El IONIQ 9 hace tres cosas básicas bien: ganar velocidad al pisar el acelerador, perderla al pisar el freno y girar cuando se hace lo propio con el volante. Parece obvio, pero no es baladí en un coche que pesa casi 2700 kg y que tiene unas dimensiones de 5,06 metros de longitud, 1,98 m de anchura y 1,79 m de altura.
Su peso y tamaño podrían hacer pensar que es un coche torpe, que obliga a bajar el ritmo en cuanto llegan las curvas, pero no es así hasta un límite muy razonable.
Las dificultades conduciendo el IONIQ 9 no están en la carretera, sino en la ciudad, principalmente en el momento de aparcar. Superar los cinco metros de longitud y llegar casi a los dos de anchura reduce las posibilidades de encontrar un hueco en la calle. También resulta complicado, e incluso imposible, estacionar en algunos aparcamientos privados bien porque el IONIQ 9 no cabe en la plaza o bien porque es complicado maniobrar con él en espacios muy reducidos (el diámetro de giro es de 12,5 m). Un sistema de dirección en las ruedas traseras para girar más, función que Hyundai no ofrece, sería de mucha ayuda en estas situaciones. También una dirección algo menos desmultiplicada, dado que hay que darle casi tres vueltas para llevar las ruedas de un extremo al otro.
Para facilitar algo las cosas durante esos momentos, el IONIQ 9 tiene un sistema de cámaras que dan una imagen de muy buena calidad del vehículo y sus alrededores, con numerosas posibilidades de visualización. También tiene un asistente de aparcamiento automático (que es demasiado lento y no siempre deja el coche lo suficientemente cerca de la acera). Y, por último, algo que puede ser muy interesante: el coche se puede desplazar hacia adelante y atrás desde el mando, lo que permite aparcar en plazas estrechas donde el acceso al coche resulta complicado.
Dejando a un lado esos posibles inconvenientes, moverse en este SUV eléctrico de Hyundai es siempre muy agradable. La suspensión sujeta bien la carrocería y evita esos movimientos de balenceo y cabeceo que pueden incomodar a los pasajeros durante un viaje, a la vez que absorbe con suavidad baches o los pasos de peatones sobreelevados que abundan en las urbes. También es un coche con un rodar suave y, sobre todo, muy silencioso. Todas estas cualidades lo convierten en una opción excelente para viajar.
La versión que he probado del IONIQ 9 tiene 313 CV, proporcionados por dos motores que dan tracción total (lo hay también de tracción delantera con 218 CV y total con 435 CV; listado de versiones). Sus prestaciones (2,6 y 4,8 segundos para acelerar de 40 a 80 y de 80 a 120 km/h respectivamente) me parecen adecuadas para quien no se conforme con lo justo pero tampoco busque un coche innecesariamente rápido.
El paso de 80 a 120 km/h es comparable con el de una berlina como un Mercedes-Benz C 220 d de 200 CV o un SUV como el BMW X5 xDrive30d de 298 CV. En cambio, de 40 a 80 km/h acelera mejor que ellos (3,2 y 3,0 s), una diferencia que se repite con otros muchos modelos y en la que seguramente tenga que ver la ausencia de una caja de cambios que tenga que cambiar de marcha e interrumpir, durante un instante, la aceleración.
Hyundai permite que el conductor elija qué cantidad de regeneración desea o cómo quiere que funcione: hay cuatro niveles (nula y otros tres), además de una función automática —tiene en cuenta la presencia de otros vehículos o las características de la vía— y una que es capaz de detener el coche sin utilizar el pedal de freno. Todas las selecciones se hacen con las levas que hay en el volante, sin necesidad de distraerse buscando en algún menú. Me parece el sistema a imitar por las marcas que no tienen nada parecido.
No he conducido el IONIQ 9 de 218 CV. Considero que es una opción para quien la aceleración no sea una prioridad y le baste con mantener sin problemas la velocidad de crucero en autovía. Sí he podido conducir durante unos kilómetros el de 435 CV y la diferencia, al menos en sensaciones, con el de 313 CV no pasa desapercibida. Con los datos oficiales, la aceleración de 0 a 100 km/h es de 6,7 s en el caso del 313 CV y de 4,9 s en el de 435 CV.
Del consumo y la autonomía damos información en el apartado siguiente.