BYD Atto 3 EVO (2026) - Un cambio radical (salvo en el aspecto) | Impresiones del interior

03/08/2026 |Fernando Ríos (@RiversChains)

En el habitáculo del Atto 3 EVO hay dos pantallas, como es costumbre hoy en día. La que hace las veces de instrumentación es mucho más grande que la del modelo anterior (ahora mide 8,8 pulgadas, antes solo 5"), pero además permite mostrar mucha más información e incluso personalizarla en mayor medida (imagen). Eso sí, lo que no cambia de manera sustancial es el tamaño de letra, que en algunos casos es demasiado pequeño (y ahora hay sitio de sobra para utilizar una mucho más grande). Tampoco hay cambios en el ordenador de viaje, que como en otros modelos de BYD no tiene un ordenador de consumo reseteable a voluntad, sino el de los últimos 50 km, lo cual es poco práctico. Tanto resolución como brillo o visibilidad son buenas, a pesar de que no cuenta con una cubierta superior.

La pantalla central, que es la que sirve para manejar el sistema multimedia y la mayoría de funciones del vehículo, tiene 15,6 pulgadas (39,6 cm) y ya no es giratoria, como en el modelo anterior (función que, al menos yo, no he echado en falta). El sistema operativo es más moderno que el del Atto 3 previo e integra servicios de Google (Maps y Assistant), un sistema de reconocimiento de órdenes vocales (que funciona regular) y es compatible con Android Auto y Apple CarPlay sin cables (imagen). Su funcionamiento me ha parecido fluido y más o menos sencillo de comprender, pero son tantas las funciones que aglutina que, por norma general, es necesario pasar por un periodo de adaptación largo para tener controladas las de uso más frecuente.

También cambia mucho la consola central, donde ya no existe una palanca para seleccionar las distintas posiciones de la transmisión. Ahora, este mando está ubicado justo detrás del volante, en una posición que el conductor alcanza perfectamente con sólo estirar los dedos de su mano derecha (imagen). Por lo tanto, la consola central ahora tiene un aspecto más despejado y dispone de una superficie inalámbrica para recargar teléfonos móviles, además de una serie de mandos táctiles para controlar varias funciones como los modos de conducción o el volumen del equipo de sonido (imagen).

Con todo, hay algunas cosas que siguen sin estar perfectamente resueltas desde el punto de vista de la ergonomía. Por ejemplo, para seleccionar los dos niveles de retención eléctrica hay que pulsar un botón en la consola central que queda un poco retrasado y obliga a desatener brevemente la carretera, pues no se reconoce al tacto (imagen). BYD ha decidido no implementar unas levas detrás del volante (para regular la frenada regenerativa) porque según dice, no es un elemento muy demandado por el cliente.

Los asientos han sido revisados. Ahora ya no tienen el reposacabezas integrado, aunque mantienen un mullido cómodo y que se adapta bien al cuerpo (al menos, esa es mi percepción; imagen). De serie tienen ajustes eléctricos, calefacción y ventilación. La posición de conducción no es tan erguida como la de un SUV al uso (como por ejemplo, un Ebro s400), ni tan tendida como la de algunos Crossovers (como el Hyundai Kona).

Donde no hay cambios es en el espacio disponible para los pasajeros. Las plazas traseras son amplias y las banquetas van situadas suficientemente alejadas del piso como para que la mayor parte de las personas se encuentren cómodas (es posible que quien mida más de 1,90 metros encuentre algo escasa la distancia entre el asiento y la zona de los pies). La altura libre al techo también será suficiente en la mayor parte de los casos. No existe la posibilidad de deslizar la banqueta sobre un carril y el respaldo no se puede colocar en varias posiciones de inclinación, pero el piso es plano.

Los ocupantes de estas plazas tienen a su disposición los accesorios y funcionalidades habituales: un par de salidas de aire (pero sin posibilidad de ajuste de temperatura o velocidad del ventilador), dos tomas USB de tipo C, asideros en el techo, puntos de luz, unos revisteros en los respaldos de los asientos delanteros y huecos portaobjetos en cada una de las puertas.

El Atto 3 EVO tiene dos maleteros, uno delantero de 101 litros y otro posterior de 490 litros. Eso suma un total de 591 litros. La ganancia de capacidad de carga con respecto al Atto 3 es grande, pues este solo tenía un maletero posterior de 440 litros. El portón tiene accionamiento eléctrico de serie.

La calidad que transmite el interior del BYD Atto 3 EVO es buena en términos generales, superior a la de modelos como los Kia EV3 y Toyota C-HR+. Esta sensación también la desprendía el anterior modelo, si bien ahora los materiales de recubrimiento son distintos. BYD ha mantenido las cuerdas elásticas en las bolsas de la puertas.