MG HS (2025) - Un SUV chino asequible y con multitud de sabores: gasolina, híbrido o enchufable | Impresiones del interior

23/03/2026 |Enrique Calle

Los materiales con los que está recubierto el habitáculo del MG HS no son lujosos ni sofisticados (como sí lo parecen en el Cybester) pero tampoco dejan mala impresión si tenemos en cuenta el posicionamiento de este SUV en el mercado. Hay muchas zonas en las que abundan superficies con un ligero acolchado (la parte frontal del salpicadero y algunas zonas de las puertas) y plástico blando (parte superior del salpicadero y puertas delanteras). También los mandos y botones repartidos por el habitáculo tienen un buen tacto y, en general, todas las piezas parecen bien ajustadas entre sí, salvo la guantera, que en nuestra unidad de pruebas no cerraba correctamente.

El aspecto del salpicadero no es muy actual en términos de diseño. También tiene algún detalle que cada vez se ve menos en otros SUV de última hornada, como un selector de las posiciones de la transmisión de gran tamaño situado en la consola central (últimamente los fabricantes usan mandos cada vez más pequeños e incluso palancas en la columna de dirección) o tomas USB-A (en lugar de USB-C; imagen).

Desde el puesto de conducción, claramente más elevado que el de un MG ZS, se controla bien el entorno. Los asientos nos han parecido muy cómodos, tanto en desplazamientos cortos como en viajes de varias horas. Tienen un relleno de espuma tirando a blanda en la parte central de la banqueta y respaldo (que al principio hace dudar de cómo de adecuada será después de varias horas) y unos pétalos laterales grandes y más firmes que sujetan bien el cuerpo sin agobiar. Pueden llevar calefacción y regulaciones eléctricas con memoria (imagen).

El volante tiene regulación en altura y profundidad, aunque no puede quedar demasiado alejado del salpicadero. Por ello, a quien le guste llevar el asiento en una posición muy retrasada, quizá puede llegar a notar que el volante le queda lejos.

En el interior hay dos pantallas de 12,3 pulgadas, una a continuación de la otra (imagen). La que hace las veces de instrumentación se puede configurar para que dé prioridad a los datos de los asistentes a la conducción, a la navegación o a los principales valores referentes a la conducción (imagen). Según se configure puede dar mucha información a la vez y, en general, me ha parecido fácil de leer y con un tamaño de letra adecuado. Entre otras cosas, tiene dos ordenadores de viaje completos (uno desde el arranque y otro «desde Reset»); también informa sobre el régimen de giro del motor y sobre la temperatura del líquido refrigerante.

La pantalla central está ubicada en una posición elevada sobre el salpicadero, aunque no queda cerca del conductor y puede que, para llegar a ella, haya que estirar bien el brazo o incluso separar ligeramente la espalda del asiento. Esta funciona bien en general, aunque no tiene la fluidez de los mejores sistemas multimedia, como tampoco unos gráficos vistosos.

Su manejo es intuitivo por cómo MG ha ordenado los menús y por la posibilidad de configurar la pantalla de inicio según cada necesidad (imagen de algunos de sus menús). A mi juicio, MG ha conseguido un sistema multimedia fácil de usar, más que el de otros fabricantes chinos como Omoda, Jaecoo o Ebro, que requieren un tiempo de adaptación más largo. La mayor crítica que se le puede hacer al sistema multimedia del ZS es que Apple CarPlay y Android Auto no tienen posibilidad de funcionar sin cable.

En la parte izquierda de la pantalla siempre aparecen unos iconos de accesos directos a una serie de menús de uso recurrente, entre ellos el sistema de climatización. Por lo tanto, para cambiar la temperatura del climatizador hay que pulsar al menos dos veces en la pantalla. Si ello resulta molesto, existe la posibilidad de configurar el menú de inicio de la pantalla con un widget que permite controlar la temperatura del habitáculo. No obstante, no es muy habitual tener que andar jugando con la temperatura porque el sistema de climatización funciona y mantiene bien el valor seleccionado.

Una curiosidad de la pantalla es que en su esquina superior izquierda hay dos iconos para encender las luces antiniebla, una solución que no es la habitual porque otros fabricantes recurren a mandos (táctiles o no) ubicados en otras zonas del salpicadero.

El volante tiene unos mandos físicos (imagen) que tienen las funciones habituales: controlar el programador de velocidad activo con mantenimiento de carril, así como la información que presenta la pantalla de la instrumentación. Además, hay dos botones que se pueden programar como accesos directos a la cámara de visión periférica, navegador, ajustes generales del coche, sistema multimedia o, muy útil, al menú de asistentes a la conducción.

El MG HS es un coche amplio. Según nuestras mediciones, en su interior hay espacio suficiente como para que cuatro adultos de estatura media —o incluso un poco superior— viajen de manera confortable y sin aprietos. La cota más desfavorable del interior es la anchura entre puertas en las plazas posteriores, que es inferior a la de la mayor parte de sus alternativas, por lo que un tercer ocupante no viajará cómodo (aunque realmente en ninguno de los competidores del MG HS hay espacio suficiente para que tres ocupantes adultos viajen bien). La altura en las dos filas de asientos tampoco es grande, aunque sí suficiente para personas de hasta, aproximadamente, 1,90 metros de estatura.

Las versiones de gasolina e híbrida no enchufable tienen un maletero de 507 litros (que se queda en 441 l en el caso del PHEV), un valor que no se encuentra entre los mejores del segmento, pero que resulta correcto para llevar el equipaje de una familia para un fin de semana (listado comparativo de maleteros). En las paredes laterales del maletero hay unas redes para transportar objetos a nivel del piso, pero faltan ganchos para colgar bolsas (imagen).