Esta es la cuarta generación del Bentley Continental GT, un vehículo de lujo con cuatro plazas y dos tipos de carrocería: cupé (GT) o descapotable (GTC). La capota de este último es de lona, se puede accionar en marcha a velocidades de hasta 48 kilómetros por hora y tarda 19 segundos en completar su movimiento.
Uno de los aspectos técnicos más interesante es que únicamente está disponible con sistemas propulsores híbridos enchufables. En el momento del lanzamiento, a mediados de 2024, solo había una versión de 782 caballos llamada «Speed»; posteriormente (abril de 2025), Bentley lanzó una segunda variante algo menos potente, de 680 CV (Hybrid) y a principios de 2026, anuncia la llegada de una tercera variante llamada «S». Esta última tiene el mismo sistema propulsor y los mismos 680 CV de la versión Hybrid, pero su orientación es distinta, más hacia el disfrute al volante. Fichas técnicas de las tres versiones.
Bentley se refiere a los dos sistemas de impulsión como «High Performance Hybrid» (680 CV y 930 Nm) y «Ultra Performance Hybrid» (782 CV y 1000 Nm). Estructuralmente son muy parecidos, siendo la principal de las diferencias la potencia que desarrolla el motor de combustión, un V8 de 4,0 litros sobrealimentado por dos turbocompresores (519 CV en la versión básica y 600 en la más sofisticada). El motor eléctrico tiene siempre 190 CV y va integrado en la caja de cambios automática, mientras que la batería tiene 25,9 kWh de capacidad (está montada detrás del eje trasero) y se puede recargar a un máximo de 11 kW. La autonomía en modo eléctrico es de 84 kilómetros para las versiones Hybrid y S, y de 81 para la Speed.
Las prestaciones son muy buenas en todos los casos: la aceleración desde parado hasta 100 kilómetros por hora es de 3,7, 3,5 y 3,1 segundos respectivamente (Hybrid, S y Speed). La velocidad máxima, eso sí, cambia mucho de una versión a otra: 270 km/h en el caso de la versión Hybrid, 306 km/h en la S y 335 km/h en la Speed. Ficha comparativa de las tres versiones.
Como otros coches híbridos enchufables, existen varios modos de funcionamiento del sistema de impulsión: se puede circular en modo híbrido (la gestión electrónica decide qué motor o motores utilizar en cada momento), eléctrico (hasta un máximo de 140 kilómetros por hora y siempre que no se pise el acelerador más de un 75% de su recorrido) y otro que permite utilizar el motor de combustión para cargar la batería.
Tiene de tracción y dirección a las cuatro ruedas; también dispone de un sistema de barras estabilizadoras activas (Bentley Dynamic Ride) integradas en una arquitectura eléctrica de 48 V (estas tres soluciones técnicas ya estaban disponibles en algunas versiones del anterior Continental GT). La suspensión tiene muelles neumáticos de dos cámaras y amortiguadores de dureza variable de dos válvulas. En el eje posterior hay un diferencial de deslizamiento limitado que es capaz de distribuir la fuerza del motor entre cada una de las dos ruedas (eLSD). El control de estabilidad se puede desconectar por completo, aunque Bentley dice que aún con él activado y habiendo seleccionado el modo de conducción Dynamic, es posible provocar cierto deslizamiento del eje trasero en fases de aceleración.
La versión S es «la más enfocada hacia el conductor», según Bentley, y por ello tiene ajustes específicos tanto para la suspensión, como en el escape (deportivo) o el control de estabilidad (que además cuenta con una posición intermedia de funcionamiento, menos intrusiva). También cambia ligeramente el diseño exterior (hay detalles en color negro para los faros, las cubiertas de los retrovisores o las molduras decorativas, así como unas llantas de diseño específico) y el interior (el tapizado es diferente).
Todos los Continental GT tienen unos frenos de serie con discos de fundición de hierro de 440 mm de diámetro delante y de 380 mm detrás. En opción hay unos discos de carburo de silicio de 440 mm delante y de 410 mm detrás. Las llantas son de 22 pulgadas de diámetro.
Como en el modelo anterior, la pantalla del salpicadero (de 12,3 pulgadas) forma parte de una de las tres caras de una pieza giratoria. El conductor puede rotar esta pieza (eléctricamente) para cambiar la cara que mostrar: la citada pantalla, tres indicadores de aguja (un reloj, una brújula y un cronómetro) o una moldura decorativa. La iluminación interior tiene 30 tonalidades y se pueden elegir hasta tres equipos de sonido (el más completo es de Naim; tiene 2200 W y 18 altavoces, algunos integrados en los asientos). Existe la posibilidad de visualizar y controlar algunos aspectos del coche desde el teléfono móvil, como el estado de carga de la batería o la climatización del habitáculo.
Bentley mostró la primera generación del Continental GT en 2002 (información); la segunda en 2011 (información) y la tercera llegó en 2018 (información).


