Consumo
El Mercedes-Benz CLA 250+ tiene un consumo muy bajo en todo tipo de situaciones. No llega a serlo tanto como un Tesla Model 3 Gran Autonomía Tracción trasera, que es su rival más evidente, pero las diferencias que hemos observado tras probar ambos coches a la vez y durante una semana son pequeñas. Circulando por todo tipo de vías, sin escatimar en el uso de calefacción y otros elementos de confort y al ritmo del resto del tráfico, lo más habitual es que el ordenador de viaje muestre cifras de consumo en el entorno de los 15,0 kWh/100 km (algo más de 500 km de autonomía real). Puede consumir incluso menos si limitamos su uso a la ciudad y alrededores (he llegado a ver 12,5 kWh/100 km) y sube a unos 17,0—18,0 kWh/100 km si circulamos por autopista a la velocidad máxima permitida (casi 500 km de autonomía).
En este caso no hicimos nuestro recorrido habitual por autopista, sino uno más largo (212 km, en lugar de 144) y con las mismas condiciones: media de 120 km/h (no de velocímetro), con el climatizador desconectado y tratando de mantener un ritmo homogéneo (de hecho, gran parte de este recorrido transcurre por el mismo trazado de nuestra prueba de consumo). Lo hicimos junto al mencionado Tesla Model 3 para ver las diferencias bajo las mismas condiciones y en ambos casos partimos con exactamente un 80 % de carga en sus respectivas baterías. Tras los 212 km, que además transcurrieron en un ambiente frío (en el entorno de los 5 grados), con niebla y lluvia, el ordenador de viaje del CLA 250+ mostró un consumo de 17,9 kWh/100 km y el del Tesla Model 3 Gran Autonomía Tracción trasera, de 16,6 kWh/100 km. Casi un 8 % de diferencia entre ambos coches.
Llegado al final del recorrido, el Mercedes-Benz aún tenía un 36 % de carga y el Tesla un 34 %. Volvimos a cargar hasta el 80 % en ambos modelos, un proceso en el que el CLA tardó mucho menos tiempo (de la recarga hablamos un poco más abajo) y en el que se inyectaron a la batería 40,9 y 40,2 kWh (Mercedes-Benz y Tesla, respectivamente). Si tenemos en cuenta estos datos, que al final tienen más relevancia que los que ofrece el ordenador de viaje (kWh entre km recorridos), nos encontramos con que en el CLA necesitó 19,3 kWh por cada 100 km y el Tesla, 19,0 kWh. Prácticamente lo mismo.
Otro dato de consumo que puede resultar interesante es el que el ordenador mostró tras recorrer algo más de 1500 km (la distancia completa que recorrimos durante una semana). Fue de 16,5 kWh/100 km (unos 500 km de autonomía, o poco más) y se dio tras conducir por todo tipo de vías a ritmos muy dispares (tanto tranquilos como sesiones de fotos o toma de prestaciones, en los que las aceleraciones a fondo son habituales) y utilizando tanto el climatizador como otros elementos de confort con total normalidad. Eso sí, como he mencionado anteriormente, todos estos datos fueron tomados en invierno y bajo condiciones climáticas desfavorables; en un ambiente más templado, con total seguridad los resultados serían algo mejores.
Queda claro, por tanto, que los 746 km de autonomía homologada para esta versión y con estos neumáticos son muy difíciles de conseguir en condiciones de circulación reales, pero lo que es evidente es que el CLA 250+ es un coche perfectamente válido para viajar sin problemas, incluso si nos gusta espaciar las paradas en el tiempo.
