Audi Q8 TFSI e (2021) | Información general

22/10/2021 |Enrique Calle (@QuiqueCalle)

Del Audi Q8 hay dos versiones híbridas enchufables, una con 381 caballos (55 TFSIe quattro) y otra con 462 (60 TFSIe quattro). La autonomía en modo eléctrico (WLTP) es de 45 kilómetros.

El primero está en venta desde 87 550 euros (prácticamente lo mismo que el Q8 Diesel de 286 CV; ficha comparativa) y el más potente tiene un precio de partida de 98 660 euros. Precio, ficha y equipamiento de los Audi Q8 PHEV.

El precio más elevado del 60 TFSIe viene dado porque tiene de serie el paquete de elementos decorativos S line (para el exterior y el interior, que incluye unos asientos con mayor sujeción lateral), faros matriciales de ledes, suspensión neumática y unos frenos de mayor tamaño. Aunque la potencia de cada modelo es distinta, los motores son los mismos, así como el resto de componentes del sistema de impulsión. Lo que marca la diferencia de potencia es la gestión electrónica.

Si tomamos como referencia el Q8 55 TFSIe, su precio es más elevado que el de un Ford Explorer de 457 caballos, un Volvo XC90 T5 Recharge de 455 CV y el de un BMW X5 de 394 (todos ellos híbridos enchufables; ficha comparativa). Un Porsche Cayenne de 462 caballos (tiene el mismo sistema de impulsión que el Audi) es ligeramente más barato (ficha comparativa).



Por defecto, el Q8 híbrido enchufable comienza la marcha en modo eléctrico (EV). Además, hay tres modos de funcionamiento híbridos: Auto, Hold, Charge. En el Auto, el sistema gestiona el funcionamiento de los motores según convenga en cada momento (hace actuar uno, otro o los dos a la vez) dependiendo de la aceleración que solicite el conductor, del modo de conducción elegido (Audi Drive Select) o de la información de la cartografía.

Un punto interesante del modo Auto es que, si se introduce una ruta en el navegador (MMI Navegación Plus) el sistema tiene en cuenta las características de la ruta para utilizar la energía de la forma más conveniente durante el viaje. Por ejemplo, si ese recorrido pasa por tramos urbanos, ahí dará prioridad de funcionamiento al modo eléctrico. Según Audi, la forma más eficiente de conducir el Q8 TFSIe es haciendo uso del modo de conducción Auto y del navegador, aunque se conozca la ruta de antemano. El conductor también puede reservar manualmente parte de la batería activando el modo Hold. El Charge tiene como objetivo hacer uso del motor de gasolina para producir electricidad.

Uno de los dispositivos de asistencia a la conducción es el predictivo de eficiencia. Si se introduce un destino en el navegador, puede activar la función de avance por inercia o la recuperación de energía por parte del motor eléctrico (la retención máxima es de 0,3 g; la deceleración máxima que consigue un coche de calle al hacer uso al máximo de los frenos tradicionales está sobre 1g) en función de las características de la ruta. Este dispositivo también ayuda al conductor a hacer su función de forma eficiente ya que si, por ejemplo, nos acercamos a una rotonda, a una salida de autopista o a una limitación de velocidad más restrictiva, el sistema avisa mediante ligeras pulsaciones en el acelerador de que conviene dejar de acelerar.

Con el 60 TFSIe quattro hemos hecho un recorrido guiado con el navegador de unos 100 kilómetros con un 10% de ciudad, 40 % de autopista y el resto de vías de segundo orden con poco desnivel, practicando una conducción normal y respetando las limitaciones de velocidad. A la salida, la batería estaba llena y el modo de conducción fue el Auto. En el destino, el ordenador de viaje marcaba 5,5 l/100 km de consumo medio de gasolina y 13,7 kWh/100 km. Prácticamente llegando al final, la batería quedó cerca de su nivel mínimo de carga.

Los Audi Q8 TFSie son mucho más pesados que los modelos que sólo tienen motor de combustión. Por ejemplo, el Q8 55 TFSIe tiene una masa de 2505 kg, por 2220 kg del Q8 55 TFSI (ficha comparativa). Esta diferencia se tiene que notar, pero no puedo decir en qué medida porque no ha conducido uno a continuación del otro. Si se circula con normalidad, el Q8 60 TFSIe no me parece que se note pesado, ni lento. A cambio, la posibilidad de circular en modo eléctrico le da una gran ventaja de coste por kilómetro. Respecto a un Audi Q7 equivalente, sí se nota una mayor firmeza de la suspensión y un tacto más firme de la dirección que busca un tacto ligeramente más deportivo. En marcha, el interior se mantiene bien aislado de las fuentes de sonido exterior.

El maletero de los Q8 híbridos enchufables tiene 505 litros de capacidad, 100 menos que el resto de modelos de la gama. 

Algunos aspectos técnicos

En ambas versiones del Q8 híbrido enchufable, el motor de gasolina es un V6 de 3,0 litros de cilindrada cuya potencia máxima es 340 caballos. El motor eléctrico, que tiene 136 caballos de potencia, va dentro de la caja de cambios automática de ocho velocidades. Según Audi, «la diferencia de potencia y par se consiguen con la gestión electrónica del motor eléctrico». El sistema de tracción es total permanente, al igual que en los A8 y Q7 híbridos enchufables. En los A6 PHEV, por ejemplo, en la tracción total es conectable).

La batería está situada en el maletero y tiene una capacidad total de 17,8 kWh (similar a la que lleva el Q7 TFSIe que se vende en la actualidad). El volumen de maletero se reduce de los 605 litros que tiene cualquier Q8 únicamente con motor de combustión, a 505 en el caso de los Q8 híbridos enchufables.

Hay dos circuitos de líquido refrigerante para las partes eléctricas del Q8 TFSIe: uno para la batería y otro para el motor eléctrico y la electrónica de potencia. Cada uno tiene su propio radiador. El sistema de calefacción está compuesto por un dispositivo de resistencias (PTC) y por una bomba de calor. Todos los Audi híbridos enchufables (TFSIe) tienen este sistema de calefacción, salvo los A3 y Q3 que no tienen bomba de calor.

La batería se puede cargar en corriente alterna hasta un máximo de 7,4 kWh. Según Audi, el tiempo necesario para una carga completa son dos horas y media. Hay dos cables de recarga: uno doméstico y otro con terminal Tipo 2 o Mennekes.

Como en otros coches eléctricos, desde una aplicación para el teléfono móvil se puede comprobar el estado de la batería, la autonomía disponible, programar la carga, ver estadísticas de consumo o climatizar el habitáculo antes de la salida. En función del equipamiento, también se puede activar la calefacción del volante y de los asientos, así como la ventilación de estos últimos. En la aplicación y en el mapa del navegador, aparecen los puntos de recarga. Audi ofrece un servicio (e-tron Charging) «para aquellos clientes que lo soliciten» que permite acceder a 150 000 puntos de recarga en Europa con una sola tarjeta.

El A8 60 TFSIe puede acelerar desde parado a 100 km/h en 5,4 segundos (algo que no será posible si, por ejemplo, la batería está descargada) y su velocidad máxima está limitada electrónicamente a 240 kilómetros por hora. El de menor potencia puede completar la misma aceleración en 5,8 segundos.