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El IVA de la gasolina vuelve al 21 % y las bonificaciones desaparecerán gradualmente

El marco fiscal que regula el precio de la gasolina y el gasóleo en España vuelve a cambiar. El Consejo de Ministros ha aprobado en la mañana de hoy, formalmente, el fin de la rebaja impositiva que mantenía el IVA de los carburantes en un tipo reducido del 10 % desde el pasado mes de marzo. Con esta decisión, el repostaje vuelve a tributar bajo el tipo general ordinario del 21 %. Sin embargo, con el objetivo de amortiguar el impacto directo de esta subida impositiva en el bolsillo de los consumidores durante los meses de mayor movilidad del año, el Ejecutivo sustituirá de forma transitoria la rebaja fiscal por una bonificación que irá disminuyendo progresivamente a lo largo del verano.

Según ha anunciado el Ministerio de Economía, la cuantía del descuento se articulará bajo un esquema decreciente ligado a la estabilización internacional de los precios del crudo, pensado para evitar una subida abrupta en el precio final de venta al público en las estaciones de servicio.

Cambio en los descuentos

El nuevo mecanismo de compensación económica actuará directamente como un descuento directo por cada litro repostado. El calendario de retirada de la ayuda se ha estructurado en tres fases temporales decrecientes durante el tercer trimestre del año:

A partir del 1 de octubre, la bonificación desaparecerá por completo de los surtidores, consolidando el regreso a la normalidad fiscal previa a las medidas de choque. No obstante, el texto redactado de la normativa introduce una cláusula de seguridad coyuntural: si los mercados internacionales de refinado y el precio del barril de petróleo registran una nueva tendencia alcista o picos de volatilidad imprevistos antes de otoño, el Gobierno podrá reajustar y reactivar el paquete de bonificaciones para proteger la estabilidad del transporte.

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Profesionales y sector primario

A diferencia de la retirada progresiva que afecta al usuario particular, la reforma mantiene intactas las especificidades para los sectores profesionales más expuestos a los costes energéticos. Los esquemas de devolución del gasóleo profesional para el transporte de mercancías y viajeros por carretera, así como las deducciones específicas para el sector primario (agricultura y ganadería), siguen vigentes según los términos técnicos que estaban estipulados en el decreto anterior.

Además, el paquete normativo contempla un incremento de 165 millones de euros en las partidas destinadas a ayudas directas para la adquisición de fertilizantes, elevando la dotación global por encima de los 665 millones de euros. Esta inyección de capital pretende anticiparse al encarecimiento del aprovisionamiento previsto para el mes de septiembre, blindando los costes operativos de las explotaciones agrícolas frente a la inflación estructural del sector.

Para los conductores particulares, la clave durante los próximos meses se centrará en vigilar la evolución de los mercados internacionales del petróleo y de los carburantes, ya que de su estabilidad dependerá la retirada definitiva de las ayudas en octubre o la reactivación del escudo normativo.

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