EBRO s900 (2026) - El EBRO más grande es PHEV y tiene 140 kilómetros de autonomía eléctrica | Impresiones del interior

En el salpicadero hay dos pantallas, una de 10,25 pulgadas para la instrumentación (imagen)y otra de 15,6 (dispuesta en horizontal) para el sistema multimedia (imagen), el cual está movido por un procesador Qualcomm Snapdragon 8155). Adicionalmente, hay un sistema de información proyectada en el parabrisas.

El aspecto del salpicadero y de la consola central del EBRO s900 no difiere mucho del s800. La mayor parte de las funciones del coche se manejan desde la pantalla central; no obstante, EBRO ha mantenido unos cuantos botones físicos (un selector redondo para los modos de conducción, otros dos para elegir entre avance eléctrico o híbrido y otros cuatro para algunas funciones del climatizador) en la consola que hay entre los asientos, justo por detrás de la superficie de recarga inalámbrica para dos teléfonos (imagen).

Foto de - ebro s900 2026

El volante (imagen) también mantiene una serie de mandos que no tienen las ventajas de estos ya que es difícil reconocerlos al tacto porque su superficie es lisa. Uno de ellos es un mando programable que permite acceder a distintas funciones del vehículo de forma directa, sin tocar en la pantalla. Otra forma de reducir el número de intervenciones sobre la pantalla central es aprender a utilizar el sistema de reconocimiento de voz, que no funciona especialmente bien porque no siempre reconoce a la primera las órdenes vocales.

En la parte inferior de la pantalla central hay una serie de iconos (climatización y calefacción de los asientos) que siempre aparecen fijos en cualquier menú del sistema multimedia, salvo cuando se conecta un teléfono mediante Apple CarPlay o Android Auto. En general, mi impresión es que la pantalla central requiere un periodo de adaptación más o menos grande porque aglutina muchas funciones. Además, para sacar el máximo partido de ella conviene conocer una serie de atajos y gestos: por ejemplo, si se desliza un dedo desde su parte superior hacia abajo, llegamos a un menú de acceso directo donde es posible ubicar y ordenar una serie de accesos directos a las funciones más habituales; si hacemos el gesto de amasar (apoyando todos los dedos sobre la pantalla y cerrando la mano), automáticamente seremos conducidos a la pantalla de inicio. Esto ayuda a minimizar el tiempo que el conductor debe desatender la carretera.

El EBRO s900 tiene un acabado que tanto al tacto como a la vista es convincente. Una parte importante del salpicadero, así como la zona superior de las puertas, tiene un recubrimiento de un material blando y, en apariencia, de buena factura. La satisfactoria impresión que deja este coche también se debe a que los asientos están tapizados con piel. Los de la primera y segunda fila tienen regulaciones eléctricas, están calefactados y ventilados. Una función curiosa del asiento del acompañante, que recibe el nombre de «gravedad 0», consiste en que se puede colocar en una posición cercana a la horizontal y se despliega un cojín para la zona inferior de las piernas, por lo que es útil para descansar cuando el coche está parado (imagen). En los asientos de la segunda fila los reglajes eléctricos, situados en la zona de las puertas, sirven para cambiar la inclinación del respaldo y la posición de la banqueta, que tiene un recorrido longitudinal de 16 cm (imagen).

Foto de - ebro s900 2026

Aunque el s900 es más largo que el s800 y tiene más distancia entre ejes, el espacio para los pasajeros en las dos primeras filas es parecido en ambos. Eso no es un punto negativo del s900 sino más bien una cualidad fuerte del s800, ya que tiene un interior grande para sus dimensiones exteriores. Si comparamos el s900 con rivales de dimensiones externas parecidas y de 7 plazas, vemos que sale bien parado en cuanto a espacio para ocupantes. De las alternativas que hemos medido, tan sólo el Kia Sorento y el Mazda CX-80 tienen más espacio para las piernas en la segunda fila. El Mazda CX-80 también gana al EBRO s900 en lo que respecta a anchura entre puertas en esa segunda fila, por lo que hay más sitio para tres personas. Más información en el apartado Mediciones propias.

Para acceder a la tercera fila no hay que mover a mano ningún asiento. Basta con pulsar unos mandos eléctricos que hay en la parte superior del respaldo derecho de la segunda fila (imagen). Es un proceso que toma su tiempo, pero es muy cómodo porque no obliga a realizar ningún esfuerzo físico. Cuando se pulsa este botón también se adelanta, si es necesario, el asiento del acompañante del conductor (incluso si está ocupado). El espacio resultante para pasar a esa tercera fila no es grande, algo que también vimos en el s800 y, por extensión, en casi todos los SUV de siete plazas.

La tercera fila de asientos (imagenno es amplia en términos absolutos (vale para niños que no estén crecidos y que no necesiten silla infantil; también pueden viajar adultos, aunque no lo harán con mucha comodidad) aunque sí en términos relativos. El Kia Sorento tiene casi el mismo espacio para las piernas y anchura, pero unos centímetros menos al techo; el Mazda CX-80 tiene casi el mismo espacio para las piernas y altura al techo, pero mucha menos anchura que el EBRO. El Hyundai Santa Fe es claramente más estrecho (aunque probablemente suficiente para las espaldas de dos adultos), pero como punto a favor tiene bastante más espacio para las piernas, así como altura hasta el techo en relación al EBRO.

Foto de - ebro s900 2026

El maletero tiene 148 litros con siete plazas en posición de servicio y 448 con cinco asientos desplegados. Si se abaten los de la segunda y tercera fila (estos se pueden mover mediante unos pulsadores que hay en la pared izquierda del maletero) queda una superficie plana de unos 2,2 metros de longitud.