Mercedes-Benz CLA (2025) - El rival más duro del Tesla Model 3 | Impresiones del interior

05/11/2025 |Fernando Ríos (@RiversChains) y Enrique Calle

El Mercedes-Benz CLA 2025 sigue siendo, como ya ocurría en las generaciones previas, una berlina con un espacio interior justo, aunque puede ser suficiente para algunos usuarios. Lo mejor es el generoso recorrido longitudinal de los asientos delanteros, que permite colocarse muy cerca o muy alejado del volante. El espacio para las piernas en las plazas posteriores es solo correcto. La anchura entre puertas en las dos filas de asientos no es abundante; por ello, los ocupantes de las plazas delanteras no van muy separados entre sí ni tampoco respecto de las puertas y, en la fila trasera, el espacio lateral es aún más limitado. Mediciones del interior.

Lo menos favorable es la altura libre al techo en la segunda fila. Una persona de 1,80 metros de estatura sentada erguida rozará con claridad la cabeza en la zona del guarnecido donde termina el techo panorámico de cristal. Además, las plazas traseras no transmiten gran sensación de amplitud porque la carrocería se estrecha claramente al acercarse al techo. Un Tesla Model 3, sin ser un prodigio del espacio, está mejor resuelto en este sentido y permite viajar con mayor desahogo, algo que igualmente ocurre con un Kia EV4 Fastback; un BMW i4, es muy parecido en casi todas las cotas (ficha comparativa). El CLA Shooting Brake probablemente resulte más adecuado para quienes necesiten usar con frecuencia las plazas posteriores ya que, con mucha seguridad, tendrá más altura libre al techo (así ha ocurrido en las generaciones previas).

El techo panorámico de grandes dimensiones es de serie. No cuenta con cortinilla interior, pero Mercedes-Benz asegura que no es necesaria gracias al tratamiento que reduce la entrada de luz y calor al habitáculo. En un día soleado con hasta 25 grados de temperatura, el interior no era más caluroso de la cuenta; no sabemos lo que pasará con temperaturas más elevadas. Lo que sí podemos afirmar es que, en ocasiones, se agradecería poder limitar la entrada de luz hacia el habitáculo.

En esta generación del CLA se percibe un claro avance en cuanto a calidad percibida. La consola central (ahora sin mucho plástico negro brillante) y el salpicadero no tienen piezas que se muevan o crujan al presionarlas con moderación (el plafón de luces del techo sigue dando la impresión de estar algo suelto). Todo transmite una sensación más sólida que en el anterior CLA y también que en otros Mercedes-Benz de mayor precio que se venden en la actualidad. Otro ejemplo de esta mejora son los mandos eléctricos de ajuste de los asientos en las puertas: ya no son táctiles, sino que tienen un pequeño recorrido cuando se pulsan y, al hacerlo, no se mueve la pieza sobre la que van montados. Eso sí, los mandos de los elevalunas eléctricos han seguido el mismo sistema que Volkswagen emplea en muchos de sus modelos eléctricos (aunque ya lo está eliminando): un par de mandos sirven tanto para las ventanillas delanteras como para las traseras; se conmutan con un botón.

Con todo, la sensación de calidad no es superior a la de, por ejemplo, un Tesla Model 3 (en muchos aspectos es peor, de hecho, especialmente en las plazas posteriores) ni, sobre todo, la de un BMW i4. Y además es un aspecto que cambia mucho de una unidad a otra, pues las opciones en cuanto a tapizados, colores y molduras son muy abundantes (y casi todas con coste).

El puesto de conducción mantiene el estilo típico de las berlinas de Mercedes-Benz. El asiento puede colocarse bajo y también se pueden llevar las piernas muy estiradas si así se desea. El salpicadero no es muy profundo y ello ayuda a que el conductor tenga una referencia visual correcta de lo que está justo por delante, a diferencia de otros coches con salpicaderos más voluminosos y parabrisas más alejados. Los espejos retrovisores son pequeños para los estándares actuales, pero dejan ver bien lo que hay por detrás y a los lados.

Mercedes-Benz ha situado las tres pantallas (la del acompañante es opcional; si no se incluye, la zona está cubierta con un plástico decorado con estrellas; imagen) a la misma altura, de modo que parecen una sola cuando están apagadas. Están cubiertas por una lámina de plástico brillante que provoca numerosos reflejos cuando el sol incide de frente, aunque la calidad de las mismas es sobresaliente.

Al principio, puede dar la impresión de que la pantalla central queda algo baja y algo alejada del campo de visión. Además, en función de la posición de conducción, su parte derecha puede quedar oculta tras la mano del conductor al asir correctamente el volante. Si estuviera algo más arriba quedaría más a mano y su visión estaría más despejada pero, probablemente, rompería la sensación de continuidad que tiene el salpicadero y estorbaría un poco para ver la carretera.

El funcionamiento del sistema multimedia es sobresaliente. Los menús están bien estructurados y tienen un diseño moderno, la superficie que se ha de pulsar para activar o desactivar funciones es amplia y la velocidad de procesamiento es muy alta. Eso sí, aglutina muchísimas funciones y, al menos inicialmente, puede abrumar. Esto depende mucho de la habilidad que tenga cada uno con este tipo de sistemas, pero lo que está claro es que requiere de un periodo de aprendizaje más o menos grande. Otro aspecto positivo es el sistema de reconocimiento de voz con inteligencia artificial, que es de los mejores que he probado hasta la fecha y permite interactuar con el sistema utilizando un lenguaje natural (de esta manera se reducen mucho las distracciones para mirar la pantalla u otros mandos).

La instrumentación igualmente cumple bien con su cometido: se ve con claridad, admite muchas opciones de personalización e incluso permite mostrar los mapas del sistema de navegación utilizado a través de Android Auto o Apple CarPlay y a pantalla completa (por ejemplo, Google Maps o Waze).

El maletero posterior del CLA tiene 405 litros de capacidad (imagen), que son 20 menos que el Tesla Model 3, 65 menos que el BMW i4 y prácticamente lo mismo que el Polestar 2 (este tiene 2 litros más). Tampoco sus formas ayudan a organizar bien la carga porque no son regulares (el mecanismo de apertura de la tapa es muy aparatoso) y la tapa no libera un hueco especialmente grande, sobre todo por altura (esto pasa habitualmente en casi todos los modelos de 4 puertas). 

Eso sí, bajo el capó hay un segundo maletero (o frunk; imagen) de generosas dimensiones (101 litros, por 88 del Tesla Model 3 y los 41 del Polestar 2; el BMW i4 directamente no tiene) que sirve para llevar los cables de recarga e incluso alguna mochila de tamaño medio. En total, sumando la capacidad de los dos maleteros, el CLA eléctrico cuenta con 506 litros de capacidad (las variantes híbridas solo los 405 l del maletero posterior porque no tienen el delantero).