Recarga
Los datos de recarga proporcionados por Mercedes-Benz para el CLA 250+ son espectaculares: hasta 320 kW de potencia en corriente continua y 22 minutos para pasar del 10 al 80 %. Eso sí, todo esto es posible siempre y cuando las circunstancias sean las ideales (por temperatura de la batería y nivel de carga) y, sobre todo, si el poste de carga admite dicha potencia y es de 800 V. Si es de 400 V directamente no carga, ni siquiera a menor potencia (los supercargadores de Tesla, por ejemplo, no funcionan en este coche). Una política controvertida por la que Mercedes-Benz apostó desde el lanzamiento del coche pero que, afortunadamente, cambiará a lo largo de 2026 con la llegada de una opción que permitirá recargar en puntos de 400 V (en el GLB eléctrico, que ya la tiene, cuesta 730 € y admite un máximo de 100 kW).
Sea como fuere, si en nuestros recorridos habituales hay postes de 800 V, las recargas del CLA 250+ son rápidas y los tiempos de espera, cortos. Y para muestra, un botón: para inyectar 40 kWh a la batería (algo más de 250 km de autonomía), fueron necesarios 17 minutos en un punto que puede suministrar hasta 400 kW, por 28 del Tesla Model 3 (en este caso, esos 40 kWh dan para recorrer unos pocos km más).
También hicimos una recarga desde el 15 hasta el 100 % en ese mismo punto de carga para ver otros tiempos de espera. Transcurrió a 6 grados de temperatura y, aunque introdujimos el destino en el navegador antes de llegar al mismo (se supone que de esa manera el sistema atempera la batería para que el proceso de carga sea más rápido), no llegamos a ver los 320 kW de potencia prometidos por Mercedes-Benz en ningún momento (tampoco en cargadores compatibles de otras compañías en días sucesivos). Con todo, los tiempos observados fueron muy buenos y cercanos a los que proporciona Mercedes-Benz, como exponemos a continuación:
- Al 50 % llegó en 10 minutos (29,5 kWh introducidos, casi 200 km de autonomía).
- Al 80 % llegó en 23 minutos (60,0 kWh introducidos, casi 400 km de autonomía).
- Al 90 % llegó en 27 minutos (68,5 kWh introducidos, casi 450 km de autonomía).
- Al 100 % llegó en 45 minutos (77,2 kWh introducidos, casi 500 km de autonomía).
La potencia observada durante el proceso fue de 213 kW nada más conectar la manguera, de 185 kW cuando estaba al 50 % de carga, de 115 kW al 80 %, de 42 kW al 95 % y de 13 kW al 99 % (ese fue el dato más bajo). En la gráfica que hay a continuación se observan las distintas fases por las que pasa la recarga:

En esta recarga se introdujeron 77,2 kWh a la batería y tuvo un coste de 42,92 € (a 0,55 €/kWh). Con esa energía, el CLA 250+ podría recorrer entre 450 y 500 km en condiciones de conducción reales, por lo que sale un coste por cada 100 km de aproximadamente 9 €. Es más o menos lo mismo que un coche con motor de gasolina que gaste unos 6,0 l/100 km (con el litro de gasolina de 95 octanos a 1,55 €).
Si cargamos en corriente alterna, entonces el coste es muchísimo más bajo. Con una tarifa en la que el precio del kWh sea de 0,12 € (que puede ser más o menos en función del contrato), esos 77,2 kWh supondrían un desembolso de 9,26 € (y por cada 100 km, de 1,94 €, impensable para cualquier coche con motor de combustión). Con este tipo de corriente, el CLA 250+ puede cargar a 11 kW (de serie) o a 22 kW (pagando los 732 € que cuesta la opción correspondiente).
Durante el proceso de carga, tanto en la instrumentación como, sobre todo, en la pantalla del sistema multimedia, hay mucha información: nivel de carga actual, nivel objetivo, autonomía estimada, potencia de carga, temperatura de la batería, hora estimada de finalización y tiempo restante. También es posible programar la misma para que se dé en horas determinadas (por ejemplo, cuando el kWh está a un precio más bajo) y poner un límite (desde el 30 hasta el 100 %).
La toma de carga está situada en la aleta posterior derecha e incluye un punto de luz led que facilita la tarea en lugares con poca luz (imagen). También tiene el habitual testigo que informa acerca del estado de la recarga (en espera, cargando, programado o error, entre otros).



