Omoda 7 (2025) - En la media por precio, de los mejores por calidad percibida | Impresiones del interior

El Omoda 7 es un SUV de cinco plazas y 4,66 metros de longitud. La cantidad de espacio disponible en su interior es normal; no hay ninguna cota que destaque (tabla de mediciones interiores).

Delante no hay problemas de espacio para ocupantes de metro noventa; sí los hay para ver la información del sistema de proyección, dado que queda cortada para quienes superen esa altura. Conductor y pasajero van suficientemente separados para que sus brazos no se choquen. La posición al volante es la típica en un SUV, con las piernas algo flexionadas. El acceso no presenta ningún problema.

Foto de - omoda 7 2025

Los asientos tienen un mullido confortable y llevan los reposacabezas integrados en el respaldo, pero no están fijos: su altura se puede ajustar. De serie, los asientos cuentan con ajustes eléctricos y, si se adquiere el nivel de equipamiento más alto, Premium, incluyen también funciones de calefacción y ventilación. Para activarlas hay que recurrir a la pantalla, eso es habitual hoy en día; lo extraño es que las dos funciones no están en la misma imagen, sino en dos diferentes, por lo que, a veces, hay que hacer una pulsación adicional.

A los asientos posteriores también se accede con facilidad a través de unas puertas de tamaño generoso y que abren en un ángulo grande; no llega a 90 grados, pero quedan cerca. En esta fila hay mucho espacio para las piernas: hemos medido 75 cm, que es más de lo que ofrece un Opel Grandland. En el EBRO s700 y en el Ford Kuga hay un centímetro más. En el Omoda 7 la fila posterior no se puede deslizar, una función de la que sí dispone el Kuga.

La anchura entre puertas es superior a la del Kuga, idéntica a la del s700 e inferior a la del Mitsubishi Outlander. El espacio hasta el techo es justo para que una persona de 1,86 metros pueda estirar el cuello. Si se requiere más altura, el Ford Kuga y el Mitsubishi Outlander son mejores alternativas. Tabla de mediciones interiores.

El maletero es pequeño, tiene un volumen de 401 litros VDA medidos hasta la bandeja. Es mucha diferencia respecto a un Honda CR-V Plug-In Hybrid (635 l), un Mazda CX-60 PHEV (630 l) o un Citroën C5 Aircross Plug-in Hybrid (625 l). Los 537 litros que Omoda anuncia en los textos informativos de este modelo están medidos hasta el techo, por lo que no corresponden al método VDA que se usa como referencia. Nosotros hemos medido una profundidad, una anchura y una altura mínimas de 94, 97 y 41 centímetros, respectivamente. El producto de estos valores da un volumen mínimo de 374 litros. Teniendo en cuenta que en la parte más profunda y ancha hay 96 y 135 cm, es totalmente factible que el volumen final sea esos citados 401 litros.

Foto de - omoda 7 2025

La base del maletero se puede levantar, pero no colocar en diferentes niveles. Debajo hay una pieza de polipropileno expandido con algunos pequeños huecos para guardar, por ejemplo, el kit de reparación de pinchazos y los triángulos de señalización.

Puesto de conducción, pantallas y equipamiento del Omoda 7

El volante está muy achatado tanto por arriba como por abajo, hasta el punto de estar geométricamente igual de próximo a un cuadrado que a un círculo. El cuadro de instrumentos se ve a través del interior del aro, con lo que el achatamiento superior no responde a criterios funcionales, sino exclusivamente estéticos. Para rematar el conjunto, los mandos van integrados en una pieza de plástico negro piano.

En el salpicadero del Omoda 7 hay dos pantallas, una para la instrumentación y otra para el sistema multimedia, y muy pocos botones. El nivel de equipamiento Premium añade de serie un sistema de proyección de datos en el parabrisas (Head-Up Display) sencillo.

Foto de - omoda 7 2025

La pantalla central es uno de los elementos que más llama la atención por su tamaño: 15,6 pulgadas. A través de ella se realizan multitud de funciones, desde cambiar los ajustes del climatizador y activar o desactivar los sistemas de ayuda a la conducción, hasta regular los espejos retrovisores. Tiene una calidad gráfica muy buena y una velocidad de procesamiento muy rápida; funciona con un chip Snapdragon 8155.

Con el nivel de equipamiento Premium, esta pantalla central se puede mover mediante un mecanismo eléctrico hacia la zona del pasajero (imagen). No sé quién le encontrará utilidad, pero ahí está. Para activar esta función hay que poner cuatro dedos sobre la superficie de la pantalla y deslizarlos horizontalmente hacia la zona del acompañante; para devolver la pantalla a la posición central, hay que hacer lo mismo, pero deslizándolos hacia la zona del conductor. Este mecanismo impide que haya una guantera delante del acompañante. Con el nivel Pure, la pantalla no se desplaza y sí hay guantera.

Todo lo que se puede tocar con los brazos y los codos está recubierto con materiales blandos al tacto. Son dos: una especie de neopreno y cuero claramente sintético. El encaje de las piezas es visualmente correcto, pero si se circula por pavimento en muy mal estado, el Omoda 7 no transmite la solidez de un BMW o de un Changan Deepal S05, por poner como comparación otro coche chino de precio bajo.

Los dos parasoles están tapizados, tienen un espejo grande y un punto de luz. Los cinturones delanteros tienen ajuste en altura. Bajo el apoyabrazos central hay un cajón profundo y refrigerado. La consola es de tipo puente: ofrece un espacio inferior donde dejar, por ejemplo, el bolso. El techo panorámico de cristal se puede abrir y tiene una cortinilla eléctrica para evitar que se caliente el interior o que la luz moleste.

En la zona de la consola central hay una superficie diseñada para depositar un par de teléfonos móviles, aunque solo la que está más próxima al conductor sirve para cargar por inducción, con una potencia de 50 W. Tiene una ranura de ventilación, pero debe de soplar poco aire, porque el móvil se calienta a un ritmo endiablado si se conecta mediante Android Auto al sistema del coche.

Foto de - omoda 7 2025

El climatizador tiene ajuste de temperatura en dos zonas. Al menos cuando hace calor, durante los primeros minutos de funcionamiento expulsa aire con un caudal y una temperatura que resultan molestos: demasiado frío y demasiada corriente. A esto hay que añadir un nivel de ruido elevado.

La radio tiene mucho que mejorar, algo habitual en los coches chinos. En este caso, por la recepción de la señal, que se pierde en lugares donde la mayoría de coches no lo hacen, y porque el sonido es muy malo. Esto último solo ocurre con la radio, da igual que sea analógica, FM, o digital, DAB. Si se escucha Spotify, la calidad del sonido del equipo Sony es correcta.

Aunque desde la pantalla se maneja la mayoría de las funciones del coche, el sistema de alumbrado tiene mandos físicos. También hay pulsadores para seleccionar el modo de conducción, Eco, Normal y Sport, o el funcionamiento del híbrido, híbrido o eléctrico.