BYD ofrece dos versiones del Atto 2 que se distinguen por la potencia: 177 o 204 CV. Pero también por la capacidad de la batería, lo cual es más importante para quien la autonomía sea un factor relevante.
La versión de 177 CV y batería de 45,1 kWh tiene una autonomía homologada de 312 km. La de 204 CV con la batería de 64,8 kWh recorre 430 km en la misma prueba. A quien vaya a usar el coche en ciudad y pueda cargar en su casa o en su trabajo, el esfuerzo económico de hacerse con la más potente no le merecerá la pena (salvo si el equipamiento extra lo considera necesario). El consumo en ciudad puede moverse en un abanico entre los 15-20 kWh/100 km en función de la temperatura y la conducción, por lo que el Atto 2 de batería pequeña será suficiente para recorrer al menos 200 km entre recargas.
En ambos casos el motor está colocado delante y mueve las ruedas delanteras. Esa configuración es evidente al acelerar a fondo: la dirección suele tirar a un lado y otro y las ruedas patinar si están giradas (por ejemplo, al incorporarse a una carretera desde un STOP).
Hay cuatro modos de conducción —Eco, Normal, Deporte y Nieve— que adaptan la respuesta del motor, el funcionamiento de algunos sistemas como el control de tracción y de consumidores como el climatizador. Con ninguno de los modos el motor reacciona de inmediato al acelerador, siempre hay un ligero retraso, pero no molesta en la conducción.
La suspensión es blanda y, por lo general, muy cómoda en un uso urbano o vías rápidas porque mueve la carrocería con lentitud. En autopista el Atto 2 rueda con una estabilidad correcta, aunque mejorable, pues en alguna curva en la que el asfalto está rizado, la carrocería tiende a bambolearse un punto de más y resta un poco de confianza. Tampoco ayuda en esa situación el tacto de la dirección, excesivamente asistida y filtrada.
Otro punto de posible mejora es el aislamiento acústico, que no es deficiente, pero se agradecería un poco más de protección contra el ruido aerodinámico.
Al pedal del freno le falta consistencia en su primera mitad de recorrido, algo que se puede notar inicialmente pero que al poco de conducir el coche uno se acostumbra y no resulta llamativo. La potencia de deceleración es normal y su resistencia al calentamiento, también.
La frenada regenerativa tiene dos modos, Estándar y Alta. En Estándar retiene muy poco y el coche circula prácticamente por su inercia, mientras que en High la retención es más fuerte, pero tampoco muy grande, y no sirve para hacer una conducción de tipo pedal único. Como sucede en otros modelos de BYD, para cambiar de un modo a otro de frenada regenerativa no basta con seleccionarlo en la pantalla central o pulsar la tecla correspondiente en la consola; tras hacer la selección hay que pisar el acelerador (aunque sea levemente) para que se active el modo escogido.
En definitiva, el Atto 2 es un coche de conducción agradable, cuya principal característica es el confort por lo suave que es esta. Un Kia EV3 y un Peugeot e-2008 son productos más satisfactorios en términos generales para quienes valoren otras cualidades dinámicas, pero también más caros.
Atto 2 177 CV
Esta versión la hemos conducido durante la presentación a la prensa. Con ella hicimos un trayecto de 131 kilómetros, la mayoría de ellos por autopista, aunque también hubo ciudad y carretera de montaña. Consumió un 77 % de batería. Aplicando una regla de tres, con el 100 % de la batería hubiera recorrido 170 km. No es por tanto un vehículo ideal para viajes largos.
Otra característica que hace del Atto 2 EV de 177 CV un coche no idóneo para largas distancias es la velocidad de recarga de la batería. Con corriente continua alcanza un pico de tan solo 65 kW, cuando sus rivales están en el entorno de los 100 kW. Según BYD, el Atto 2 necesita 28 minutos para pasar del 30 al 80 % y 37 minutos del 10 al 80 %. Con corriente alterna llega a 11 kW (de 0 a 100 % en 5,5 horas).
De acuerdo con BYD, el Atto 2 acelera de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos y alcanza una velocidad punta de 160 km/h. No puedo corroborar esas cifras, pero sí asegurar que el empuje que da este motor es más que sobrado para conducir rápido si se desea y para hacer adelantamientos ágilmente.
Atto 2 204 CV
Esta versión es la adecuada si se van a hacer viajes con el Atto 2. Su batería de 65 kWh brutos permite recorrer casi 300 km con una carga completa, lo que en la práctica supone programar las recargas cada 250 km aproximadamente.
Esta estimación de distancia corresponde al consumo que hemos obtenido en nuestro recorrido habitual, que ha sido de 21,7 kWh/100 km en un día con una temperatura de 8 ºC, ligero viento a favor en una cuarta parte del recorrido y, como siempre, con el climatizador desconectado. En ciudad, el consumo en el trayecto de referencia ha sido de 16,8 kWh/100 km.

Además, la batería admite una potencia de carga mucho más elevada, de 155 kW. Esto acorta el tiempo de recarga del 30 al 80 % a 19 minutos y el del 10 al 80% a 25 minutos. No solo tarda menos, sino que carga mayor cantidad de energía en esos tiempos por la diferencia de capacidad de las baterías (en el caso del 10 al 80 % son 32 kWh con la batería pequeña y 45 kWh con la batería grande).
De esta versión si tenemos datos propios de sus prestaciones: 3,0 s para acelerar de 40 a 80 km/h y 5,4 s al hacerlo de 80 a 120 km/h. Son tiempos parecidos a los de un Volkswagen ID.3 de 204 CV.


