El Mercedes-AMG GT SUV es un SUV eléctrico deportivo. Comparte plataforma (AMG.EA) con el Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé. Se trata del primer SUV específico de AMG, así como de su segundo coche eléctrico propio. La gama está compuesta por tres versiones de entre 544 y 1169 CV, todas ellas con tracción a las cuatro ruedas y una arquitectura eléctrica de 800 voltios.
Su carrocería mide 5,08 metros de longitud y 2,00 metros de anchura, mientras que su altura varía entre 1653 mm y 1656 mm dependiendo de la versión elegida. El GT SUV se sitúa por tamaño entre los Mercedes-Benz EQE SUV (4,86 metros de longitud) y EQS SUV (5,13 metros de longitud), pero con mejores prestaciones. Es alternativa a modelos como el Polestar 3 o el Porsche Cayenne Electric.
El GT 53 SUV cuenta con dos motores síncronos de imanes permanentes, uno en el eje delantero y otro en el trasero. Este conjunto rinde 544 CV de potencia y permite al vehículo acelerar de 0 a 100 km/h en 4,2 segundos. La velocidad punta se sitúa en 250 km/h con el paquete opcional Driver. El motor eléctrico delantero sólo se activa cuando las condiciones de conducción requieren de potencia y/o tracción adicionales, mientras que el eje trasero cuenta con una transmisión de dos relaciones. La batería tiene una capacidad útil de 106 kWh y la autonomía homologada es de 668 km. Su potencia de carga en corriente continua es de 600 kW y necesita 11 minutos en pasar del 10 % al 80 %.
El GT 55 SUV dispone de tres motores de flujo axial (uno en el eje delantero y dos en el trasero). Esta variante desarrolla 816 CV, puede completar el 0 a 100 km/h en 3,1 segundos y alcanza los 270 km/h con el paquete Driver. De nuevo, el motor delantero se puede desacoplar en pos de la eficiencia. En este caso hay dos baterías: la de 106 kWh vista en la versión inferior, que le proporciona una autonomía de 585 km y puede cargarse a 600 kW (10 % al 80 % en 11 minutos), y otra de 128 kWh con la que llega a 700 km. Esta última puede cargarse a 710 kW y tarda 12 minutos en pasar del 10 % al 80 %.
El GT 63 SUV también cuenta con tres motores de flujo axial, pero en este caso la potencia combinada asciende a 1169 CV. Esta versión hace el 0 a 100 km/h en 2,7 segundos, mientras que la velocidad punta se mantiene en 270 km/h con el paquete Driver. También se ofrece con las baterías de 106 kWh y 128 kWh, y no varían ni la autonomía ni los tiempos de carga respecto a la variante GT 55 SUV. Es ligeramente más potente que el Porsche Cayenne Turbo Electric (1156 CV), al que supera en velocidad punta (260 km/h) y autonomía (617 km), pero no en aceleración (0 a 100 km/h en 2,5 segundos).
La batería, en todos los casos, es de celdas cilíndricas NCMA (níquel, cobalto, manganeso, aluminio) con ánodo de silicio. Miden 105 mm de altura y 26 mm de diámetro. Al ser altas y estrechas, se mejora su refrigeración, algo a lo que también ayuda su carcasa de aluminio. La batería de 106 kWh tiene 18 módulos y la de 128 kWh, 22 módulos.
El Mercedes-AMG GT SUV incluye como estándar un sistema de ruedas traseras directrices, las cuales pueden girar hasta 6º: por debajo de 80 km/h giran en el sentido opuesto a las delanteras para mejorar la maniobrabilidad y la agilidad, y por encima de dicha velocidad lo hacen en el mismo sentido para incrementar la estabilidad. El GT 53 SUV tiene discos de freno de acero, mientras que el GT 55 SUV puede equipar de forma opcional un sistema de frenos cerámicos, el cual se incluye de serie en el GT 63 SUV.
Hay siete modos de conducción: Comfort, Sport, AMGFORCE Sport+, RACE, Slippery, Individual y Eco. Al igual que otros coches eléctricos de Mercedes-AMG, el GT SUV puede emular el sonido de un automóvil con motor de combustión interna: seleccionando el modo AMGFORCE Sport+, el coche reproduce a través de su sistema de audio el ruido de un motor de gasolina de seis cilindros (GT 53 SUV) u ocho cilindros (GT 55 SUV y GT 63 SUV). Este modo de conducción también simula los cambios de marcha de una caja AMG SPEEDSHIFT, e incluso permite cambiar de forma manual a través de las levas tras el volante.
La carrocería cuenta con algunos elementos activos para mejorar la aerodinámica. El paragolpes delantero integra unas lamas verticales que se cierran para reducir la resistencia y la carga aerodinámicas sobre el eje delantero, abriéndose cuando el sistema de refrigeración así lo requiere. Por otro lado, las versiones 55 y 63 disponen de un alerón de techo activo capaz de ajustar su posición para reducir la resistencia aerodinámica o incrementar la estabilidad.
El salpicadero dispone de dos pantallas, una a modo de instrumentación digital de 10,2 pulgadas, y otra táctil de 14 pulgadas en posición central para el sistema de infoentretenimiento. También se ofrece una pantalla de 14 pulgadas en el lado del copiloto. Las variantes GT 55 SUV y GT 63 SUV integran en la consola central el AMG RACE ENGINEER Control Unit, formado por tres diales que permiten controlar la respuesta del vehículo, el comportamiento en curva y el deslizamiento. El sistema de infoentretenimiento MBUX se basa en el sistema operativo MB.OS y ofrece varios modos de visualización.

