Lepas L8 (2025) - Unas plazas traseras enormes. | Información general

21/09/2026 |Alfonso Herrero (@alf_reguart)

El Lepas L8 es un SUV de 4,69 metros de longitud disponible con un sistema propulsor híbrido enchufable de 279 caballos. Tiene cinco plazas y un maletero de 507 litros. Se puede comprar por 38 447 euros (todos los precios). Lepas es otra marca del grupo chino Chery, en este caso dedicada en exclusiva a la exportación. 

El L8 es un coche silencioso, con un tacto de suspensión y dirección algo más próximos a los gustos europeos que un EBRO s700 PHEV, un Jaecoo 7 o un Omoda 7 SHS, aunque sin la efectividad, por ejemplo, de un Volkswagen Tiguan en curvas. Tiene como principal cualidad el gran espacio longitudinal que hay en las plazas traseras.

El sistema propulsor SHS PHEV (siglas de Super Hybrid System Plug In Hybrid) está compuesto por un motor de gasolina de 1,5 litros de cilindrada (de 143 CV), dos motores eléctricos (uno de 82 CV que genera electricidad y otro de 204 CV que mueve las ruedas) y una batería de 18 kWh de capacidad, que se puede recargar a 40 kW en corriente continua. Los tres motores se combinan, a través de diversos embragues, con una transmisión de una relación (DHT). La autonomía en modo eléctrico es de 90 kilómetros.

El modelo más parecido del mercado es el Omoda 7 SHS PHEV. El EBRO s700 PHEV y elJaecoo 7 SHS PHEV también tienen el mismo sistema híbrido enchufable, pero miden 14 y 19 cm menos, respectivamente (ficha comparativa de los cuatro). El Omoda es más caro, el EBRO más asequible y el Jaecoo tiene un precio parecido. En el mercado hay otras alternativas claramente menos costosas, como es el caso del Geely Starray EM-i, el Leapmotor C10 REEV, el Mitsubishi Outlander PHEV o el MG HS (listado, ordenado por precio, de SUV híbridos enchufables entre 4,65 y 4,75 metros de longitud).

Primeras impresiones

Lo habitual es que las ruedas del L8 SHS PHEV sean movidas por el motor eléctrico, con las ventajas que ello supone en inmediatez y suavidad. Cuando el motor de gasolina se pone en marcha, lo hace sin estruendo, de manera disimulada.

El coche tiene distintos programas de conducción (que se seleccionan desde la ruleta giratoria de la consola) y otras opciones desde la pantalla del sistema multimedia. El conjunto, como ocurre en otros modelos chinos, necesita un tiempo de aprendizaje si se quiere sacar el máximo provecho de las posibilidades que ofrece. Algo que se echa en falta es la posibilidad de ajustar la frenada regenerativa sin tener que acceder a los menús de la pantalla.

Frente a los otros modelos del Chery, la suspensión L8 proporciona un mejor equilibrio entre el confort que ofrece y el control de los movimientos de la carrocería. La dirección, aunque también con mejor peso, es poco directa e informativa. 

El diseño del salpicadero no sorprende: es una iteración más de lo ya visto en otros SUV de este tipo. La pantalla central de 13,2 pulgadas para el sistema de infoentretenimiento va situada en posición vertical (imagen), a diferencia de Ebro y Omoda, que la tienen horizontal. La pantalla de la instrumentación es de 10,3 pulgadas. En los materiales de recubrimiento tampoco hay sorpresas: combinación de plásticos blandos y duros en proporciones habituales y ajustes buenos, aunque bajo mi criterio, queda por debajo de Kia o Volkswagen.

El elemento diferenciador es el espacio disponible en sentido longitudinal en las plazas traseras. Hemos medido 83 cm, lo que lo iguala con el mejor en esta cota, el Leapmotor C10. Ambos cuentan con una batalla muy grande en proporción a la longitud de la carrocería, de 2800 y 2825 mm (ficha comparativa; la del Omoda 7 es de 2720 mm). La distancia de la baqueta al techo también es muy generosa (96 cm), por lo que este L8 es un coche estupendo para personas de talla elevada (yo mido 1,93 m y rozo ligeramente con el tapizado si pego completamente la espalda al respaldo). En cambio, anchura hay poca porque los respaldos quedan por detrás de las puertas, en una zona que se estrecha a la altura de los hombros y la cadera. Mediciones de interior del Lepas L8 y alternativas.

Los respaldos delanteros se pueden reclinar completamente, mientras que los traseros se pueden ajustar en tres posiciones (hasta un máximo de 122 grados). Los 507 litros que Lepas da como capacidad del maletero (incluidos los 45 que hay bajo el piso) corresponden a los respaldos en vertical. No es un dato sobresaliente, pero está por encima de los 400 litros del C10 o los 395 l de un Ford Kuga PHEV. Quien necesite la mayor cantidad de espacio para el equipaje debería optar por un Honda CR-V (635 l), un Mazda CX-60 (570 litros) o un Citroën C5 Aircross (565 l).

Hay dos niveles de equipamiento: Essence y Elegance. El primero trae climatizador de dos zonas, tapicería mixta (tela y cuero sintético), cámaras para visión periférica y llantas de 19". El Elegance se diferencia porque por 2500 € más tiene llantas de 20 pulgadas, airbags laterales traseros, sistema de aparcamiento automático a distancia en lugares estrechos, luces ambientales de 256 colores, tapicería de cuero sintético, asientos delanteros con reglajes eléctricos y más funciones (regulación lumbar, ventilación, calefacción y masaje), apertura y cierre del portón automáticos, un sistema de cancelación de ruido en el habitáculo (ENC), un equipo de sonido Sony de 8 altavoces, techo solar panorámico (imagen) y un climatizador con un sistema de purificación del aire más avanzado. Todos los LEPAS L8 tienen los mismos elementos de asistencia a la conducción, que son muy abundantes.