El Dodge Charger es un automóvil de corte deportivo y grandes dimensiones disponible con carrocerías de tres y cinco puertas. La gama está formada por tres versiones, todas ellas con tracción a las cuatro ruedas: una eléctrica (Daytona Scat Pack) y dos de gasolina (R/T SIXPACK y Scat Pack SIXPACK).
Su actual generación, la octava, se puso a la venta en Estados Unidos en 2024. Dodge (que forma parte del grupo Stellantis) distribuirá el Charger en Europa a través del importador KW Automotive y su red de concesionarios autorizados. Iron Parts se encargará de la distribución de repuestos.
La carrocería de tres puertas y la de cinco puertas tienen las mismas dimensiones: 5248 mm de longitud, 2027 mm de anchura y 1499 mm de altura. El Charger se fabrica con la plataforma STLA Large del grupo Stellantis.
Actualmente hay pocos modelos a la venta en el mercado español comparables por tamaño y prestaciones. Y los que hay (listado de berlinas y coupés de gasolina o eléctricos con más de 5,10 metros de longitud y más de 400 CV de potencia) tienen un enfoque muy distinto al del Dodge. Un Ford Mustang es mucho más pequeño (4810 mm de longitud) y no tiene carrocería berlina ni variantes eléctricas.
Dodge Charger eléctrico
El Dodge Charger Daytona Scat Pack tiene dos motores eléctricos (uno por eje), los cuales rinden una potencia combinada de 679 CV SAE (Stellantis no ha facilitado aún la potencia conforme a la normativa europea). Puede acelerar de 0 a 60 mph (0 a 96,6 km/h) en 3,3 segundos. Su batería tiene una capacidad de 100,5 kWh, mientras que su autonomía oficial bajo el ciclo de homologación estadounidense EPA es de 435 km (la WLTP Será algo mayor). Puede cargarse a una potencia máxima de 183 kW en corriente continua, tardando menos de media hora en pasar del 20 % al 80 %. Desconocemos si estas especificaciones se mantendrán en el modelo vendido en Europa.
Para reducir el consumo y maximizar la autonomía, el motor delantero puede desconectarse, mientras que el eje trasero cuenta con un diferencial autoblocante mecánico para optimizar la motricidad. El Charger Daytona también está equipado con un sistema (Fratzonic Chambered) que emula el sonido del escape de un motor de combustión interna. Mientras que otros coches eléctricos simplemente cuentan con un altavoz en los bajos, Dodge ha instalado un amplificador y un sistema de resonancia para lograr un sonido más potente.
Anteriormente también existió una versión Daytona R/T de 503 CV SAE, la cual se discontinuó por sus bajas ventas. Además, también estaba previsto el lanzamiento de una variante Daytona SRT Banshee con una arquitectura de 800 voltios (el Daytona Scat Pack tiene un sistema de 400 voltios) y una potencia superior, pero su comercialización se ha pospuesto de forma indefinida.
Dodge Charger de gasolina
Las variantes SIXPACK tienen un motor de seis cilindros en línea con 3 litros de cilindrada y dos turbos asociado a una caja automática de ocho relaciones. El R/T rinde 426 CV SAE y el Scat Pack 558 CV SAE. Completan el 0 a 60 mph en 4,6 y 3,9 segundos, respectivamente.
Este motor de gasolina, conocido como Hurricane, tiene un bloque de aluminio, componentes internos de acero forjado, inyección directa de combustible y un sistema de distribución variable. Si el conductor lo desea, la tracción total se puede desconectar pulsando un botón, lo que permite enviar toda la potencia a las ruedas traseras.
El sistema Line Lock (opcional en el RT/T SIXPACK y de serie en el Scat Pack SIXPACK) bloquea los frenos delanteros para permitir que las ruedas traseras giren libremente. Esta acción, conocida popularmente como «quemar rueda», permite limpiar y calentar los neumáticos antes de arrancar. El Daytona Scat Pack cuenta con unos frenos Brembo con pinzas de seis pistones delante y cuatro pistones detrás, mientras que los SIXPACK solo tienen las pinzas delanteras de seis pistones del modelo eléctrico.
Todos los Charger disponen de cinco modos de conducción: Auto, Eco, Wet/Snow, Sport y Custom. El modo Eco prioriza la eficiencia, motivo por el que da prioridad al eje trasero. El modo Wet/Snow ha sido concebido para maximizar la tracción en superficies de baja adherencia, distribuyendo el par de forma equitativa entre ambos ejes. El modo Sport modifica la respuesta de la dirección y del acelerador para lograr un comportamiento más deportivo.
La versión Daytona tiene dos modos adicionales: Track y Drag. El primero ha sido diseñado para maximizar el rendimiento en circuito, mientras que el segundo busca optimizar la aceleración en línea recta. El modelo eléctrico también cuenta con varias funciones exclusivas: el modo Drift/Donut, que envía más potencia al eje trasero y permite al usuario seleccionar entre tres niveles de intervención del control de tracción para realizar derrapes, mientras que la función PowerShot incrementa la potencia en 40 CV durante 10 segundos.
Equipamiento
El habitáculo está homologado para cinco pasajeros y cuenta con dos pantallas: una de 16 pulgadas a modo de instrumentación digital, y otra táctil de 12,3 pulgadas para el sistema de infoentretenimiento. Dodge también ofrece un sistema de información proyectada en el parabrisas. El sistema de iluminación ambiental permite elegir entre 64 colores diferentes.
El Charger puede equipar varios asistentes a la conducción: advertencia de colisión frontal, frenada automática de emergencia con detección de usuarios vulnerables en la vía, control de crucero adaptativo con función de parada y arranque, asistente activo de mantenimiento de carril, monitoreo de ángulo ciego, detección de tráfico cruzado trasero, reconocimiento de señales de tráfico y detección de fatiga del conductor.


