El BYD Atto 2 es un SUV de 4,3 metros de longitud y cinco plazas. Hay dos versiones eléctricas (177 CV y 204 CV) y dos híbridas enchufables DM-i (166 CV y 212 CV). Está disponible desde 25 790 euros en el primer caso y desde 25 990 euros en el otro (precios de la gama Atto 2), lo cual lo coloca en una posición ventajosa frente a sus alternativas.
Es un coche con una orientación clara al confort puesto que la suspensión tiene movimientos amplios y suaves que evita movimientos que sacudan a los pasajeros. Otra cualidad reseñable es la amplitud del habitáculo, sobre todo en las plazas traseras. La calidad aparente del interior se sitúa por encima de lo habitual en un coche de ese precio.
Estas son las cuatro versiones disponibles:
- Atto 2 Active/Boost: motor eléctrico de 177 CV y batería de 45,1 kWh; 312 km de autonomía.
- Atto 2 Comfort: motor eléctrico de 204 CV y batería de 64,8 kWh; 430 km de autonomía.
- Atto 2 DM-i Active: híbrido enchufable de 166 CV con batería de 7,8 kWh y 40 km de autonomía eléctrica.
- Atto 2 DM-i Boost: híbrido enchufable de 212 CV con batería de 18 kWh y 90 km de autonomía eléctrica.
Hemos conducido brevemente el Atto 2 enchufable y probado en profundidad el eléctrico; las impresiones del interior son comunes.
Atto 2 eléctrico
El Atto 2 eléctrico de 177 CV se enfrenta a modelos como el Ford Puma Gen-E, el Kia EV3, el MG ZS EV y el Peugeot E-2008, entre otros. Todos son más caros, pero también pueden recorrer más kilómetros con una carga. El MG ZS, que también tiene una batería LFP, es el más cercano al BYD en este sentido (320 km), mientras que el Kia EV3 alcanza 436 km en su versión más modesta; ficha comparativa. El Opel Frontera Electric, otro modelo con batería LFP, tiene incluso menos autonomía que el BYD, además de ser sensiblemente menos potente y más lento (ficha comparativa).
La versión de 204 CV, además de ser más potente, viene asociada a una batería de mayor capacidad —64,8 kWh— que le permite recorrer 430 km entre recargas, un dato que lo sitúa cerca de los mejores (los 436 km del EV3 mencionado anteriormente, por ejemplo). Además, aunque es notablemente más cara que la versión de 177 CV, está en una posición muy competitiva frente a sus rivales (listado de todos ellos).
La potencia de carga de estas dos versiones eléctricas también difiere notablemente. La de menor potencia lo hace a un máximo de 65 kW en corriente continua (37 minutos del 10 al 80 %) y a 11 kW en alterna (5,5 horas para una recarga completa); la más potente alcanza una potencia pico de 155 kW en continua (25 minutos del 10 al 80 %) y los mismos 11 kW en alterna (7 horas para una carga completa). Ambas tienen de serie bomba de calor y función V2L (Vehicle to Load), mediante la cual es posible alimentar consumidores externos como una cafetera o una bicicleta eléctrica (la potencia de salida es de 3,3 kW).
Hay más información sobre la autonomía, el consumo y las prestaciones en las impresiones de conducción.
Atto 2 híbrido DM-i
Las versiones híbridas enchufables están disponibles desde noviembre de 2025 por 25 990 euros (166 CV y 40 km de autonomía eléctrica) y 29 990 euros (212 CV y 90 km de autonomía eléctrica). Actualmente no hay modelos a la venta en nuestro mercado que tengan un tamaño parecido y un sistema propulsor híbrido enchufable; el más parecido es el Toyota C-HR Plug-in Hybrid, que tiene más potencia, menos autonomía eléctrica y es más caro (ficha comparativa).
Entre las dos versiones no solo hay diferencias en cuanto a potencia y autonomía eléctrica. La potencia de carga también difiere notablemente: 3,3 kW en la versión básica (2,7 horas para una recarga completa) y 6,6 kW en la más potente (3 horas para una carga completa). Además, esta última tiene un cargador embarcado con función V2L. Más información en el apartado del Atto 2 DM-i.se sese
Equipamiento
BYD comercializa el Atto 2 con tres niveles de equipamiento, aunque no todos están disponibles con todas las combinaciones de motor y batería. Active está disponible con el motor eléctrico de 177 CV y con el sistema híbrido de 166 CV, Boost se puede elegir con el motor eléctrico de 177 CV y con el híbrido de 212 CV y Comfort sólo con el motor eléctrico de 204 CV (listado de todas las versiones).
El nivel de equipamiento Active es el de acceso a la gama. Algunos de los elementos incluidos de serie son: faros de ledes con función de cambio automático entre cortas y largas, techo panorámico de cristal (no corredizo), sensores traseros de ayuda al aparcamiento y cámara posterior, tapicería de cuero artificial y llantas de 17 pulgadas. El Atto 2 Boost añade a todo lo dicho cosas como: calefacción para los asientos delanteros y el volante, sistema de iluminación ambiental, retrovisores con plegado eléctrico, sensores de aparcamiento delante y cámara de 360 grados y superficie de carga por inducción para teléfonos móviles.
La versión Comfort tiene un equipamiento más abundante que la Boost. Lleva, entre otras cosas, un cargador por inducción más potente (de 50 W en vez de 15), dos puertos USB-C en la fila posterior de asientos, ajuste lumbar para el asiento del conductor y ventanillas traseras y luneta oscurecidas.
Las versiones híbridas y la eléctrica con el equipamiento Boost tienen un interior distinto, con el selector de marchas en otra posición y asientos delanteros diferentes (más información en las impresiones del interior).
Otros datos
La carrocería mide 4,31 metros de longitud (en las versiones híbridas enchufables un par de cm más), 1,83 m de anchura y 1,68 m de altura, por lo que es 14,5 centímetros más corto que un Atto 3, 4,5 cm más estrecho y 6 cm más alto. La distancia entre ejes es de 2,62 metros, 10 cm menos que la del Atto 3. Este vehículo se fabrica en Hungría, como el Dolphin y el Atto 3.
El BYD Atto 2 está construido sobre la plataforma e-Platform 3 (la del Atto 3 y el Seal, entre otros), la batería utiliza las celdas Blade (son unas celdas muy finas, «como cuchillas», de ahí su nombre) desarrolladas por la propia BYD y el tipo de ensamblado es Cell-to-Body (se elimina el sarcófago donde tradicionalmente se ordenaban las celdas y estas pasan a ser parte integral del chasis; con ello se ahorra peso y espacio).
Los pilotos del BYD Atto 2 tienen una forma lumínica en forma de ocho tumbado, un recurso de diseño que hace alusión al número ocho (un número que para la cultura china es símbolo de fortuna) y a la cinta de Möbius (significando aquí un ciclo infinito de buena suerte). BYD también hace algo parecido en el Dolphin (imagen).



