y Apple CarPlay permiten usar el navegador, la música o incluso WhatsApp o los mensajes sin tocar el móvil, pero no todas las aplicaciones tienen el mismo impacto en la batería del teléfono.
El gasto de batería no depende solo de la aplicación en sí, sino de qué funciones utiliza, durante cuánto tiempo y si el sistema funciona por cable o de forma inalámbrica. Algunas apps exigen un esfuerzo continuo al procesador, al GPS o a la conexión de datos, lo que se traduce en un consumo notablemente mayor.
Navegación y mapas
Las aplicaciones de navegación son, con diferencia, las que más batería consumen tanto en Android Auto como en CarPlay. Google Maps, Waze y Apple Maps necesitan mantener activo el GPS de forma constante, recalcular rutas y descargar información de tráfico, incidencias y mapas. Y todo lo hacen en tiempo real, lo que dispara el consumo.
En el caso de Waze, el gasto de batería suele ser mayor que en Google Maps porque la aplicación procesa de forma continua datos enviados por otros usuarios, con los reportes de accidentes, radares, obras o vehículos detenidos. Esa interacción constante incrementa el uso de la red móvil y del procesador del teléfono.
A esto se suma el uso prolongado de la pantalla del coche, la renderización de mapas en 3D y las indicaciones por voz. Aunque la pantalla del vehículo no afecta directamente a la batería del móvil, sí lo hace todo el procesamiento previo que realiza el teléfono para enviar esa información al sistema del coche.
Reproductores de música
Las aplicaciones de música en streaming como Spotify, YouTube Music, Apple Music o Amazon Music también figuran entre las que más batería consumen.
El principal motivo es el uso continuo de la conexión de datos para reproducir contenido en línea. YouTube Music suele gastar algo más que el resto de aplicaciones de este tipo, ya que nuestro dispositivo gestiona contenidos de vídeo aunque solo se reproduzca el audio.
Las aplicaciones de podcasts, como Google Podcasts o Apple Podcasts, suelen ser algo más eficientes si el contenido está descargado previamente. En cambio, escucharlos en streaming tiene un impacto similar al de la música.
Mensajería y asistentes
WhatsApp, Telegram o Mensajes no destacan por un consumo elevado cuando se usan de forma puntual, pero pueden convertirse en una fuente constante de gasto energético si llegan muchas notificaciones. Cada mensaje recibido implica conexión de datos, procesamiento y, en muchos casos, depende de la configuración y de si se lo pedimos, lectura por voz mediante el asistente.

El uso de Google Assistant o Siri también drena la batería. Aunque su activación es puntual, cuando los invocamos, mantenerlos disponibles para comandos de voz supone que ciertos procesos del teléfono estén activos en segundo plano.
Importancia del cable
El mayor salto en consumo de batería se produce cuando Android Auto o CarPlay funcionan sin cable. En ese caso, el móvil utiliza simultáneamente Bluetooth y WiFi para transmitir datos, audio e imagen al coche. Esta combinación es mucho más exigente energéticamente que una conexión por cable USB.
Por ese motivo, incluso en trayectos cortos, es habitual que la batería descienda de forma visible si el teléfono no se carga al mismo tiempo mediante una base inalámbrica o un puerto USB potente.
Buenas periodistas de Km77.
Como lector habitual de vuestra página me gustaría proponeros un análisis de los vuestros en el blog sobre un tema en la línea del planteado hoy.
La Dgt es muy dura con el uso del móvil en conducción (entendible), pero los sistemas multimedia de los coches actuales permiten hacer prácticamente de todo lo que podrías hacer en el mismo teléfono, por no hablar de los menús y submenús para acceder a cosas básicas como encender luces o limpiaparabrisas.
Con este contexto, un tema que se comenta bastante en redes, ¿Podríais hacer un análisis profesional por vuestra parte con opinión y valoración?
Muchas gracias!