El Mercedes-AMG GLE 63 S 4MATIC+ es la versión más potente de orientación más deportiva de la gama GLE 2026. Como este, está disponible con carrocería SUV y Coupé. Algunas de sus alternativas son el Audi RS Q8, el BMW X5 M Competition (el X6 M Competition en el caso del GLE Coupé) y el Range Rover Sport P635 SV.
El motor sigue siendo un V8 de 3982 cm³ con dos turbocompresores y 612 CV, pero recibe numerosas modificaciones para mejorar su respuesta y eficiencia. Ahora tiene un cigüeñal plano (como el Clase S 580 4MATIC), una solución poco habitual en este tipo de SUV que «reduce las masas rotatorias, mejora la capacidad del motor para revolucionar y asegura una respuesta especialmente precisa». También hay cambios en los conductos de admisión y escape, árbol de levas de admisión y en el turbocompresor (compresor y carcasa). Mercedes-Benz denomina a este nuevo motor M177 EVO (también lo lleva el GLS 63 S4MATIC) mientras que el que tenía el anterior GLE AMG recibía la denominación M177.
A pesar de los cambios que experimenta el motor, las prestaciones del nuevo GLE 63 son idénticas a las del anterior: acelera de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos y alcanza 280 km/h de velocidad máxima. El sistema de hibridación de 48 V está compuesto por un motor eléctrico de arranque integrado que tiene 23 CV que, además de asistir al motor térmico en aceleraciones, permite recuperar energía durante las deceleraciones y mejora el funcionamiento del sistema Stop/Start.
La transmisión sigue siendo una AMG SPEEDSHIFT TCT 9G de nueve velocidades asociada al sistema de tracción total AMG Performance 4MATIC+, que puede repartir el par entre ambos ejes de forma variable. El diferencial trasero autoblocante controlado electrónicamente (de serie) sirve tanto para mejorar la capacidad de tracción en fases de aceleración como para aumentar agilidad del coche en cambios de carril o curvas.
El apartado de chasis también tiene modificaciones respecto a la gama convencional del GLE. La suspensión AMG RIDE CONTROL+ combina amortiguadores de dureza variable y muelles neumáticos, que permiten variar la altura de la carrocería en función de las necesidades: se reduce 10 mm en los modos Sport y Sport+, y en el modo Comfort a partir de 120 km/h. Mediante un botón la altura puede elevarse 20 mm para, por ejemplo, circular por carreteras en mal estado o salvar rampas de garaje. El programa Trail aumenta la altura libre al suelo en 55 mm y adapta la amortiguación y la tracción total para circular fuera del asfalto. De serie también incorpora el sistema AMG ACTIVE RIDE CONTROL, un sistema de barras estabilizadoras activas.
El conductor puede elegir entre varios programas AMG DYNAMIC SELECT. Los modos Comfort, Sport y Sport+ modifican parámetros como la respuesta del acelerador, la rapidez de la caja de cambios, la dirección, la suspensión y el sonido del escape. Los modos Trail y Slippery están pensados para superficies de baja adherencia o conducción fuera del asfalto.
El sistema de escape AMG Performance está desarrollado específicamente para esta versión. Tiene una serie de válvulas que modifican el sonido en función del modo de conducción seleccionado o mediante un mando específico situado en la consola central.
Los cambios estéticos respecto al anterior GLE 63 S no son grandes. Hay una nueva parrilla AMG, entradas de aire de mayor tamaño y una firma luminosa específica para los faros. En la parte posterior hay un nuevo difusor y cuatro salidas de escape trapezoidales. Las llantas pueden ser de hasta 22 pulgadas.
En el interior aparecen las últimas evoluciones del sistema multimedia MB.OS y menús específicos AMG donde se puede consultar distribución del par, fuerzas de aceleración o parámetros del motor.
También hay nuevas posibilidades de personalización mediante el programa MANUFAKTUR, con colores exclusivos para la carrocería, tapicerías específicas y distintos acabados decorativos.


