El Volkswagen Mission Efficiency es un prototipo eléctrico definido por sus creadores como «el coche eléctrico casi de producción más eficiente de su clase». Se basa en la plataforma del ID. Polo (la MEB+ de tracción delantera), del que toma su motor de 135 CV y su batería de 54,9 kWh netos.
Gracias a su carrocería en forma de lágrima, a la reducida superficie frontal (2,08 metros cuadrados) y a las ruedas traseras carenadas, el consumo de este prototipo es un 30 % inferior al del ID. Polo a velocidades superiores a 80 km/h. Volkswagen estima que a 140 km/h consume lo mismo que el ID. Polo a 100 km/h.
El Mission Efficiency mide 4775 mm de longitud y 1392 mm de altura, por lo que es más largo y bajo que un ID. Polo (4053 mm de longitud y 1530 mm de altura). Tiene un habitáculo de cuatro plazas; eso sí, las traseras solo sirven para pasajeros de hasta 1,60 metros de altura debido a la caída del techo. No hay pantalla para el sistema de infoentretenimiento ni altavoces, que son sustituidos respectivamente por el smartphone del usuario y un módulo Bluetooth portátil. El maletero tiene una capacidad de 481 litros.
El vehículo ha batido, según Volkswagen, tres récords mundiales. Primero, tiene un coeficiente de resistencia aerodinámica de 0,158, el más bajo para un automóvil homologado para carretera; segundo, anuncia un consumo de solo 6,48 kWh/100 km en un viaje en condiciones favorables (velocidad constante de 68 km/h, sin pendientes y con sistemas como el aire acondicionado desactivados); tercero, es el vehículo eléctrico casi de producción más económico del panorama.
El Mission Efficiency ha cubierto la distancia de 1278,36 km entre Wolfsburgo (Alemania) y Viena (Austria), pasando por Poznań (Polonia) y Olmütz (República Checa), con una única parada para cargar. El consumo real durante la prueba fue de 7,51 kWh/100 km (6,89 kWh/100 km sin pérdidas de carga). Se trata de una cifra muy baja, sobre todo si se compara con datos homologados WLTP: un ID. Polo de 135 CV tiene un consumo de 13,9 kWh/100 km. Al llegar a su destino, al coche todavía le quedaban 164 km de autonomía. La velocidad media durante el viaje fue de 67,72 km/h, mientras que la velocidad máxima se situó en 138 km/h.
La carrocería está realizada en aluminio, aunque también hay componentes de polímero reforzado con fibra de carbono. La suspensión delantera (de tipo MacPherson) y los frenos del eje anterior proceden del ID. Polo, mientras que el eje posterior utiliza un freno electromecánico desarrollado con la empresa AUMOVIO. Según Volkswagen, esta tecnología reduce las pérdidas por fricción y ahorra en latiguillos y líquido de frenos.
Los neumáticos se han creado en colaboración con Continental y se basan en los EcoContact 7. El Mission Efficiency cuenta con unas placas fotovoltaicas en el techo de cristal y la tapa del maletero. Este sistema de 370 W aumenta la autonomía real en hasta 30 km al día, según Volkswagen.
La carrocería del Mission Efficiency recuerda a la del Volkswagen XL1 de 2013, un biplaza híbrido enchufable con motor diésel que fue desarrollado con el objetivo de convertirse en el automóvil con motor de combustión interna más eficiente del mercado.

