KIA Ceed GT (2019) | Información general

14/09/2018 |Mario Garcés (@mgarces83)

La versión GT es la más potente y de planteamiento más deportivo de la gama Ceed 2018. Tiene un motor de gasolina de 1,6 litros con 204 caballos, tracción delantera y un equipamiento generoso que incluye una serie de aditamentos estéticos y técnicos que mejoran su respuesta en curva y le dan un aspecto más agresivo. La caja de cambios puede ser manual de seis marchas o automática de siete. Estará disponible a partir del primer trimestre de 2019, dado que la fabricación comienza en noviembre de 2018.

Estéticamente se distingue por fuera porque los paragolpes tienen tomas de aire más grandes en el frontal y un difusor detrás. La carrocería está decorada con molduras en negro brillante y rojo, así como con unos logotipos con la inscripción «GT» y unos cercos cromados para las ventanillas. Las llantas de serie son de 18 pulgadas de diámetro. La altura de carrocería es 5 mm menor que en el resto de la gama.

Por dentro cambia el color del techo, negro en lugar de gris, el volante es achatado en su parte baja, los pedales son de aluminio, los asientos son de tipo deportivo con una sujeción lumbar más prominente y van tapizados en cuero negro y ante, las zonas cosidas tienen costuras de color rojo y los anagramas «GT» también están presentes.

El equipamiento disponible es similar al del resto de la gama Ceed (está detallado, junto con unas primeras impresiones, en este artículo del Ceed 2018), con pocos extras de pago dado que es la versión más equipada. De serie son el programador de velocidad activo, la detección de obstáculos y peatones con frenada de emergencia, el cambio automático de luces, el asistente de cambio de carril o la alerta de tráfico cruzado al dar marcha atrás. Algunas opciones son el sistema multimedia, que se puede elegir con pantalla de siete o de ocho pulgadas y un equipo de sonido JBL.

En su nota de prensa, KIA dice que «el pliego de condiciones requería mejorar las reacciones en curva, la agilidad y el comportamiento de guiñada, incrementar la tracción y la respuesta, pero manteniendo el espíritu de “Gran Turismo”». Para ello, los muelles, aparte de reducir la altura de carrocería son más duros en ambos ejes, y ha cambiado las dos barras estabilizadoras (una por eje) por unas con menos rigidez a la torsión (es decir, más blandas). Con este ajuste, KIA dice que disminuye el balanceo y aumenta la capacidad de tracción en curvas en las que los apoyos son muy fuertes. También el control de estabilidad está puesto a punto para que dé más libertad de actuación al conductor. Una de sus funciones es la de frenar las ruedas interiores en curva para reducir el subviraje.

Los discos de freno delanteros son de mayor tamaño: 320 mm en lugar de 288 mm de diámetro y 28 mm de grosor en lugar de 25 mm. Los traseros permanecen sin cambios, con 284 mm de diámetro —ficha técnica comparativa—. Los neumáticos de serie son unos Michelin Pilot Sport 4 en medidas 225/40 ZR 18. La desmultiplicación de la dirección es de 12,77 a 1, la misma que en el resto de la gama Ceed. Es una cifra propia de una dirección muy rápida y directa.

Cuando condujimos el Ceed, dijimos de él que ofrecía un equilibrio muy bueno entre confort y agilidad, y que mejoraba en precisión respecto al anterior Ceed. Algunas alternativas al Ceed GT son el Audi A3 Sportback 2.0 TFSI de 190 caballos, el Opel Astra GSi o el Renault Mégane GT (ficha técnica comparativa), ninguno de los cuales se caracteriza por ofrecer un tacto de conducción extremadamente deportivo sino, más bien, por ser berlinas rápidas y confortables.

El motor es de gasolina, inyección directa, con un turbocompresor y 1,6 litros de cilindrada. Produce 205 CV de potencia máxima a 6000 rpm y 265 Nm de par motor máximo, estables entre 1500 y 4500 rpm. De serie va unido a una caja manual de seis marchas y, en opción, a una automática de siete marchas, de tipo doble embrague, desarrollada por KIA. Con esta opción el conductor dispone de unas levas metálicas tras el aro del volante (de tamaño pequeño, por cierto) y de un selector de modos de conducción que permite elegir entre Normal o Sport. El efecto de pulsar este botón se nota en el grado de asistencia de la dirección (en modo Sport se endurece para hacerla más precisa), en la rapidez con que la caja automática cambia de marchas (en Sport apura más las revoluciones del motor antes de cambiar) y en la que responde el pedal del acelerador a la presión.

El escape tiene un diseño específico para producir un sonido más deportivo en las fases de aceleración (a velocidad constante, no), si bien, además, hay un emulador que añade efectos de sonido del motor a través de los altavoces.