El RS 5 es la versión de orientación más lúdica de la gama A5, la más potente y la que tiene mejores prestaciones. Está disponible tanto con carrocería berlina como con la familiar (Avant) y viene a cubrir el hueco que dejaron los RS 4 Avant y RS 5 Sportback. Además, es el primer modelo RS de Audi en llevar un sistema propulsor híbrido enchufable, que en este caso desarrolla 639 CV y 825 Nm de par (ficha técnica).
Aunque ya hay precio para cada una de las carrocerías, los pedidos no se podrán formalizar hasta la primavera, mientras que las primeras entregas serán ya en verano. La variante berlina cuesta 127 750 euros, por lo que resulta algo más asequible que el BMW M3 Competition xDrive de 530 CV y, sobre todo, que el Mercedes-AMG C 63 S E Performance de 680 CV (ficha comparativa). Con la carrocería familiar pasa algo parecido: su precio es de 127 925 € y, por tanto, es inferior al de las versiones con carrocería de este tipo de los dos modelos mencionados (ficha comparativa).
El sistema propulsor del RS 5 está compuesto por un motor de gasolina de seis cilindros en uve con 2,9 litros de cilindrada y dos turbocompresores, un motor eléctrico y una batería de 25,9 kWh de capacidad bruta. La caja de cambios es una automática de convertidor de par con ocho relaciones y la tracción es en las cuatro ruedas, como todos los modelos RS de Audi.
El motor de gasolina es el mismo que Audi empleaba en los anteriores RS 4 Avant y RS 5, pero con algunas modificaciones en la gestión electrónica y en el sistema de admisión que han permitido aumentar su rendimiento hasta los 510 CV y 600 Nm de par (antes 450 CV y el mismo par). El motor eléctrico, por su parte, tiene 177 CV y 460 Nm de par y, además de tener capacidad para mover el coche, también es el encargado de arrancar el motor de combustión (de esta manera, se prescinde del motor de arranque convencional).
La potencia máxima del sistema es de 639 CV y 825 Nm de par, es decir, 189 CV y 225 Nm más que en los modelos a los que sustituye. Las prestaciones, como no podía ser de otra manera, son muy buenas: de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos y una velocidad máxima limitada a 285 km/h. No obstante, no se quedan muy lejanas a las de los modelos anteriores porque el nuevo RS 5 es mucho más pesado: 2430 kilos para la versión berlina y 2445 kg para la Avant (613 y 625 kilos más que los RS 5 Sportback y RS 4 Avant, respectivamente).
La batería de alta tensión tiene 25,9 kWh de capacidad bruta y 22,0 útil. Se puede recargar en corriente alterna a un máximo de 11 kW (2,5 horas para una carga completa), pero no admite corriente continua, una función que empieza a ser habitual incluso dentro del Grupo Volkswagen al que pertenece Audi (por ejemplo, está presente en los A3, Golf , León y Q3, entre otros). La autonomía eléctrica homologada para este modelo es de 84 kilómetros en ciclo mixto y de 87 km en ciudad.
El sistema de tracción total tiene un diferencial central de deslizamiento limitado que permite un reparto de par entre ejes variable (va desde un 70:30 hasta un 15:85 —eje delantero y eje trasero—). Es novedad el hecho de que dicho diferencial cuente con un sistema de precarga, de manera que los ejes permanecen siempre acoplados (al menos parcialmente) cuando no se aplica fuerza al mismo. Según Audi, dicha precarga favorece el giro y minimiza el subviraje, por lo que el coche, al menos en principio, debería ser más ágil y reactivo.
El diferencial posterior también tiene una función interesante de cara al disfrute al volante, el Dynamic Torque Control. Se trata de un sistema de vectorización de par electromecánico que permite distribuir la fuerza que llega a cada una de las ruedas traseras de manera independiente. Funciona mediante un motor eléctrico de imanes permanentes refrigerado por agua con 11 CV y 40 Nm que, según Audi, necesita solo 15 milisegundos para aplicar diferencias de par entre las ruedas.
Adicionalmente, y gracias en parte a los dos sistemas mencionados anteriormente, el RS 5 tiene un modo de conducción llamado RS Torque Rear que le da prevalencia al envío de par al eje posterior (pero no por completo, como BMW) para poder hacer derrapajes controlados.
La suspensión es otro de los elementos en los que Audi ha trabajado para que la experiencia de conducción sea más excitante. Para ello ha instalado unos amortiguadores controlados electrónicamente y con doble válvula que «permiten controlar con mucha más precisión la compresión y la extensión de los mismos». También hay cambios en otros elementos de la suspensión (brazos, articulaciones y silentblock delanteros) y de la dirección (es más directa que la de otras versiones de la gama A5).
El sistema de frenos del RS 5 puede ser de dos tipos. El de serie lleva discos de acero de 420 mm de diámetro en el eje delantero y 400 mm en el trasero, mientras que el opcional lleva discos de material carbocerámico más grandes aún, de 440 mm delante y 420 mm detrás (y que, según Audi, se ahorran 30 kilos en total). Las llantas son de 21 pulgadas y están forjadas (en otros países las habrá de 20, no en España).
Además de por todos los elementos mecánicos, el RS 5 se distingue del resto de la gama porque su carrocería es notablemente más ancha (casi nueve centímetros) y porque tiene paragolpes, parrilla y llantas específicos, un difusor aerodinámico posterior de grandes dimensiones que integra dos salidas de escape ovaladas, unos faros oscurecidos y unos pilotos con un patrón de iluminación que recuerda a una bandera a cuadros.
En el interior también son exclusivos de esta versión los asientos (deportivos plus, con pespuntes en contraste y diseño «panal de abeja»), las molduras decorativas (las hay de muchos tipos, incluida la fibra de carbono), el volante (RS, achatado por su parte inferior, tapizado en cuero Nappa con una marca roja en su parte superior y con mandos de tipo satétite para seleccionar los modos de conducción y la función boost —con ella, el sistema propulsor adapta su funcionamiento para dar la máxima potencia posible durante 10 segundos—).
Para la carrocería hay nueve colores disponibles, entre los que están algunos habituales en las versiones RS de Audi (azul Ascari, negro Mythos o rojo Progressive) y otros que no lo son como perla Merin, verde Goodwood o gris Plateau (este último mate).



