Volkswagen Golf GTI y GTI Clubsport (2024) | Golf GTI 50 Aniversario
El Volkswagen Golf GTI 50 Aniversario —Golf GTI EDITION en otros mercados— es una versión del Golf GTI con la que Volkswagen festeja los 50 años que cumple este modelo en 2026 (el primer Golf GTI «nació» en 1976). Tiene 325 caballos, está limitado a 350 unidades para el mercado español (ya agotadas) y su precio era de 51 860 euros (ficha de precio, equipamiento y datos técnicos).
Era mucho más caro que los otros dos Golf GTI —el normal y el Clubsport, que aún están a la venta—, pero también más potente y rápido, tanto por aceleración (0 a 100 km/h en 5,3 s) como por velocidad punta (270 km/h). Ficha técnica comparativa. El Golf GTI 50 Aniversario tiene tracción delantera, como cualquier otro Golf GTI, y un cambio automático de doble embrague con siete relaciones, pero su puesta a punto es distinta (especialmente si se montaba el paquete opcional Performance). En la gama Golf solo hay un modelo que le supera en potencia: el Golf R. Este tiene 333 CV, tracción en las cuatro ruedas y su precio es un poco más bajo (ficha comparativa).
En su configuración de serie, el Golf GTI 50 Aniversario tiene los muelles de la suspensión 15 mm más cortos que los de un Golf GTI normal, así como unos amortiguadores adaptativos DCC con ajuste específico. Pero para quien quiera un GTI 50 Aniversario aún más orientado a la deportividad, Volkswagen ofrecía el paquete Performance 50 Aniversario (costaba 4315 €). Con él, los muelles son 5 mm más cortos aún, por lo que con este paquete la altura de la carrocería baja 20 mm con respecto a un Golf GTI convencional. Además, la caída del eje delantero aumenta en dos grados negativos y los neumáticos son de tipo semislick (unos Bridgestone Potenza Race que pesan, cada uno, 1,1 kg menos que los neumáticos de serie).
Las llantas mantienen la misma medida, 19 pulgadas, pero son forjadas (más ligeras y resistentes que unas de fundición); esto supone ahorrar otros 3 kg por cada rueda. El diseño de la llanta se llama Warmenau Black. El ahorro de peso se complementa con un escape Akrapovič de titanio, 11 kg más ligero. En total, el paquete Performance 50 Aniversario reduce 30 kilogramos la masa del vehículo.
Primeras impresiones en circuito
La unidad que condujimos en el circuito de Montmeló tenía instalado el paquete Performance 50 Aniversario y, por tanto, la configuración más agresiva posible para este coche. El motor, como en todos los modelos del Grupo Volkswagen que lo llevan, tiene un funcionamiento intachable: es suave y lineal entregando la potencia, responde muy rápido al acelerador y el empuje que proporciona es soberbio en todo el rango de revoluciones. La diferencia de potencia con respecto a la versión GTI Clubsport de 300 CV apenas se siente, pero lo que resulta evidente es que se trata de un coche muy rápido.
Ahora bien, también hay algunas «pegas». Quizá esa perfección en el funcionamiento del motor le resta «personalidad», algo que también se echa en falta por parte del sistema de escape (incluso con el Akrapovič de titanio). No suena mal, ni mucho menos, pero no es el sonido que uno se espera de la versión con el planteamiento más deportivo de la gama.
El cambio automático de doble embrague sí que está a la altura de lo que uno espera de un coche así. Como en otras ocasiones, resulta rápido subiendo y bajando de marchas, pero en esta ocasión, además, me ha parecido que se adapta muy bien a un tipo de conducción agresiva en circuito (mejor que en otros modelos del mismo Grupo con el mismo cambio). Las levas que hay tras el volante, quizá, sea el único aspecto mejorable, ya que resultan demasiado pequeñas.
Al volante, lo que queda claro nada más empezar a rodar es que estamos ante un Golf. Incluso en una versión de este tipo, con numerosos cambios en diversos elementos del chasis, el tacto que ofrece es perfectamente reconocible. Quizá no sea el más apasionante de su segmento (un Civic Type R o un Focus ST lo son un poco más, bajo mi punto de vista), pero lo que está claro es que es un coche con el que uno se lo puede pasar muy bien a sus mandos.
Sus reacciones son muy neutras. No es de esos coches en los que el eje posterior se «descuelga» con facilidad al ahuecar, pero a cambio permite circular a un ritmo elevadísimo con mucha facilidad y sin que el conductor tenga que verse obligado a estar haciendo correcciones continuamente. Además, como el eje delantero tiene un diferencial autoblocante, permite salir de curvas dando mucho gas y sin apenas pérdidas de tracción (diferencial que, por cierto, no provoca movimientos «parásitos» en la dirección). Un coche que le pone las cosas fáciles al conductor, en definitiva, y que parece que traza las curvas con un tiralíneas.
La dirección también aporta su grano de arena al conjunto. No es que sea excepcional en cuanto al tacto que proporciona, pero está por encima de la media y le permite al conductor conocer con bastante precisión el nivel de agarre de los neumáticos, que en un coche de este tipo se agradece mucho. Sobre la suspensión poco puedo comentar más allá de que contiene los movimientos de la carrocería de forma sobresaliente (Montmeló tiene el asfalto en un estado perfecto y resulta casi imposible hacer valoraciones sobre el confort de marcha).
Modificaciones estéticas
En el interior del GTI 50 Aniversario, los asientos son los mismos que en un Golf GTI, pero están tapizados con otra tapicería y los cinturones son rojos en vez de negros. Además, el volante tiene el logotipo GTI 50, inscripción que también es visible en los umbrales de las puertas.
Este logo también aparece en la carrocería, concretamente en el alerón (que no es el del GTI y sí el del GTI Clubsport) y en el «interior de los retrovisores». Una tira adhesiva con un gradiente de color negro que finaliza en rojo recorre la zona inferior de las puertas. Negro también es tanto el guarnecido del techo como las llantas (aunque estas tienen detalles en rojo).
El Golf GTI 50 Aniversario se podía elegir en blanco, gris piedra lunar, negro granadillo, verde musgo y rojo tornado (los dos últimos colores son exclusivos).
Volkswagen dice que el Golf GTI 50 Aniversario con el paquete Performance es el Volkswagen de producción más rápido en el circuito Nordschleife (el bucle norte del circuito de Nürburgring, de 20,832 kilómetros de longitud) con un tiempo de 07:46,13. Es decir, es un segundo y 18 décimas más rápido que el Golf R 2021 que tenía 320 CV.