El Hyundai IONIQ 9 es un coche de grandes dimensiones, peso elevado y, en consecuencia, consumo alto. Al menos cuando se utiliza en viajes por autovía.
Hyundai ha optado por instalar una batería de 110,3 kWh, una de las más grandes que se montan hoy en día en un coche eléctrico (salvo casos muy excepcionales, como el Cadillac Escalade IQ). No es un alarde técnico ni un capricho, simplemente es una capacidad necesaria en un vehículo que, a velocidades legales de autovía, gasta casi 30 kWh/100 km. En concreto, 29,7 kWh/100 km en nuestro recorrido comparativo de consumo (más información).
En la prueba que he hecho por ciudad ha gastado mucho menos, 17,6 kWh/100 km. Eso no significa que sea un consumo bajo en términos absolutos, otros SUV eléctricos, más pequeños como un Ford Explorer, consumen entre 12 y 14 kWh/100 km en la misma prueba. Conviene aclarar, además, que este consumo urbano es prácticamente el mínimo alcanzable si se busca deliberadamente la máxima eficiencia; lo habitual será gastar más, en torno a los 24 kWh/100 km.
Si comparamos el IONIQ 9 con el Volvo EX90, otro SUV eléctrico de gran tamaño y peso. El Volvo gastó menos en autovía (unos 25 kWh/100 km) y parecido en ciudad (más información). El Kia EV9, primo hermano de este IONIQ 9, gastó en autovía prácticamente lo mismo (más información).
Con consumos de 30 kWh/100 km, que superan los 35 kWh/100 km a poco que se aumente el ritmo o se requieran aceleraciones frecuentes, a distancia entre recargas cuando se viaja por autopista se sitúa en torno a los 300 kilómetros, siempre que se quiera mantener un margen de seguridad por si fuera necesario recurrir a un plan B de recarga.
El plan A debería ser encontrar un cargador ultrarrápido. El sistema del Hyundai tiene un diseño eléctrico de 800 V (aunque trabaja a algo más de 620 V) y puede cargar la batería a una potencia máxima de 233 kW (en el configurador de Hyundai aparece 350 kW, pero es una cifra teórica que este coche no alcanza), por lo que para aprovecharla hay que buscar cargadores que entreguen una potencia superior. Es una potencia elevada pero lejos de ser asombrosa: el EX90 con sistema de 400 V cargaba a 250 kW; desde septiembre de 2025, con la nueva batería de 800 V, el Volvo lo hace a 350 kW.
El puerto de carga está situado en el lado derecho del coche, en la parte trasera, junto al piloto. La tapa está motorizada y puede abrirse presionando sobre ella o mediante un botón en el interior. Ocho indicadores luminosos muestran el nivel de carga de la batería.
La información que ofrece la pantalla del IONIQ 9 durante el proceso de recarga es correcta, y resulta especialmente completa en lo relativo al uso del vehículo en marcha, ya que detalla en qué se emplea la energía: tracción, climatización, electrónica y gestión de la batería.
También es posible establecer límites de carga, programar la recarga o activar la función V2L, que permite suministrar corriente a otros dispositivos —como una bicicleta eléctrica o una nevera— que funcionen a 230 V. Como ocurre con el sistema de regeneración, Hyundai es un referente también en este apartado.
