Renault Clio (2026) - La sexta generación sigue siendo una apuesta segura | Impresiones del interior

Lo primero que me ha llamado la atención al entrar a las plazas delanteras del Renault Clio es el propio diseño del salpicadero, delgado y no muy prominente. Esto ayuda a que quede despejada la zona de las rodillas tanto del conductor como, especialmente, del acompañante. También hace que, en un primer momento, el Renault Clio dé sensación de amplitud.

Hay mucho espacio en sentido longitudinal porque los asientos delanteros se pueden adelantar o retrasar mucho sobre su carril. Además, la altura disponible hasta el techo es correcta. Donde falla el Clio, sin duda, es en la cota de anchura entre puertas, en la que se sitúa junto los más pequeños dentro de su categoría. Esto se traduce en que los ocupantes delanteros van relativamente cerca entre sí, aunque no llega a ser agobiante.

Foto de - renault clio 2026

En lo que respecta a la posición de conducción, Renault dice que no ha hecho ningún cambio respecto al modelo precedente. Asientos, volante y pedales están en la misma ubicación y, en general, me parece que la mayor parte de las personas pondrán conseguir una posición cómoda. Los asientos de la versión techno son cómodos, pero no son tan deportivos como su aspecto parece indicar porque el relleno de sus pétalos es algo blando y ceden con facilidad. Pero, en general, son unos asientos correctos.

El salpicadero tiene un claro parecido con el de otros modelos de Renault que han aparecido hace poco. Hay dos pantallas contiguas, un volante de formas que se asemejan a un rectángulo (imagen) en cuyos brazos hay unos botones que parecen táctiles pero son mecánicos) y tres palancas que salen de la zona derecha de la columna de la dirección. Estas son, de abajo hacia arriba, la que sirve para controlar las funciones más importantes del sistema de sonido (muy práctica y habitual en Renault, aunque hay quien la encuentra anticuada), la de los limpiaparabrisas y la que sirve para seleccionar las posiciones de marcha (imagen). Esta última no resulta del todo cómoda porque queda algo lejos de la mano derecha del conductor y, además, es algo aparatosa.

Muchos fabricantes colocan la palanca selectora de la transmisión entre los asientos, generalmente con buen resultado. La solución de Renault tiene sus desventajas pero también sus puntos positivos, como que ha conseguido despejar completamente la consola que queda entre los asientos para colocar varios huecos de almacenamiento (imagen). El más grande va cubierto por unas tablillas plegables y magnéticas al estilo de las fundas de algunas tabletas. Justo por delante está el hueco destinado a transportar el teléfono móvil (y a recargarlo en el caso de que el coche esté equipado con recarga inalámbrica, imagen), el cual queda en una posición que impide verlo mientras se conduce (lo cual tendrá sus detractores y defensores). Justo en la parte trasera de esa consola, a la altura de los codos de los ocupantes anteriores, hay un reposabrazos abatible que oculta otro hueco.

Foto de - renault clio 2026

La versión más equipada, esprit Alpine, se diferencia de la techno porque tiene unos materiales ornamentales más ricos (por ejemplo, algunas algunas superficies van recubiertas en una especie de piel vuelta y hay molduras con un acabado más sofisticado).

Plazas traseras y maletero

A las plazas posteriores del Renault Clio se accede a través de unas puertas de tamaño medio y similares a las de un Peugeot 208 o un Opel Corsa. El espacio para las piernas en estos asientos sigue siendo de 64 cm, que es un dato normal. Lo peor en relación a la competencia es la anchura entre puertas, pues solo hay 123 centímetros a la altura de los hombros. Por su parte, la altura libre al techo es correcta. Por lo tanto, este Renault Clio no cumple tan bien como otros coches de entorno a cuatro metros, para una utilización familiar. Si se necesita más espacio atrás hay otros coches más satisfactorios, como un Škoda Fabia o un SEAT Ibiza, que además tienen ventanillas más grandes que dejan pasar más luz (especialmente el Škoda).

El maletero de la versión híbrida tiene 261 litros de capacidad. No tiene un doble fondo que se pueda colocar a dos alturas, aunque sí tiene argollas para fijar correctamente la carga mediante redes o cinchas. En las unidades que he visto no había rueda de repuesto, pero existe la posibilidad de montar una del mismo tamaño que las otras cuatro, con una reducción en el volumen de carga. El maletero de menor tamaño lo tiene la versión que puede funcionar con GLP ya que se queda en 215 l y existe la posibilidad de poner rueda de repuesto.

Foto de - renault clio 2026