BYD Seal 6 (2024) - Bueno en casi todo y el más asequible | Consumo y recarga

Consumo

El consumo del BYD Seal 6 Comfort, que es el que hemos probado (es decir, el de la versión de 212 CV con batería de 19 kWh), es siempre contenido, incluso cuando la batería de alta tensión no tiene carga. Este hecho, junto con un depósito de combustible de tamaño generoso (65 litros) hacen que la autonomía sea siempre muy elevada, en el entorno de los 1000 km o incluso un poco más en un uso mixto. Lejos de los más de 1500 que anuncia BYD (que llegado el momento se podrán hacer conduciendo a una velocidad anormalmente reducida), pero igualmente una cifra muy generosa en términos generales y que permite espaciar mucho los repostajes.

Nuestro recorrido habitual por autopista (aquí todos los detalles del mismo) lo hicimos sin carga en la batería. O casi, porque en realidad, el sistema de gestión de la energía no permite que ésta baje de un 20 % aproximadamente (y lo mantiene más o menos constante en marcha). El resultado fue de 6,2 l/100 km, que es un muy buen dato teniendo en cuenta la potencia con la que cuenta el sistema propulsor (212 CV), el tamaño de la carrocería (4,84 m de longitud) y el peso del vehículo (casi 1800 kilos). 

Foto de - byd seal-6 2024

En ciudad y alrededores, e igualmente sin carga en la batería (es decir, cuando el sistema híbrido funciona como uno no enchufable), el consumo es inferior, de entre 4,5 y 5,0 l/100 km aproximadamente. Y cifras muy parecidas (e incluso algo más bajas, si las condiciones son muy benévolas), son las que se consiguen en vías de cincunvalación. Para calcular estos y otros datos de consumo, utilizamos una función del ordenador de viaje que indica los litros de combustible utilizados para un recorrido determinado (es reseteable), ya que éste no informa directamente sobre el consumo medido en l/100 km (es algo que le ocurre a todos los BYD y a muchos otros coches chinos).

La autonomía eléctrica homologada de esta versión es de 105 km, un dato que no hemos llegado a conseguir, pero por un márgen muy estrecho. Lo máximo que hemos conseguido fueron 91,4 km, que se dieron bajo condiciones muy favorables (temperatura suave y por vías de circunvalación a una velocidad media estable) pero siempre con el climatizador conectado en modo automático. El dato más bajo observado para una carga completa se dio por autopista a la velocidad máxima de la vía, y fueron 59 km.

Recarga

La batería del Seal 6 Comfort es de tipo LFP, tiene 19 kWh de capacidad bruta y se puede cargar tanto en corriente alterna (a un máximo de 6,6 kW; 2,7 horas para una recarga completa) como en corriente continua (a 26 kW según BYD; nosotros llegamos a ver picos ligeramente superiores). De esta última forma hicimos una recarga desde el 22 hasta el 100 % para comprobar cómo es la curva de recarga y los tiempos de espera.

Como es habitual, la potencia máxima observada se dio al poco de conectar la manguera: 28,1 kW que se mantivieron más o menos constantes hasta que la batería alcanzó el 57 %; a partir de ahí, la potencia fue bajando de manera gradual: al 75 % era de 24 kW, al 85 % de 22 kW, al 90 % de 11,0 kW y al 99 %, casi acabando, de 6 kW. Y los tiempos medidos para los distintos tramos porcentuales fueron los siguientes: 26 minutos para llegar al 80 %, 33 minutos para el 90 % y 44 minutos al alcanzar la carga completa.

Foto de - byd seal-6 2024

En esta recarga, la compañía eléctrica facturó 16,88 kWh, que al precio del kWh que suelen ofrecer los distintos operadores con carga rápida, supone un desembolso de entre 6 y 10 euros. Mucho dinero para recorrer los mencionados 90 km que se suelen conseguir con una sola carga (el coste por cada 100 km sería el equivalente a un coche con motor de combustión que gastase unos 6,0 l/100 km y con el litro de gasolina a 1,35 €). Ahora bien, si la recarga se hace en casa y con una tarifa más ventajosa, el coste se reduce de manera drástica: esos 16,88 kWh, con el precio del kWh a 0,15 € (puede ser más o menos en función de cada contrato), supondrían un desembolso de 2,5 €. O lo que es lo mismo, recorrer 100 km saldría por unos 2,8 €, el equivalente a un coche de gasolina con un consumo de 2,1 l/100 km.

Durante el proceso de carga, en la instrumentación hay información sobre el porcentaje de la misma, la potencia a la que se está llevando a cabo y el tiempo restante para alzanzar el 100 %. Y desde un menú específico del sistema multimedia, también se puede programar la misma para que de comienzo o finalice en horarios concretos (por ejemplo, en aquellos tramos en los que el kWh es más asequible).