El ZEEKR X se comercializa con tres baterías de diferente capacidad: 49, 61 y 69 kWh. Las dos primeras son de tipo LFP; la de mayor capacidad, de tipo NMC. Ficha técnica comparativa de las tres versiones.
Con la primera, el ZEEKR X tiene una autonomía homologada de 330 km; con la segunda, de 405 km; y con la tercera, de 415 km. Por tanto, la batería de 69 kWh no aporta una ventaja sensible en la distancia que se puede recorrer entre recargas porque la versión que la equipa tiene un consumo mayor.
A mi juicio, esa versión intermedia, con 405 kilómetros de autonomía, es la preferible para viajar. No le falta potencia (340 CV), es algo más ligera y, sobre todo, se puede recargar a mucha más potencia: 230 kW en vez de 150 kW. El resultado es que, para pasar del 10 al 80 % de carga, necesita 18 minutos en vez de 30.
Toda la información que sigue hace referencia al ZEEKR X AWD, el que está equipado con la batería de 69 kWh.
En la prueba urbana, el consumo ha sido de 16,2 kWh/100 km. Esta vez lo he hecho con el climatizador activado porque hacía demasiado calor. Pero, como el ordenador de viaje da un desglose de las fuentes de consumo, sé que el 8,3 % de esa cifra se debe a la climatización, por lo que, de no haberla usado, el consumo habría sido de unos 14,9 kWh/100 km. Es un consumo normal, no brillante, que permite recorrer más de 400 km entre cargas.
La batería no es de poca capacidad (69 kWh), pero el consumo elevado en autopista no hace de este ZEEKR X el mejor coche para viajar con pocas paradas. Hemos medido un consumo en nuestro recorrido comparativo por autovía de 23,0 kWh/100 km, lo que supone hacer 300 kilómetros con una carga completa —habrá que parar cada 260 km para no arriesgarse—.
Las tres pantallas del coche muestran, de forma atractiva bajo mi criterio, información clara sobre el proceso de recarga. Dos están dentro y la tercera, en el pilar central del lado del conductor. Tanto desde el coche como desde el móvil es posible ajustar el límite de carga —entre el 50 y el 100 %— o programarla.
La pantalla del pilar central es redonda. Es una idea interesante porque facilita saber el estado de carga sin tener que entrar al habitáculo.
La toma de carga está en la aleta trasera izquierda. La tapa se abre manualmente y no hay iluminación. Sí tiene un testigo que se ilumina en verde para advertir de que se está cargando la batería.

