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Señales con flechas: significado de las más comunes

En el complejo lenguaje de la seguridad vial, las señales verticales actúan como el código de comunicación principal entre el conductor y la carretera. Dentro de este catálogo, las flechas son vectores que definen:

Por eso, interpretar correctamente una flecha depende no solo de su forma, sino de su ubicación y del código de color de la señal que la contiene.

Las señales que incorporan flechas se dividen en cuatro categorías críticas: peligro, prioridad, obligación e indicación. Cada una de ellas prepara al conductor para una transición en la dinámica de la conducción, ya sea una reducción de velocidad por riesgo o una maniobra obligatoria.

Direcciones y prioridad

Uno de los puntos donde la interpretación de las flechas es más vital es en las intersecciones y estrechamientos.

En las proximidades de una rotonda, la señal de peligro P-4 (intersección con circulación giratoria) advierte de un cambio en la prioridad, informando que el sentido del flujo sigue el de las flechas. Una vez dentro de la glorieta, la señal azul circular R-402 convierte esa advertencia en una obligación a seguir el sentido giratorio.

Imagen de la DGT

Sin embargo, es en los estrechamientos donde la simbología cromática de las flechas cobra mayor relevancia técnica. La señal R-6 (cuadrada y azul) indica que el conductor tiene prioridad respecto al sentido contrario; aquí, la flecha blanca hacia adelante simboliza la preferencia. En el extremo opuesto del estrechamiento, encontraremos la señal R-5 (circular con borde rojo), que indica prioridad en sentido contrario en un estrechamiento de la calzada

Imagen de la DGT

En el ámbito de la obligación, las señales de la serie R-400 actúan como directrices infranqueables. La señal R-400c y sus variantes marcan el único sentido permitido (derecha, izquierda o frente), invalidando cualquier otra opción de giro. Por su parte, la señal de paso obligatorio (R-401a) es fundamental para la canalización del tráfico en isletas o refugios, guiando al vehículo por el lado seguro de la calzada para minimizar el riesgo de colisión frontal.

Imagen de la DGT

Carriles y bifurcaciones

A medida que las vías aumentan su complejidad, las señales de indicación (serie S) se vuelven indispensables para la navegación. Las señales como la S-11b informan sobre el número exacto de carriles disponibles en calzadas de sentido único, permitiendo una ocupación ordenada de la vía.

Imagen de la DGT

Es crucial prestar atención a la señal S-52 (final de carril), que anticipa la pérdida de una línea de circulación. Esta señal obliga al conductor a realizar una maniobra de incorporación con antelación, ajustando la velocidad y la distancia de seguridad para integrarse en el flujo contiguo.

Fuente de imagen: DGT

La fluidez también se gestiona mediante flechas vinculadas a la velocidad, como en la señal S-50c. Esta indica carriles reservados en función de una velocidad mínima obligatoria. Es, por tanto, una herramienta técnica para segregar el tráfico lento y permitir que los carriles izquierdos mantengan un ritmo constante.

Fuente: DGT

No obstante, en km77 recordamos que, con independencia del número de flechas o velocidades indicadas, la norma general de circular por el carril derecho y utilizar el resto para adelantar sigue prevaleciendo.

Finalmente, la precisión de una señal suele estar acotada por los paneles complementarios, situados bajo la señal principal. Las flechas en estos paneles tienen tres funciones específicas:

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