Renault Clio (2026) - La sexta generación sigue siendo una apuesta segura | Impresiones de conducción
Hemos conducido el Renault Clio E-Tech (159 caballos) principalmente en entornos urbanos y de su periferia, y carreteras de segundo orden con constantes cambios de ritmo. En esta tipología de recorrido el consumo es muy bajo y puede estar por debajo de 5,0 l/100 km sin hacer una conducción especialmente eficiente. Si se hace, es factible acercarse a los 4 litros y poco cada cien kilómetros o incluso un poco menos.
El agrado de uso es reseñable porque el Renault Clio E-Tech sale desde parado en modo eléctrico y puede circular del mismo modo a baja velocidad si el conductor solicita poca aceleración. El sistema híbrido de Stellantis, como el que tiene el Peugeot 208, tiene menor capacidad para avanzar sin conectar su motor de gasolina y la activación de este suele ser más brusca. En cuanto a protagonismo que toma la parte eléctrica en la conducción, el Renault Clio se parece más al Toyota Yaris, aunque técnicamente son muy distintos.
En un uso tranquilo y a baja velocidad, el Renault Clio es muy silencioso. No lo es tanto cuando el conductor solicita mucha aceleración porque el ruido del motor de gasolina llega con claridad al habitáculo. No obstante, esto también ocurre en el Toyota Yaris, incluso en mayor medida.
Con esta versión híbrida, las prestaciones son sobradas para circular con agilidad por cualquier tipo de vías. Según nuestras mediciones, tarda 8,2 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h (una décima menos que el dato oficial), 3,5 s para hacerlo entre 40 y 80 km/h y 5,8 s entre 80 y 120 km/h. Este último dato (muy bueno en términos generales) podría ser incluso mejor si no fuera porque se produce un cambio de marcha justo antes de alcanzar los 120 km/h. Cambio que resulta lento y que no es posible adelantar o retrasar en el tiempo porque la transmisión no admite un uso manual.
Frente al Clio E-Tech de la gama anterior, que tenía menos potencia (143 CV), las diferencias en cuanto a aceleración son evidentes. El nuevo de 159 CV necesita un segundo menos para alcanzar los 100 km/h saliendo desde parado, seis décimas menos para acelerar entre 40 y 80 km/h y tres décimas menos para hacerlo entre 80 y 120 km/h. Y frente a otros modelos híbridos de tamaño similar también sale muy bien parado: un Toyota Yaris de 131 CV es notablemente más lento (y también menos potente; 5,0 s de 40 a 80 km/h y 7,9 s de 80 a 120 km/h) y un Mitsubishi Colt 160 HEV (con el sistema híbrido de 143 CV del anterior Clio), también: 4,0 s de 40 a 80 km/h y 6,7 s de 80 a 120 km/h. El único modelo que supera al Clio an este aspecto es el MG3 Hybrid+, que tiene 194 CV y es aún más rápido: 2,8 s de 40 a 80 km/h y 5,5 s de 80 a 120 km/h.
Para la frenada regenerativa hay dos posiciones que se pueden seleccionar desde el propio mando del cambio de marchas, situado en la columna de la dirección: Normal (que es la posición D) y B (un poco más alta). La diferencia entre ambas, aunque perceptible, no es demasiado grande. A este respecto, los modelos de Hyundai y Kia están mejor resueltos porque tienen más posibilidades de ajuste y, sobre todo, por las diferencias entre los niveles predefinidos es más perceptible.
También tiene varios modos de conducción, como es habitual en la marca, pero en el Clio hay una novedad que nos ha parecido interesante. A los Eco, Normal y Sport, Renault ha añadido otro denominado Smart que, en función del estilo de conducción practicado, adapta la respuesta al acelerador, la asistencia de la dirección o del cambio en tiempo real. Eso sí, a cambio ha eliminado el «Perso», que era el que permitía configurar de manera individual los elementos mencionados.
Las unidades que hemos conducido tenían los neumáticos más anchos posibles (unos 205/45 R18). Con esta combinación es firme de suspensión y ligeramente seco en carreteras en mal estado. No es la puesta a punto ideal para quien busque circular con comodidad, pero sí para quien prefiera cierto tacto deportivo. Es posible que con las ruedas de las versiones más sencillas, unas 195/60 R16, el resultado sea ligeramente distinto.
Renault dice que hay dos reglajes de suspensión claramente diferenciados: uno para las versiones de combustión sin hibridación y otro para las E-Tech. El argumento para ello es la importante diferencia de peso que hay entre ambos. Por lo tanto, es muy probable que los Renault Clio de 115 CV tengan un reglaje de suspensión más confortable y más «para todos los públicos» que el E-Tech.