El nuevo Subaru Outback es un modelo que comparte desarrollo, soluciones técnicas e incluso diseño con el Toyota bZ4X Touring. Eso sí, no se parece demasiado a los modelos del pasado, ya que ahora tiene una carrocería distinta, a medio camino entre un familiar sobreelevado y un SUV, y su sistema propulsor es eléctrico, en lugar de uno de combustión. Incluso el nombre cambia ligeramente: E-Outback. Mide 4,84 metros de longitud y llegará a los concesionarios a finales de 2026 con un precio de partida de 44 000 euros (fichas técnicas).
Tras una breve toma de contacto con el coche en parado, hemos constantado que uno de sus mejores aspectos es el espacio interior, especialmente en las plazas posteriores. Y también su maletero, que además de grande es fácil de aprovechar. Por lo demás, es muy parecido al Solterra y a los Toyota bZ4X y C-HR+, modelos con los que comparte muchos elementos: tiene un puesto de conducción en el que el la instrumentación se ve por encima del aro del volante, no a través del mismo, la postura que ha de adoptar el conductor está a medio camino entre la de un turismo y un SUV y la sensación de calidad que transmite es normal, correcta. Unos párrafos más abajo hablamos de ello más detenidamente.
Gama
El E-Outback tiene, por primera vez en su historia, una versión con tracción en un solo eje, aunque Subaru también ofrece una con tracción total. La primera tiene un motor de 227 caballos que se encarga de mover las ruedas delanteras y la segunda, dos de idéntica potencia —los mismos 227 CV—, uno para el eje delantero y otro para el trasero. En este último caso, no obstante, la potencia máxima combinada no es la suma de ambas cifras, sino de 381 CV.
La batería es siempre la misma, una de 74,7 kWh de capacidad, pero la autonomía homologada difiere entre las dos versiones: 591 km en la de un solo eje motriz y 523 km en la de tracción total. La potencia máxima de carga es de 22 kW en corriente alterna y de 150 kW si utilizamos un punto de corriente continua (en este último caso, son necesarios 28 minutos para pasar del 10 al 80 % de carga). Salvo por la autonomía, donde hay pequeñas diferencias, los datos relativos al sistema propulsor son prácticamente idénticos a los de los Lexus RZ 500e y el mencionado Toyota bZ4X Touring (Subaru y Toyota tienen un acuerdo comercial para el desarrollo y la fabricación algunos coches).
Impresiones del interior
Una de las grandes bazas del E-Outback es el espacio destinado para los pasajeros, especialmente en las plazas traseras. Tradicionalmente ha sido un coche muy bien resuelto en este sentido y esta generación no es una excepción. En esa fila de asientos hemos medido 79 cm de espacio para las piernas, que es más que la mayoría de modelos de características similares (solo los Škoda Superb Combi y Volkswagen Passat Variant le superan ligeramente). La anchura entre puertas también es bastante buena, de 142 cm (algo mejor que los modelos mencionados pero peor que el anterior Outback) y la altura libre al techo normal, de 96 cm (suficiente para que puedan viajar adultos de hasta 1,85 metros —aproximadamente— sin rozar con la cabeza en el techo). Mediciones del interior.
Como es habitual en muchos modelos eléctricos, el piso está cerca de la base de la banqueta, por lo que la posición que han da adoptar los ocupantes de esas plazas no es del todo natural, sobre todo si son de estatura elevada (tienen que doblar las rodillas más de lo normal). En estas plazas hay unos respaldos que se pueden reclinar ligeramente y un piso prácticamente plano que resulta muy cómodo para pasar de una plaza a otra.
Del puesto de conducción, lo más llamativo es que la instrumentación (que es mediante una pantalla con pocas opciones de personalización) se ve por encima del aro del volante, no a través del mismo. Una solución similar a la que Peugeot lleva muchos años instalando en sus coches (el i-cockpit) pero que, en este caso, está mejor resuelta porque resulta más sencillo encontrar una posición óptima. Con todo, es posible que algunas personas echen en falta que el volante tenga un ajuste más amplio en altura para evitar que el volante tape una parte de la instrumentación (a mi, que mido 1,83 m de estatura, no me pasa, pero a otras personas más bajas, sí).
También es llamativa la consola que hay entre los dos asientos por voluminosa. En ella hay dos cargadores inalámbricos para teléfonos móviles, el mando selector del cambio y algunos botones que sirven para activar o desactivas ciertas ayudas a la conducción. El sistema multimedia tiene una pantalla de 14 pulgadas y funciona de forma correcta. No es la referencia porque los menús no tienen una estructuración especialmente lógica, pero la visibilidad es buena y responde rápido al toque con los dedos.
El maletero del E-Outback tiene 633 litros de capacidad, un dato muy bueno en términos generales pero que se ve superado ligeramente por el de los Škoda Superb Combi y Volkswagen Passat Variant (690 l en ambos casos). También es notablemente más grande que el del modelo anterior, que se quedaba en 522 l. Se trata de un maletero de formas bastante regulares y con un doble fondo de tamaño medio donde es posible meter los cables de recarga (por ejemplo). El portón tiene apertura y cierre automatizados y el borde de carga está situado a 72 cm del suelo, que no es mucho para un coche de estas características. Bajo el capó delanterno no hay otro maletero.
Equipamiento y otros detalles del E-Outback
Como es habitual en modelos de Subaru, este E-Outback tiene varios elementos pensados para circular con más garantías por vías sin asfaltar. Por ejemplo, incluye un selector de modos de conducción llamado Dual X-Mode (modifica el funcionamiento de los motores y el nivel de actuación de los asistentes a la conducción en función del tipo de terreno por el que se transite) y un control de descenso de pendientes. Además, la altura libre al suelo es grande, de 210 mm (más que la mayoría de SUV a la venta en la actualidad).
Los asistentes a la conducción del E-Outback están agrupados en un sistema al que Subaru denomina EyeSight. Incluye, entre otros, un programador de velocidad activo, el asistente para mantenimiento de carril, el detector de vehículos en el ángulo muerto o la frenada automática de emergencia. Las llantas pueden ser de 18 o de 20 pulgadas, en función del nivel de equipamiento seleccionado.
En el mercado de ocasión son muy escasos los Subaru Outback disponibles. Por ejemplo, OcasionPlus tiene tan solo cinco unidades en su catálogo.



