El Peugeot E-208 GTi —la versión más potente y deportiva de la gama Peugeot 208— es... eléctrico. Tiene un motor delantero que produce 281 CV y 345 Nm que se alimenta de una batería de 54 kWh (autonomía homologada de 353 km). El E-208 GTi acelera de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos, alcanza 180 km/h y su masa es de 1610 kilogramos. Está a la venta por 41 800 euros (precio, ficha y equipamiento).
Este Peugeot es prácticamente el mismo coche que el Lancia Ypsion HF, con un aspecto distinto. El Lancia es ligeramente más costoso, tiene más autonomía eléctrica (20 kilómetros), un maletero de mayor capacidad (44 litros) y unas prestaciones prácticamente idénticas (ficha comparativa). Otra posible alternativa es el MINI John Cooper Works de 258 CV.
Si consideramos carrocerías de tipo SUV de menos de 4,2 metros, encontramos entonces al Abarth 600e, al Alfa Romeo Junior Veloce y al Opel Mokka GSE que, al igual que el Lancia, tienen idéntico sistema propulsor al del Peugeot porque los tres fabricantes pertenecen al grupo automovilístico Stellantis (listado). Si nos da igual que el motor sea eléctrico o de combustión, el Toyota GR Yaris (280 CV) sería una alternativa.
Su predecesor, el Peugeot 208 GTi by Peugeot Sport, tenía un motor de gasolina turbo de cuatro cilindros y 208 CV, una masa de 1260 kg, aceleraba de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos y llegaba a 230 km/h.
Tantos caballos destinados únicamente el eje delantero suelen causar problemas de motricidad, especialmente cuando se tratan de «caballos eléctricos», habitualmente más briosos e inmediatos que los «caballos de combustión». Para atajar este problema, Peugeot ha añadido un diferencial autoblocante mecánico de tipo Torsen. Es decir, lo mismo que Abarth ha hecho con el 600e y Alfa Romeo con el Junior 280 Veloce.

